Joan Jordán es atendido tras recibir el impacto de un objeto lanzado desde la grada en el Benito Villamarín. / eP

Octavos

Desestimado el recurso del Sevilla y el derbi se reanudará a puerta cerrada

El encuentro de octavos de final de la Copa del Rey quedó suspendido en el minuto 39 después de que un objeto impactara en la cabeza de Jordán y se completará este domingo en el Villamarín

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO Madrid

Lamentable, deleznable, pésima imagen del fútbol español en Europa y golpe a un torneo magnífico como la Copa del Rey, revitalizado además con las eliminatorias a partido único. El partido estrella de octavos de final entre el Betis y el Sevilla fue suspendido como consecuencia del impacto de un objeto lanzado desde la grada en la cabeza del centrocampista visitante Joan Jordán cuando el resultado era de empate (1-1).

Tras el informe que emitió el colegiado vasco De Burgos Bengoetxea, el delegado federativo y los responsables de la seguridad, el Comité de Competición decidió que el tiempo que resta del partido se juegue desde las 16.00 en el Benito Villamarín sin aficionados en las gradas.

Una determinación del juez único ante la que ha apelado sin éxito el Sevilla al considerarse perjudicado debido a no poder contar en principo con Jordán, 24 horas en observación domiciliaria a causa del traumatismo craneoencefálico sufrido por el palo que le golpeó en la cabeza. Considera, además, que tal y como están los ánimos no es el mejor momento para jugar. Tras analizar las alegaciones, el comité federativo de segunda instancia las rechazó.

Por motivos de calendario, comprimido al máximo, lo más lógico era que el choque se reanudase este mismo domingo, día para la que ya está programado el encuentro copero Atlético Baleares-Valencia, el partido de Liga entre el Elche y el Villarreal y la final de la Supercopa que mide en Arabia Saudí al Athletic y al Real Madrid.

De no ser así, hubiera sido necesario reajustar bastantes fechas porque todo está comprimido al máximo, el sorteo de cuartos está fijado para el próximo viernes por la mañana, el Sevilla se enfrenta el miércoles a las 21:30 horas al Valencia en partido liguero, el Betis lo hace el martes ante el Alavés y el reglamento establece que deben pasar al menos 48 horas entre dos partidos de un mismo equipo.

El bochornoso incidente del Villamarín ocurrió justo después de que Nabil Fekir firmase el empate provisional (1-1) con un soberbio gol olímpico que sorprendió al joven cordobés Alfonso Pastor, debutante en la portería del equipo hispalense.Desde uno de los fondos del Benito Villamarín arrojaron una especie de barra de plástico que golpeó a Jordán en la cabeza. Por fortuna, el objeto no era metálico porque quizá se estaría hablando ahora de otra cosa.

Protestas sevillistas

Se formó a partir de entonces un gran revuelo, con constantes protestas de los sevillistas al árbitro lideradas por su técnico, Julen Lopetegui. Tras diversas consultas y mientras Jordán era atendido en la banda por los servicios médicos del equipo nervionense, el colegiado vasco De Burgos Bengoetxea decidió que los jugadores se encaminaran al vestuario. Aproximadamente media hora después, el partido se dio por suspendido y los jugadores del Betas salieron al césped para despedirse de su afición.

Hasta la agresión a Jordán se había visto un duelo apasionante, con el Betis muy dominante aunque fue el Sevilla el que logró marcar en su primera aproximación. Oliver Torres porfió por un balón, le robó la cartera al defensor y su asistencia hacia atrás la convirtió en un pase a la red el Papa Gómez. Reaccionó de maravilla el equipo de Pellegrini, igualó su mejor jugador y se produjo la acción lamentable, que no es la primera en el gran derbi andaluz ni en el feudo heliopolitano.