¡Vikingos por todas partes!

Series, ropa, libros, tatuajes, peinados... ¿por qué nos fascina su cultura?

Solange Vázquez
SOLANGE VÁZQUEZ

La fascinación por los vikingos ha alcanzado cotas máximas en los últimos tiempos: les dedican populares series de televisión, multitud de libros, webs y blogs, triunfan sus cortes de pelo, los tatuajes con su mitología y sus runas, la ropa inspirada en su cultura, músicas como el 'viking metal'... Hasta sus bebidas, como el hidromiel, están resucitando con éxito. Pero esto no es algo del todo nuevo. Hace ya muchos siglos, el clérigo inglés Alcuino escribía sobre ello en una carta al rey de Northumbria –muy al norte de Gran Bretaña– a modo de regañina: «Fijaos en los peinados, en cómo se ha deseado imitar a los paganos en las barbas y el cabello. ¿No os contiene el temor a aquellos cuyos peinados desearíais tener?». Al parecer, el sacerdote les dedicaba esta reprimenda porque veía con horror y preocupación que su 'rebaño' copiaba el look de los vikingos, que tanto sufrimiento causaban saqueando y masacrando.

En el argot de nuestros días, esta atracción por lo vikingo –difícil de comprender para un religioso de la época, cuando las oraciones incluían la frase 'de la ira de los hombres del Norte líbranos, Señor'– tiene una explicación muy sencilla: fueron los primeros grandes 'influencers'.

¿Dónde reside la clave de su carisma? El británico Neil Price, catedrático de Arqueología en la Universidad de Upsala (Suecia) y autor de 'Vikingos' (Ático de los Libros) señala a este periódico que el secreto de su atractivo es «que transmiten una sensación de aventura y descubrimiento, de riesgo, y también una idea de independencia. El problema es que todo esto vino acompañado de violencia salvaje, misoginia, esclavitud... Eran fascinantes, pero eso no significa que debamos admirarlos».

– Pues lo han sido a lo largo de la historia y ahora se les idolatra.

– Se les ha percibido como 'los otros' durante mucho tiempo, probablemente desde la propia época vikinga. No eran cristianos, no estaban 'civilizados', no eran predecibles, y todo eso los archivaba en una caja diferente. En siglos posteriores, han seguido resultando estimulantes por todas esas mismas razones, aunque a menudo se ha abusado políticamente de ellos, en particular los victorianos y los nazis.

– ¿Estamos muy 'engañados' con respecto a los vikingos?

– Por desgracia hay muchas, muchísimas malinterpretaciones. Los vemos, de entrada, como estereotipos de guerreros valientes y mujeres orgullosas, pero necesitamos mirar más de cerca. No sé si nos decepcionarían si los conociésemos en carne y hueso, pero sospecho que, sobre todo, nos resultarían aterradores. ¡A mí me aterrorizan!

Estos son algunos de los campos donde los vikingos marcan tendencia hoy en día. ¡Si Alcunio levantase la cabeza!

Series y videojuegos

Buena parte del 'pelotazo' que han dado los vikingos se debe a la serie 'Vikings', que comenzó en 2013 y que acaba de terminar con diez nuevos capítulos. Y ya se espera una precuela, 'Vikings: Valhalla' para el año que viene. Los popes de la tele se resisten a dejar el filón. No es para menos: en los ocho últimos años, las seis temporadas de las andanza del héroe nórdico Ragnar Lothbrok (interpretado por al atractivo Travis Fimmel) y de sus descendientes han sido un éxito de público. Y al calor de 'Vikings', además, han surgido otras producciones como 'The Last Kingdom', basada en las novelas históricas del prolífico Bernard Cromwell, y hasta comedias como 'Norseman'. Y los videojuegos también han dedicado a este universo un hito: la última saga de 'Assasin's Creed' se llama 'Valhalla' (el paraíso de los vikingos, algo así como el cielo pero con banquetes, bebida y mujeres).

«Con la llegada de series como 'Vikings' se ha creado una nueva visión de los vikingos que es muy atractiva… Mucha gente está fascinada por una idea que no se corresponde exactamente con la realidad histórica, explica Laia San José Beltrán, historiadora y creadora del blog 'The Valkyrie's Vigil', especializado en el mundo vikingo.

Ropa con un toque 'heavy'

¿Existe la moda vikinga?Por supuesto. Firmas como Grimfrost –una compañía sueca fundada en 2014, con el lema 'únete a nuestra horda'– ofrecen prendas con iconografía nórdica, joyas, cuchillos, hachas, botas, cuernos para beber y hasta pieles de reno. Desde luego, la ropa (mallas de gimnasio, entre otras cosas) se aleja de lo que llevaban los verdaderos vikingos, que, dicho sea de paso, tampoco era muy similar a lo que aparece en 'Vikings'.

«La arqueología nos dice que la realidad estuvo bastante alejada. Estos nuevos looks, aunque aciertan en algunas cosas, pecan bastante de exceso de cuero, pieles, colores negros... Es una imagen muy tosca, muy rebelde, como muy 'heavy', pero poco históricamente correcta», puntualiza Laia San José. De hecho, parece que les gustaban mucho los colores vivos. Y que eran bastante presumidos. Les encantaban las joyas (broches, brazaletes...), a ellos y ellas.

Peinados y tatuajes

«En cuanto a los peinados, el maquillaje, los tatuajes y demás, el problema es que no tenemos documentos o pruebas arqueológicas que nos digan cómo eran verdaderamente; son todo interpretaciones», aclara San José. Sin embargo, se cree que les gustaba mucho cuidarse la melena y la barba. Y trenzarse el cabello. La afición por los tatuajes excesivos también se menciona en escritos antiguos. Hoy en día, es común que algunos fans de lo vikingo vayan a la peluquería para que les hagan algún corte que han visto en 'Vikings', generalmente con rapados y mechones para recogerse en coleta. Asimismo, tatuajes con el martillo de Thor, Yggdrasil –árbol sagrado que representa a los mundos donde conviven hombres, dioses y criaturas fantásticas–, el cuervo de Odín, el escudo vikingo, símbolos de protección y de fuerza, runas... todos ellos se han convertido en 'estrellas' de los estudios de tatuadores.

Hidromiel para brindar por Odín

«¡Claro que los vikingos están de moda! Ahora, después de las Navidades, tenemos todo agotado. Ha sido una locura. Nos compran mucho para regalar», explica Luis Martínez desde Valhalla, una tienda de Sevilla que abrió hace cinco años junto a su socio, José Ramón González-Sicilia, para vender hidromiel la bebida vikinga por excelencia. Y la fabrican ellos mismos. ¿En Sevilla? Pues sí. «Investigamos y vimos que en otros países fabricaban, pero aquí no. Y nos lanzamos a hacerla. La verdad es que nos va bien y tenemos muchos clientes y cada vez más pedidos online», indican desde Valhalla, en cuya web se lee «siéntete com un vikingo y brinda como ellos».

Mitos corregidos

Ni tan brutos, ni tan igualitarios ni tan libres sexualmente

Cada descubrimiento arqueológico va aportando nuevos datos, corrigiendo 'errores' muy extendidos sobre los vikingos y dando peso a sus facetas menos conocidas.

1. Grandes exploradores

«Pensar que a partir del año 800 más o menos estos hombres y mujeres se embarcaron en viajes que les llevaron de Noruega a Islandia, de Islandia a Groenlandia y de allí a Norteamérica es estar delante de una proeza espectacular para la época y las condiciones», indica Laia San José Beltrán. Esto no quiere decir que su fama de destructores no sea cierta. Pero los estudiosos se inclinan a pensar que todos los pueblos que se lanzaban a las invasiones eran crueles.

2. Brutos, pero poéticos

Nos solemos imaginar a los vikingos cubiertos de roña y sangre, en banquetes o en batalla. Pero «también fueron grandes y refinadísimos poetas», revela.

3. No tanta libertad sexual

«Algo más de libertad sexual que en el mundo cristiano debió haber sin duda; de hecho, las mujeres podían solicitar el divorcio y se conoce que la práctica del concubinato (por parte de los hombres) era habitual –detalla la experta–. Pero, en el fondo, los que gozaron de más libertad sexual fueron los hombres». Lo del 'amor libre' es muy hippie y no tan vikingo.

4. No odiaban el cristianismo

La gente suele creer, erróneamente, que los vikingos no tenían nada que ver con el cristianismo, que lo odiaban. «Pero los escandinavos de los siglos VIII-XI (lo que dura la Era Vikinga aproximadamente) conocían el cristianismo, habían estado en contacto con él y, de hecho, muchos de ellos se convirtieron. Incluidos reyes. A los vikingos hay que entenderlos dentro de un contexto de cambio en el que se produce una especie de batiburrillo muy interesante entre cristianismo y paganismo».

5.¿Mujeres guerreras?

Las mujeres tuvieron su papel principal en el cuidado y la organización de las granjas, especialmente cuando el grueso de la población masculina partía en expediciones de saqueo o comercio. «Y eso es una tarea titánica», explica la historidora. Según cuenta, las mujeres también fueron, por ejemplo, comerciantes y estuvieron muy presentes durante la colonización de algunos territorios (como Inglaterra o Groenlandia). Destaca una: Gudrún Ósvífrsdóttir, quien viajó a Groenlandia. Dio a luz al primer bebé europeo nacido en América del Norte y murió a una avanzada edad, siendo una monja cristiana y probablemente la mujer que más había viajado del planeta hasta la fecha.

Respecto a la guerra y la eterna pregunta de si las mujeres eran fieras guerreras... «La respuesta es que mayormente no, pero sí hubo algunas que lucharon como los hombres en algunos momentos y contextos. Las más jóvenes o las que no tenían cargas familiares». La imagen de hordas en las que eran una importante proporción de los efectivos dista de ser cierta.