Borrar
Los puertos europeos se ahogan con los cruceros

Los puertos europeos se ahogan con los cruceros

Estos barcos emiten la misma cantidad de gases contaminantes que 1.000 millones de coches, según un estudio

Lunes, 7 de agosto 2023, 23:10

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

Crucero por el Nilo, por el Mediterráneo, por los verdes Fiordos Noruego, por el Caribe o por las Islas Griegas. Estas son algunas de las rutas más famosas de los hoteles flotantes que surcan las olas de los mares y océanos del planeta. Cientos de barcos que tan solo son el 1% de la flota mundial, pero que dejan su huella. En concreto, «emiten al año, solo en Europa, lo mismo que 1.000 millones de coches», denuncia la oenegé Transport&Environment.

«En esta etapa de nuestro viaje hacia las cero emisiones netas, es necesario un apoyo claro por parte de los gobiernos y responsables políticos», señala la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA por sus siglas en inglés).

Los actuales combustibles de propulsión usados por estos navíos emiten a la atmósfera óxido de azufre (SOx), óxidos de nitrógeno (NOx) y partículas finas, también conocidas como PM 2,5. Unas cifras que, según los datos de T&E, no se han visto reducidas en comparación con los años previos a la pandemia a pesar de que el número de viajeros aún no se ha recuperado. «Las compañías de cruceros ya están disminuyendo su dependencia de los combustibles tradicionales, reduciendo sus emisiones tanto cuando están navegando como cuando están en puerto, gracias a su apuesta por combustibles bajos en carbono, biocombustibles, baterías eléctricas y células de hidrógeno», responde CLIA a este periódico.

«En esta etapa de nuestro viaje hacia las cero emisiones netas, es necesario un apoyo claro por parte de los gobiernos y responsables políticos»

Asociación Internacional de Líneas de Cruceros

En comparación con 2019, el tiempo y el consumo de combustible consumido por estos barcos aumentó un 24%, lo que se tradujo en un aumento del 9% de las emisiones de óxido de azufre, un 18% de óxido de nitrógeno y un 25% en las emisiones de PM2,5.

Gases y partículas directamente relacionadas según varias investigaciones con problemas respiratorios y cáncer de pulmón. Por ello, en 2020 se intentó legislar para revertir esta situación y reducir las emisiones, especialmente, de SOx generadas por los grandes cruceros.

«Los límites de SOx para los coches en Europa son 100 veces más estrictos que los de los barcos»

La Organización Marítima Internacional (OMI por sus siglas en inglés) estableció un nuevo límite máximo de azufre en el combustible de los barcos. Desde el 1 de enero de 2020, el contenido máximo de azufre pasó del 3,5% al 0,5%, aunque está previsto que en 2025 este porcentaje caiga hasta el 0,1%.

A pesar de ello, los gases contaminantes en los principales puertos europeos no han caído desde la entrada en vigor de esta normativa.

«La pandemia dio un respiro momentáneo a las ciudades portuarias, pero este efecto ya ha llegado a su fin. El turismo de cruceros ha vuelto y destinos como Barcelona y Atenas vuelven a asfixiarse con la contaminación tóxica del aire provocada por los cruceros», apunta Constance Dijkstra, responsable de la campaña de transporte marítimo de T&E en el informe de su organización.

«Algunas de las soluciones en el corto plazo – y que actualmente se están probando a bordo – son las ofrecidas por los biocombustibles sostenibles, concretamente biocombustibles avanzados (generados a partir de biomasa no alimentaria) entre los que se incluyen el biometanol y biometano», apuntan los portavoces de la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros.

En la actualidad, 40 % de flota global ya cuenta con los sistemas necesarios para conectarse a la red eléctrica «y el 75 % lo estará en 2028», explican.

Barcelona a la cabeza

A pesar de las alertas internacionales y advertencias del impacto de estos contaminantes en la salud humana, Barcelona se sitúa como el puerto europeo que más óxido de nitrógeno 'recibe' de los barcos que atracan en el puerto de la ciudad condal.

Estos grandes barcos emitieron casi tres veces más SOx que todos los coches de la ciudad. «Los límites de SOx para los coches en Europa son 100 veces más estrictos que los de los barcos», destaca el estudio.

En la lista de puertos con peor calidad del aire ha perdido posiciones Venecia (Italia) después de que las autoridades municipales prohibieran la entrada de grandes cruceros en 2021. Tras ese ejercicio, pasó de ser el puerto más contaminado por cruceros en 2019 a bajar al puesto 41 en 2022, lo que provocó un descenso del 80% en las emisiones de SOx.

Sin embargo, eso no ha evitado que Italia sea el país con mayor concentración de óxido de azufre en el entorno de sus puertos, muy por delante de España que se sitúa en segunda posición del ranking de T&E.

Según datos del sector, la hoja de ruta para descarbonizar las líneas de crucero apuntan a 2030 con una reducción del 40% y ser cero emisiones netas en 2050. Además, la industria se ha comprometido a impulsar sus barcos cuando estén en el puerto usando electricidad a partir de 2030 de acuerdo con las regulaciones de la Unión Europea. Sin embargo, solo hay siete muelles en los 350 puertos de cruceros de Europa equipados para acomodarlo.

Puertos sin 'conexión'

A pesar de las directrices comunitarias, la descarbonización de los puertos marítimos en tierras y aguas españolas aún es lenta. «Sólo hay un par de ejemplos en Canarias y Mallorca», destaca Alejandro García, director de hidrógeno y puertos de VINCI Energies Spain.

«Cambiar el petróleo por el gas es como cambiar el tabaco por el alcohol. Puede que ayude al sector de los cruceros a reducir la contaminación atmosférica, pero es terrible desde el punto de vista climático»

Constance Dijkstra

Responsable de la campaña de transporte marítimo de T&E

En el Puerto de Barcelona la ruta hacia la descarbonización ya está en marcha con varios proyectos pilotos, aunque las primeras infraestructuras eléctricas no estarán listas hasta finales de 2023 o principios de 2024.

Según los planes del puerto de la capital catalana, esta electrificación de los atraques de cruceros supondrá la eliminación de 66.000 toneladas de CO2 y 1.234 toneladas de óxido de nitrógeno de las emisiones de la actividad portuaria.

Por otro lado, compañías como MSC están barajando empezar a usar gas sintético licuado, o e-LNG, que se produce usando hidrógeno, creado por hidrólisis con energía renovable y CO2 capturado.

«Cambiar el petróleo por el gas es como cambiar el tabaco por el alcohol. Puede que ayude al sector de los cruceros a reducir la contaminación atmosférica, pero es terrible desde el punto de vista climático», advierte Constance Dijkstra, responsable de la campaña de transporte marítimo de T&E.

Publicidad

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios