La inflación tendrá un coste de 2.300 euros al año en cada familia canaria, según un informe de Comisiones Obreras. / Carrasco

¿Subir o bajar impuestos?

En un escenario de inflación disparada se barajan distintas medidas para reducir el impacto en las familias. La receta del PP de bajar impuestos ha sido cuestionada pero tiene todo el sentido

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

La inflación y la pérdida que conlleva de poder adquisitivo obliga a tomar medidas para aliviar de alguna manera la situación que atraviesan las familias españolas.

El PP ha propuesto bajar los impuestos como forma de reducir la carga que soportan los hogares y que estos tengan mayor capacidad de gasto. La medida ha desatado todo un aluvión de críticas por parte de algunos que, apoyándose en la teoría económica y sobre todo las tesis de Keynes, consideran que bajar impuestos solo puede conllevar a más inflación, puesto que al reducir la carga fiscal se anima a un mayor consumo y por tanto, se alimenta la inflación.

Sin embargo, hay un detalle a tener y es que la actual inflación no viene producida por una coyuntura económica de bonanza y un consumo desmedido sino por un alza de los costes. Es la misma situación que se dio en los años 70, con la crisis del petróleo, que disparó el precio del crudo y llevó la inflación a máximos.

Entonces la teoría de Keynes para combatir la inflación y que se basa en la necesidad de subir impuestos (al contrario de lo que propone el PP), reducir el gasto público y subir los tipos de interés, quedó arrinconada a un lado porque no servía para reducir una inflación que venía producida por el aumento del precio del petróleo y por tanto, de costes elevados. Ahora estamos en el mismo escenario y como plantea el PP, bajar los impuestos va a servir para dar aire a las familias y poder mantener un consumo que empieza a retraerse y que, como suele ocurrir, de ir a más derivará en caída de la actividad económica y desempleo. La receta económica de los populares tiene todo el sentido para evitar una nueva crisis dentro de la actual.