Borrar
Diferentes botellas de la cata. Vicente Marrero
Figuero riega de alegría la emblemática sala de El Pote

Figuero riega de alegría la emblemática sala de El Pote

El restaurante acogió una apasionante cata privada de Tinto Figuero, donde los presentes pudieron deleitarse con botellas exclusivas, limitadas y llenas de matices, historias y un relato único

Vanesa Delgado y José Luis Reina

Las Palmas de Gran Canaria

Sábado, 25 de noviembre 2023

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

Hace más de 60 años que, José María García y su esposa, Milagros Figuero, recibieron mil cepas en La Horra, municipio de la provincia de Burgos, en la comunidad autónoma de Castilla y León, comarca de la Ribera y, desde aquel preciso momento, José María concibió la viticultura tradicional como estilo de vida, llevando a la práctica todo aquello que había aprendido de sus abuelos, porque él, mejor que nadie, supo poner de manifiesto el incalculable valor de lo que recibía.

Solo un tipo de uva, tempranillo, conocer las características del terreno, su diversidad y lo que es capaz de aportar a la uva. Un exigente, estudiado y controlado cultivo ecológico, hacen que cada botella de Figuero sea una expresión de la filosofía de estas bodegas: respeto y mínima intervención en los vinos, permitiendo que la naturaleza siga su curso.

Pero, si a algo saben los vinos Figuero es a familia, unidad y a las personas que la forman, porque cada sorbo de cada botella cuenta la historia, desde los comienzos y hasta nuestros días.

Una bodega familiar, se podría decir que incluso pequeña, que ha sabido traspasar a las siguientes generaciones el amor, la pasión, el respeto, el trabajo, la constancia y la tenacidad, dotando todo ello al proceso, desde la tierra y hasta la botella, para que, sin hablar, nos cuenten una historia y nos hablen de las personas que lo conciben, en cada descorche.

Botella Tinus, una de las más exclusivas.
Botella Tinus, una de las más exclusivas. Vicente Marrero

Hace unos días, el emblemático restaurante El Pote, en Las Palmas de Gran Canaria, acogió una cata privada muy especial, un viaje sensorial a esas viñas viejas, «plantadas entre 1910 y 1965, cultivada en vaso, buscando obtener las mejores uvas posibles», señaló J. Felipe Martín, que hizo de caluroso anfitrión junto a Alejandro Rodríguez de Vega, embajador de Figuero en Canarias. «Esta cata la hacemos en El Pote porque es uno de los restaurantes que apostó por nuestra marca hace ya unos doce años», destacó Felipe Martín.

Allí, en la impoluta planta baja del restaurante, Figuero demostró que no es una bodega cualquiera, ni mucho menos. Viñas Viejas, Milagros, Noble y el exclusivo Tinus pasearon por las mesas del nutrido grupo, impulsados por la explicación sin florituras, y sí con mucho sentimiento, de Felipe Martín. «La magia de Figuero está en que somos capaces de hacer vinos con una única variedad, en un único terruño, pero cada uno con una personalidad diferente. Eso es fruto de 22 años de trabajo, dotándonos de un equipo profesional excepcional», explica Martín.

Felipe Martín, de Figuero.
Felipe Martín, de Figuero. Vicente Marrero

«Viñas Viejas es un vino que gastronómicamente encaja muy bien, es fresco, polivalente, muy redondo; Milagros es el vino más emocional, porque está dedicado a la fundadora de Figuero. Yo destacaría la sutileza y la finura que tiene; Noble, por su parte, es un vino donde destaca la calidad del tanino, esa fruta, frescor, complejidad aromática. Y por supuesto, el Tinus es una de las maravillas que podemos encontrar en el vino español. Son vinos para acompañarlos no solo en una comida, sino también en una conversación, con amigos o familia».

Una noche, en definitiva, que sirvió para conocer más de cerca la historia de una bodega excepcional, trabajada desde el corazón, como una gran familia, rodeada de grandes profesionales, y ofreciendo, generosamente, un producto del que presumir.

Publicidad

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios