Enrique López. / RC

El día en que Enrique López cayó en desgracia ante Ayuso

La presidenta, que siempre pensó en él como su vicepresidente, no le ha perdonado que no diera la cara por el contrato de su hermano en el momento más crítico

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDO Madrid

Enrique López sabe el día, la hora y el lugar exacto en que su carrera política en la Comunidad de Madrid se truncó y en el que el puesto de vicepresidente se esfumó para siempre. Fue el 18 de febrero a las 12.30 horas en la Real Casa de Correos, la sede del Ejecutivo regional en la Puerta del Sol. Allí y a esa hora tuvo lugar una rueda de prensa en la que comparecieron el consejero de Economía, Hacienda y Empleo, Javier Fernández-Lasquetty y el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, para defender la legalidad del contrato de las mascarillas al hermano de Isabel Díaz Ayuso.

La presencia de López, como consejero de Presidencia, Justicia e Interior y hombre de confianza de la presidenta, también fue anunciada en aquella mediática comparecencia. Pero al final, el 'delfín' de Ayuso no apareció y los servicios de la Comunidad tuvieron que rehacer sobre la marcha la escenografía para dejar solo dos atriles.

López, el hombre de que se sentaba a la derecha de la presidenta en la Asamblea, había dejado plantada a la jefa del Ejecutivo en el que, como ella misma reconoce, ha sido el momento más duro de su carrera política. Dicen los que ese día estaban entre bambalinas en la Real Casa de Correos que Isabel Díaz Ayuso se cogió un enorme cabreo con su consejero de cabecera, que tardó horas en darle una explicación por aquella dolorosa ausencia.

Excusas

Enrique López se excusó diciendo que ese día tenía una reunión de la comisión mixta entre la Comunidad de Madrid y el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Efectivamente, ese encuentro aparecía en la agenda de previsiones enviada la víspera, pero en la sede del Gobierno regional consideraron que, en realidad, el juez, hasta entonces un declarado 'casadista', estaba evitando respaldar a Ayuso en su batalla con la dirección de Génova a cuenta del famoso contrato de las mascarillas y la supuesta contratación de un detective para airear trapos sucios de Díaz Ayuso.

El consejero de Presidencia, que siempre se vio como ministro de Justicia en un hipotético Gobierno presidido por Casado, se había equivocado de bando. Al final, la guerra la gano Isabel Díaz Ayuso y López intentó volver al redil, llegando incluso a defender públicamente que no había ni siquiera indicios para admitir a trámite la demanda por el contrato del hermano. Pero el esfuerzo fue en vano.

Dicen que desde aquel 18 de febrero la líder madrileña apenas le habla y que, desde luego, ha desaparecido por completo la complicidad entre ambos que hizo pensar a todos que el juez iba a ser el sustituto de Ignacio Aguado al frente de la vicepresidencia madrileña, vacante desde que en marzo de 2021, el de Ciudadanos fuera fulminado en la crisis que acabó con el Gobierno de coalición en la comunidad. Este miércoles, el premio a la fidelidad en forma de Vicepresidencia fue para Enrique Ossorio.