Histórico avance para la selección española femenina

La Federación equipara los porcentajes de primas y derechos de imagen entre hombres y mujeres antes de la Eurocopa, pero las diferencias económicas aún son abismales

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

La selección española femenina de fútbol está un poco más cerca de las grandes potencias. Al menos en cuanto a las condiciones de las jugadoras respecto a primas, desplazamientos y derechos de imagen bajo las que España afrontará la Eurocopa de Inglaterra desde el próximo 6 de julio.

La Federación Española de Fútbol (FEF) presentó este martes un acuerdo para los próximos cinco años, hasta 2027 –un ciclo que incluye las dos próximas Eurocopas y Mundiales, además de los Juegos Olímpicos de París'24 en caso de clasificación–, por el que iguala el porcentaje de primas en función de patrocinios y premios que reciben las selecciones masculina y femenina.

Esto no implica que mujeres y hombres vayan a cobrar las mismas cantidades, ya que éstas seguirán sujetas al montante global de ingresos de cada conjunto, pero sí supone un paso importante que sitúa a España en un escalón en el que ya estaban antes las grandes potencias del fútbol femenino mundial, como Noruega, Finlandia, Países Bajos, Inglaterra, Irlanda, Nueva Zelanda, Australia y Estados Unidos.

Precisamente el combinado femenino estadounidense, actual campeón del mundo, es el único que además de esta equiparación de condiciones reparte de forma igualitaria el montante total de ingresos por patrocinios, premios, derechos televisivos y venta de entradas que suman la selección masculina y femenina en los Mundiales, algo inédito en el deporte.

En cualquier caso, en cuanto a cantidades concretas, los ingresos de las futbolistas de la selección española en la próxima Eurocopa seguirán a años luz de los correspondientes al combinado masculino en la misma competición. Y es que la Federación y el equipo de Luis Enrique llegaron a un acuerdo por el que la prima por jugador en caso de victoria en el torneo multisede del pasado año ascendía hasta los 400.000 euros.

El reparto económico de la FEF, que no entra en cantidades concretas en su comunicado oficial, es también lejano a los 60.000 euros por jugadora a los que ha llegado la Federación Alemana de Fútbol (DFB) en su negociación con el equipo germano dirigido por Martina Voss-Tecklenburg, rival de España en la primera fase de la Eurocopa y hasta ocho veces campeón del Viejo Continente.

El acuerdo se enmarca también en el contexto establecido por la nueva Ley del Deporte, de obligado cumplimiento para todas las federaciones deportivas y que determina la «igualdad de premios entre ambos sexos siempre que los eventos deportivos se organicen o se encomienden a un tercero por una Administración Pública, o se financien total o parcialmente a través de fondos públicos». «Se garantizará que el sistema de dietas otorgadas, cuando las personas deportistas compitan con las selecciones nacionales correspondientes, sea igualitario para hombres y mujeres», señala a continuación este novedoso marco legislativo.

Precedentes precarios

Más allá de que aún queden pasos por recorrer hasta el estatus del fútbol femenino en Estados Unidos, Alemania o los países nórdicos, la importancia del acuerdo suscrito entre la FEF y las jugadoras se incrementa a tenor de los precedentes. Las internacionales españolas no acudieron a un gran torneo de selecciones con primas por objetivos aseguradas hasta el Mundial de Canadá de 2015 y las cuantías lo dicen absolutamente todo.

Apenas 7.000 euros en un solo pago se embolsó cada jugadora por aquella competición, en la que los pluses por partido disputado y ganado eran de 150 euros y las dietas estaban fijadas en 60 euros. Registros prácticamente anecdóticos que hablan del escaso grado de profesionalización del fútbol femenino en España hasta hace muy poco tiempo.

Tras aquel torneo, que supuso un punto de inflexión, las futbolistas españolas se plantaron y forzaron la dimisión de Ignacio Quereda, seleccionador español desde 1988 hasta aquel año, destapando un escándalo de tratos vejatorios por parte del entrenador madrileño. Ahora, las internacionales han dado de nuevo un paso al frente de la mano del sindicato Futpro y mediación de AFE para alcanzar al fin unas condiciones acordes a la elite del fútbol femenino mundial.

«Es un día histórico y nos complace compartirlo con todas. Quiero agradecer al presidente Luis Rubiales su interés por firmar este acuerdo, que refuerza el compromiso de la FEF con las jugadoras y la selección española femenina», valoró Irene Paredes, capitana del combinado nacional español, en la puesta en escena del acuerdo, junto al presidente de la FEF y sus compañeras Alexia Putellas y Patricia Guijarro.

«El acuerdo que hoy firmamos está a la vanguardia del mundo del fútbol. Queremos impulsar al deporte femenino y queremos que esas distancias, poco a poco, se vayan acortando», señaló por su parte Rubiales, que desveló que la cesión de los derechos de imagen, que en el caso de los hombres siempre han estado en poder de los jugadores, pasarán ahora a las futbolistas con carácter retroactivo desde un 20% hasta un 80%.

Jenni Hermoso, baja para la Eurocopa por lesión

La mala noticia de la jornada en la concentración de la selección española femenina llegó con la lesión de Jennifer Hermoso. La delantera del Barça se cae de la Eurocopa de Inglaterra por un esguince de grado dos del ligamento lateral interno de la rodilla derecha y deja al seleccionador Jorge Vilda sin su mejor opción para la punta del ataque español.

La máxima realizadora de la historia con la camiseta de España llegaba tocada, después de su ausencia en la final a cuatro de la Copa de la Reina por esta misma lesión, y aunque no había participado en las primeras sesiones de entrenamiento diseñadas por Vilda, el técnico confiaba en poder recuperarla a tiempo.

Su ausencia trastoca sensiblemente las aspiraciones de un equipo en el que la madrileña ejerce un rol principal, dadas su capacidad goleadora y una gran experiencia en grandes citas, pues estuvo presente en los dos últimos Mundiales y Eurocopas, cuatro de las cinco fases finales en las que España ha estado en su historia.