La sección oficial tira del público del festival de cine

Las proyecciones, los conciertos y los talleres que integraron la programación del 17º Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria lograron congregar a un total de 15.550 espectadores. En las salas aumentó el promedio de asistencia por pase.

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO

Las cifras totales de espectadores de un festival de cine son engañosas. Fundamentalmente, porque una misma persona puede y suele asistir a muchas proyecciones. Por ello, el promedio de asistencia a las mismas resulta idóneo para medir el respaldo popular.

Durante el 17º Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, desarrollado entre el 31 de marzo y el 9 de abril, la organización contabilizó un promedio de 118 espectadores por película, frente a los 102 de la edición anterior. Esto supone un aumento del 12%, ya que hay que tener en cuenta que en 2017 se programaron 127 títulos –76 largometrajes y 51 cortometrajes–, 24 menos que en 2016. También hubo menos sesiones. Se pasó de 198 a 168.

La organización ha contabilizado un crecimiento en el número de asistentes a los segundos pases, lo que atribuye al popular boca-oreja y al impacto de la información aparecida en los medios de comunicación tras los estrenos.

La Sección Oficial es la que marca el paso de los contenidos de un festival de cine. Este año se acentúo la apertura formal y narrativa en sus contenidos, con los 13 títulos que luchaban por el premio Lady Harimaguada de Oro. El respaldo popular ha sido considerable. Así, por las distintas sesiones pasaron 3.222 espectadores, frente los 2.207 que vieron los 12 filmes del pasado año.

Esto se traduce en 248 espectadores por película, frente a los 184 de la 16ª edición, lo que supone un incremento del 35%.

El otro lado de la esperanza ( Toivon Tuolla Puolen), del cineasta finlandés Aki Kaurismäki, sumó 570 espectadores en sus tres pases, con dos llenos absolutos en los mismos, todo un récord de asistencia para este Festival, que apuesta por un cine independiente y poco comercial.

Para los tres bloques en los que se proyectaron los cortometrajes de la Sección Oficial se vendieron 650 entradas, según los datos que maneja la organización del Festival.

La sección no competitiva Panorama congregó a 1.078 espectadores, dos más que el pasado año. Alcanza esta cifra tras proyectarse solo nueve largometrajes, frente a los 14 del pasado año.

Para el ciclo dedicado al cineasta Otar Iosseliani, donde se exhibieron diez largometrajes –incluidos tres de otros cineastas, René Clair, Jacques Tati y Pierre Étaix–, se vendieron un total de 650 entradas.

Canarias Cinema, la sección competitiva con cinco largometrajes y dos sesiones para los 13 cortometrajes seleccionados de realizadores isleños, registró la venta de 875 entradas.

El palacete Rodríguez Quegles acogió los distintos cursos y clases magistrales de esta edición. Contaron con la asistencia de 180 alumnos.

Por su parte, la Linterna mágica, el apartado destinado a los niños, que este año contó con la proyección de cinco títulos, contó con la asistencia de 1.200 escolares en los respectivos pases matinales.