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Dos vecinos recogen los restos de la poda en Tenoya. C7

Jardineros a la fuerza en Tenoya

Un grupo de vecinos poda la ladera que baja a la plaza de La Encarnación. «Hace más de 8 años que no vienen los de Parques y Jardines», denuncian

Javier Darriba

Las Palmas de Gran Canaria

Jueves, 30 de mayo 2024

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En Tenoya, la lluvia de millones anunciada con el Plan del Ciclo Integral del Agua de Las Palmas de Gran Canaria (2024-2033), con 857 millones de euros, o con los macrocontratos de Limpieza, otros 493 millones de euros en ocho años, son como la física cuántica: actúa a otro nivel y nunca se ve. Al margen del mundo subatómico, este barrio del distrito de Tamarceite-San Lorenzo-Tenoya se rige aún por las leyes tradicionales de la física, aquéllas que marcan que, entre otras cosas, si un jardinero está en un punto de la ciudad, no puede hallarse en otro. Y Tenoya es, desde hace tiempo, el que espacio en el que no se ve a los jardineros. «Llevan más de ocho años sin podar esta ladera», explica Lorenzo Santana, vecino de la zona, quien se refiere a la pared montañosa que acompaña la carretera que conduce a la plaza de Nuestra Señora de La Encarnación. Por eso, un grupo de vecinos se ha metido a adecentar este espacio.

Le llaman el camino de la cruz verde y conduce hasta la vereda terrosa que serpentea hacia Casa Ayala, adaptándose al vaivén del barranco.

«Vamos a tener que poner una esquela al servicio de Parques y Jardines», continúa Santana, visiblemente molesto por el olvido del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria con este lugar. Para él, «Parques y Jardines es un departamento inútil» en esta parte de la ciudad.

Imagen principal - Jardineros a la fuerza en Tenoya
Imagen secundaria 1 - Jardineros a la fuerza en Tenoya
Imagen secundaria 2 - Jardineros a la fuerza en Tenoya

Como la ladera había crecido salvaje, cuatro vecinos de Tenoya decidieron sacar los aperos y podar ellos mismos, al menos en las partes en que podían hacerlo, ya que hay zonas en las que la pendiente obligaría a colgarse para poder acceder con seguridad.

Necesitaron cuatro o cinco horas en adecentar la zona. «Y eso que era un tramo pequeño». Aún así, tuvieron que usar toda la capacidad de carga de sus coches para poder llevar todas las bolsas con los restos vegetales que salieron de la acción vecinal.

Como comparación, recuerdan que la última acción de limpieza que emprendió el servicio municipal de Zonas Verdes hace ya más de una década, se necesitaron tres camiones para llevarse el producto de la poda. «La verdad es que lo dejaron muy bien», señala Lorenzo Santana.

Las zonas de actuación vecinal

«Decidimos meterle mano a esto y ya estamos pensando hacerlo en el barranco para que la gente pueda caminar por ahí también porque la última vez que se hizo, lo podó el Gobierno de Canarias, y de eso hace ya doce o trece años», prosiguen .

También actuaron en el camino que utilizan muchos vecinos para ir al centro de salud. «Antes lo adecentaba Tino Torón», el artista de la zona que ha convertido su casa en un museo, tal y como confirma el presidente de la asociación de vecinos José Julio Cabrera, Acaymo Domínguez.

Estos vecinos aseguran que se han puesto en contacto con la concejala del distrito Tamaraceite-San Lorenzo-Tenoya, Esther Lidia Martín. «Hace ya cuatro meses le dijimos que comunicara a Parques y Jardines la necesidad que tenemos y nos dijo que lo había solicitado, pero Zonas Verdes no ha hecho nada», denuncia Lorenzo Santana, antiguo representante vecinal.

«Cuando la concejala de Parques y Jardines (Gemma Martínez) vino por aquí le comentamos esto y luego hicieron dos pequeñas cosas que ni terminaron», explica el presidente de la asociación de vecinos, «ya no sabe uno qué hacer».

Domínguez recuerda que hay otras zonas que siguen sin ser tocadas, como los alrededores del antiguo túnel de Machicao (que espera por convertirse en un punto de referencia de la historia y la etnografía de la zona) o el entorno de la calle El Salvial.

Tenoya, con un patrimonio histórico, natural y etnográfico indiscutible, está al margen de las rutas turísticas. Y eso lo pagan los vecinos. «En una rotonda de la parte baja ves a diez jardineros y aquí nada», se queja Santana, «ahora dicen que van a invertir un montón de millones de euros en limpieza, pero ¿qué sacamos nosotros en Tenoya con eso, si aquí solo hay un barrendero y no le da más que para ir por la calle principal?». Advierte también del riesgo de desplazamiento del muro de la carretera.

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