La Fiscalía se adhiere a la petición de condena a 'El Día'

02/02/2013

El juicio por la demanda de protección al honor planteada por Paulino Rivero contra el periódico 'El Día' y su propietario, editor y director, José Rodríguez, quedó ayer visto para sentencia. La Fiscalía cerró el juicio sumándose a la petición de condena. En la demanda se contabilizan más de 2.000 insultos a Rivero durante año y medio.

 

Durante tres horas y media, Paulino Rivero y José Rodríguez se vieron las caras en el juzgado, en la sesión presidida por Carmen Serrano, magistrada del Juzgado de Primera Instancia número 6 de Santa Cruz de Tenerife. El primero acudió en calidad de demandante y remarcando en todo momento que su acción judicial era a título personal, y no como presidente del Gobierno de Canarias. Desde esa posición, Rivero relató el "daño personal y familiar" que le producían los "insultos, descalificaciones y vejaciones" proferidas desde el periódico de José Rodríguez, mientras que éste se defendió argumentando que siempre se refería a Rivero en su dimensión política y no en la personal.


Tanto el representante del Ministerio Fiscal como el abogado que representó a Rivero, Mikel Méndez, del despacho jurídico Garrigues, coincidieron al señalar que 'El Día' y su `propietario, editor y director habían traspasado claramente la línea que separan el derecho a la información y la libertad de expresión para entrar decididamente en el campo del "insulto".


Esa tesis se vio avalada por la lectura de algunos de los muchos epítetos que 'El Día' lleva dedicando a Rivero desde hace año y medio, entre los que se mencionaron expresamente los de "rata, demente, bufón" o "hijo de p.", amén de las reiteradas comparaciones con otros dirigentes políticos de la historia contemporánea que fueron ejecutados: los reyes guillotinados en la Francia revolucionaria, el rumano Ceaucescu o Mussolini y su pareja, Clara Petacci.


Rodríguez intentó quitar relevancia a esos términos y expresiones alegando que eran "metáforas" y que su "estilo" de informar incluye un tono "directo" y contundente. Sus explicaciones, sin embargo, tropezaron con la realidad expuesta por Mikel Méndez: más de 2.000 "insultos" a Rivero desde el inicio de la campaña hasta la presentación de la demanda y otros mil desde entonces hasta, como dijo el abogado, el editorial de ayer mismo.

 

LA RADIO Y MÉXICO. Durante la toma de declaraciones de Rivero y José Rodríguez quedó meridianamente claro que la campaña de 'El Día' arranca con motivo de la propuesta de la mesa de adjudicación del concurso de licencias de radio en frecuencia modulada de no conceder licencia a la emisora del grupo Leoncio Rodríguez SA. Fue entonces, y tras una amenaza expresa a Rivero de que o corregía ese hecho o sería objeto de una cruzada mediática, cuando 'El Día' hace suya una información publicada previamente por 'Abc' y la web Canaryleaks sobre un supuesto poder notarial fechado en México con negocios de la esposa de Rivero (Ángela Mena), una hermana del presidente y una tercera persona.
Pese a que 'El Día' recibió la oportuna acreditación de que el citado poder notarial era falso, siguió adelante con la publicación y se fundamentó en esa historia de negocios privados en México para aderezarla con atribuciones a Rivero de presuntos delitos como "robar" y "evadir impuestos", además de calificativos como "mafioso, capo" o que "en lugar de sesos tiene manteca de cerdo, de cochino".
Ante ese relato pormenorizado, José Rodríguez siempre se aferró en el juicio a que eran calificativos a la gestión política, en la línea con su peculiar "estilo". El fiscal desarmó ese argumentario con una pregunta que luego remató en su  alegación final. Inquirió a Rodríguez qué quería decir en sus editoriales y éste contestó simplemente que "la gente" lo entendiera a la perfección. La Fiscalía remachó el juicio sentenciando que, como reconocía el propio editor y director, cuando en sus editoriales utiliza términos tan gruesos, no busca que el lector se detenga en valorar sus "metáforas", sino que insulta, veja y humilla "con plena conciencia". "El lector", agregó, "lo entiende como injurioso". Y por si había duda, otro apunte del fiscal: "La información debe ser veraz y contrastada. Cuando eso no se cumple, la balanza se decanta del lado de la protección al derecho al honor".



ENTRE 60.000 Y 250.000 EUROS


En la demanda se le reclama a 'El Día' y a su propietario, editor y director el pago de 250.000 euros en concepto de resarcimiento de los daños producidos por la intromisión ilegítima en el honor de Paulino Rivero. Como reconocieron el abogado de Rivero y el fiscal, la estimación de la cuantía es siempre susceptible de controversia. De hecho, éste la fijó en 60.000 euros, partiendo de la cuantía determinada para indemnizar a Ángela Mena en el pleito fallado a su favor en primera instancia también contra 'El Día' y José Rodríguez. El letrado de Rivero explicó el método de cálculo seguido: el mismo baremo que empleó la Justicia al fallar a favor del director de Canariasahora.es, Carlos Sosa, en su demanda contra el periódico tinerfeño, esto es, 1 céntimo de euro multiplicado por los insultos y por los lectores de 'El Día'. Ese cálculo daba 500.000 euros, cifra que aumenta si se tienen en cuenta las descalificaciones introducidas desde la presentación de la demanda hasta la fecha. "Fue don Paulino Rivero", dijo el abogado Mikel Méndez, "quien decidió no pedir más. Por eso son 250.000 euros". El abogado de José Rodríguez, Juan Antonio Inurria, pidió la libre absolución de su defendido.

 

Rivero: "Ni al señor Rodríguez se lo deseo"

"¿Alguien, por muy cargo público que sea, se puede merecer esta campaña?", se preguntó el abogado Mikel Méndez en su alegato final. El letrado de José Rodríguez, por su parte, afirmó que "quien lleva el cargo, lleva la carga", en alusión a la necesidad de soportar la crítica mediática.
Frente a esas dos versiones de una misma realidad, las palabras de Paulino Rivero resultaron esclarecedoras. Dijo Rivero que las "descalificaciones, vejaciones y humillaciones" han afectado "a mis hijos, a mi entorno, a mis amigos" y agregó: "Me encuentro con la enorme vergüenza de subir a un avión, ver a gente leyendo esos editoriales y sintiendo sus miradas". "Soy una persona normal y cualquier persona normal se siente afectada cuando en año y medio se le dedican más de 2.000 insultos".
Paulino Rivero remató esa parte de su declaración con una frase que resonó en la sala: "No le deseo al señor Rodríguez lo que estoy sufriendo". A renglón seguido, el abogado de 'El Día' le preguntó si, fruto de ese sufrimiento, había tenido alguna consecuencia física: "Estas cosas se sufren por dentro", le respondió Rivero.


Así estuvieron los protagonistas de la vista
José Rodríguez. A poco de empezar el juicio ya sacó de sus casillas a la magistrada, que le llamó al orden en varias ocasiones. Reiteró hasta la extenuación que los "insultos" que le atribuían eran "metáforas", se excusó en su hipoacusia (problemas de audición) para en ocasiones dar la sensación de que no entendía las preguntas y se definió a su mismo cuando a la pregunta de qué quería decir al llamar "hijo de p." a Rivero, contestó: "No sé. Puede ser hijo de pla, hijo de plu".

Paulino Rivero. Llegó a la sala caminando, con gesto serio, evitó hacer declaraciones a la entrada y solo al final concedió unas breves declaraciones para mostrarse satisfecho al haber demostrado que se había vulnerado su honor. En su exposición en la sala fue claro, preciso y contundente al señalar el daño personal y familiar sufrido por los ataques de 'El Día', vinculándolo todo a la decisión de la mesa de adjudicación del concurso de la radio de no conceder licencia a la emisora de José Rodríguez.
Mikel Méndez. El abogado de Rivero  estuvo brillante en sus intervenciones. Argumentó perfectamente cómo la campaña de 'El Día' tiene su origen en el concurso de la radio y cómo el periódico usó los papeles falsos de México para, a partir de ahí, incluir un rosario de insultos que incluyen 190 menciones a que Rivero "merece el exilio, la cárcel o la guillotina". Llegó incluso a comparar todo eso con la contundencia de la Fiscalía ante manifestaciones similares publicadas en 'Egin' o 'Gara' en el País Vasco.
Juan Antonio Inurria. Hizo lo que pudo en la labor de defensa de José Rodríguez. De entrada, negó a Rivero la legitimidad para la acción judicial, al considerar que un presidente del Gobierno tiene que asumir críticas tan contundentes y continuadas en el tiempo como las de 'El Día'. "¿Quién no sabe cómo habla don José Rodríguez?", dijo tratando de quitar hierro al asunto. En su loa a su defendido y a 'El Día', afirmó que "todos deberíamos aplaudir la labor informativa" de ese periódico.
Juan Manuel Romero. El representante del Ministerio Fiscal fue el que menos tiempo ocupó en la vista judicial celebrada ayer en Santa Cruz de Tenerife. Su interrogatorio al demandante y al demandado fue muy breve pero en el tiempo de las conclusiones no dejó lugar para la duda: "Sí ha existido intromisión ilegítima en el derecho al honor". Negó además que lo publicado por 'El Día' sobre México pudiese interpretarse como un "reportaje neutral", tesis que defendía el abogado de José Rodríguez.