Pedro Sánchez, en la sesión de control en el Congreso de los Diputados. / ep

Sánchez asegura que no negociará presos por Presupuestos con Bildu

El PP, Vox y Cs se hacen eco de las explicaciones de Otegi a sus bases y despojan de cualquier valor la palabra del presidente

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERAS Madrid

Lo que podría haber ayudado a digerir su decisión de normalizar las relaciones con EH-Bildu en el Congreso se convirtió este miércoles en un nuevo quebradero de cabeza para el Gobierno. La explicación ofrecida por Arnaldo Otegi ante un grupo de militantes de su formación sobre las razones de su respaldo al Ejecutivo del PSOE y Unidas Podemos no sólo provocaron que el líder de la oposición, Pablo Casado, exigiera a Pedro Sánchez que rompa con los independentistas vascos. También el socialista Emiliano García Page advirtió de que los demócratas no están dispuestos a «heredar la propaganda» de la izquierda abertzale. Y de poco sirvió que el presidente asegurara que, en ningún caso, cambiará Presupuesos por presos.

Sánchez respondió a Casado con un «no rotundo», en la sesión de control al Gobierno, a la pregunta de si está dispuesto a liberar a los 200 etarras que aún cumplen penas de prisión como contrapartida al respaldo de EH- Bildu a las Cuentas públicas, como insinuó Otegi en una charla desvelada por El CORREO. Y la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, afirmó en los pasillos el Congreso que ella solo habla con la formación que en la Cámara baja lidera Mertxe Aizpurua de «números» y de cuestiones que permitan «mejorar el bienestar de los españoles, apoyar el tejido productivo y contribuir al progreso de España». Pero fuentes del Ejecutivo reconocen que las palabras de Otegi son un «paso atrás» .

En el Gobierno entienden que el tono empleado por el líder de EH-Bildu ante los suyos, tan solo siete horas después de haber reconocido públicamente el lunes que el dolor causado por la banda terrorista jamás debió haberse producido, obedece en realidad a un intento de contemporizar y contrarrestar las críticas internas de algunos sectores del partido, parte de las juventudes y el colectivo de presos, que no comparten el intento de incorporación a la institucionalidad. E insisten en que jamás, ni en 2020 ni ahora, la formación secesionista ha puesto sobre la mesa, como elemento negociador, la cuestión de los encarcelados. Pero no niegan lo «inoportuno» del episodio.

En todo caso, los socialistas recriminaron al PP este miércoles-décimo aniversario de la declaración del fin de la violencia de ETA- que se hiciera eco de la polémica y olvidara que la banda terrorista fue derrotada gracias a la unidad de todos los demócratas, pero con un presidente del Gobierno, un ministro del Interior y un 'lehendakari' del PSOE al frente . Montero acusó a los populares de actuar como si sufrieran «nostalgia» de una de las etapas más negras de la historia de España. Y Sánchez aseguró incluso sentir «dolor» por el mero hecho de que Casado diera pábulo a la posibilidad de que esté dispuesto a liberar a etarras condenados. «Usted sabe cómo funciona el Estado Social y de Derecho en España y que lo que impera -adujo- es el imperio de la ley».

También el 'exlehendakari', Patxi López, que el lunes calificó de «punto de inflexión» el paso dado por Otegi al reconocer el dolor de las víctimas de ETA, desdeñó la intervención ante las bases de Bildu. «Parece mentira que, después de tanto tiempo, no sepa nada de lo que es un Estado democrático y de derecho, en el que los presos salen de la cárcel cuando cumplen las condenas y lo determina la justicia, no antes», dijo en la presentación del libro de la periodista del 'Diario Vasco' Lourdes Pérez, 'Déjame que te cuente. Memorias para el futuro del décimo aniversario de ETA'.

El precedente del 'procés'

El primer partido de la oposición, pero también Vox y Ciudadanos, replican, sin embargo, que la palabra del presidente del Gobierno en esta y en cualquier otra materia vale bien poco. Casado ya apeló, de hecho, en su confrontación en el pleno, al modo tajante en el que el propio Sánchez negó en campaña electoral que fuera a entenderse con EH-Bildu: «Con Bildu no se pacta nada», dijo en juunio de 2019. También Inés Arrimadas, argumentó que cuando el líder del PSOE dice que no hará algo más preocupados hay que estar porque también lo dijo, por ejemplo, con los indultos a los condenados del 'procés'.

Los socialistas sostienen que el líder de EH-Bildu adornó la realidad para neutralizar a sus críticos

La presidenta de Ciudadanos, que se refirió a Otegi como el «portavoz de ETA» (porque él habla, remarcó, de «nuestros presos»), recordó que el Ejecutivo ya ha acercado a cuatro presos etarras semanalmente a las cárceles del País Vasco y ha accedido a transferir las competencias de prisiones. «Dentro de unos meses, los nacionalistas van a decidir qué presos están en la calle y vamos a ver lo mismo que en Cataluña», dijo en alusión a los permisos concedidos a los reos del 'procés' antes de que el Ejecutivo les otorgara el perdón.

Como el líder del PP, Arrimadas exigió al Gobierno que «rompa» con el partido de Otegi; algo que, de momento, el Ejecutivo no se plantea. «Si no rompe su pacto de Presupuestos con el portavoz de los etarras - insistió- le está dando la razón y da lo mismo lo que diga, ya lo sabemos, estará agachando la cabeza». El presidente de Vox, Santiago Abascal, fue más allá y dio por sentado, directamente, que el Congreso votará en unas semanas los que calificó, sin matiz alguno, como «los Presupuestos de ETA».

Fernando Grande-Marlaska. / efe

Marlaska: «Es Otegi el que lo tiene que explicar»

Fernando Grande-Marlaska ha pedido que sea Otegi el que explique qué quiso decir al decir que la izquierda abertzale apoyaría los Presupuestos a cambio de la excarcelación de los 200 presos etarras. «Él lO tendrá que explicar», ha dicho Grande-Marlaska sobre Otegi, defendiendo a continuación que España es una «democracia plena» y un «Estado fuerte» que acabó con ETA y que «aplica la ley en todo momento», también en la política penitenciaria que, con él en el Ministerio del Interior, ha autorizado el acercamiento de presos a cárceles del País Vasco y Navarra.

Según el ministro del Interior, en los Presupuestos «el único compromiso y razón subyacente para apoyarlos es que uno esté concienciado que son los presupuestos más sociales, los presupuestos de la recuperación para el bienestar del conjunto de los españoles». «Es la única premisa para apoyar y votar los Presupuestos», ha enfatizado.

Por la tarde, Grande-Markaska, en un acto de homenaje a las víctimas que ha presidido en el Centro Memorial de Vitoria, ha asegurado que el Gobierno trabajará para que «no quede ni rastro de justificación alguna de los crímenes» de ETA y luchará «contra la desmemoria». «Es necesario que sigamos trabajando cada día para, apoyados en la memoria de sus víctimas, conseguir la deslegitimación social del terrorismo pasado, presente o futuro, para que no quede rastro de justificación alguna de sus crímenes», ha afirmado.

«Nuestra primera obligación es no olvidar nunca lo que significan las siglas ETA: significan más de medio siglo de irracional violencia terrorista, más de 2.500 atentados, más de 850 personas asesinadas, miles de heridos, 82 personas secuestradas, innumerables víctima indirectas y daños materiales en cuantía incalculable», ha advertido el ministro del Interior