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¿Cuánto dinero tengo que dar de regalo en una boda?

La idea es cubrir, como mínimo, el precio del cubierto: 300 euros por pareja, 400 si llevas un niño

Carmen Barreiro
CARMEN BARREIRO

Si le han invitado a una o a varias bodas en los próximos meses, una circunstancia muy probable teniendo en cuenta el 'boom' que atraviesa el sector nupcial después de un par de años en el dique seco por la pandemia, seguro que se ha preguntado o incluso lo ha comentado con su círculo de amigos: ¿cuánto debo dar de regalo a los novios para que no me tachen de agarrado ni me pase de espléndido? La respuesta depende de muchas variables, desde el grado de parentesco con la pareja que se casa hasta el lugar donde se celebra el banquete e incluso el tipo de enlace: civil, religioso, informal, con más pompa o con necesidad de alojamiento.

El criterio por el que se suelen guiar la mayoría de los invitados que dan dinero como regalo de bodas –que ya son siete de cada diez– y el que aconsejan casi todos los expertos en protocolo nupcial es el precio del cubierto. «La pauta más extendida entre familiares y amigos es cubrir el coste del menú, como mínimo. Por eso, es conveniente tener una idea aproximada de lo que vale el banquete para poder calcular la cantidad que se quiere regalar a la pareja. Una forma muy sencilla y práctica para asegurarse el tiro es entrar en la página web del lugar donde se celebra la boda y consultar directamente los precios, así no te equivocas con el regalo», aconsejan en Bodas.net, el portal especializado en la organización de este tipo de eventos líder del sector nupcial.

Si se tiene en cuenta que el coste medio de una boda en nuestro país es de 20.500 euros y que el número de invitados se sitúa en torno a los 130 –las bodas son cada vez más pequeñas, sobre todo después de la pandemia–, el 'sobre' debería incluir un mínimo de 150 euros por persona si lo que se quiere es cubrir únicamente el precio del cubierto. Es decir, 300 euros por pareja y 400 si se lleva a un niño. Una cantidad que coincide más o menos con el resultado de una macroencuesta realizada el pasado mes de abril a más de 4.000 parejas que se van a casar este año, en la que más de la mitad de los novios consultados considera que la cantidad más ajustada sería entre 100 y 200 euros por persona.

Ahora bien, no es lo mismo que ese enlace se celebre en una finca de Andalucía (con un coste medio de 108 euros por invitado) que en un caserío navarro (229 euros, el más alto del país) o en un restaurante en las Rías Baixas (177 euros). Las bodas celebradas en la mitad sur suelen tener más invitados –Murcia (183 de media), Castilla-la Mancha (179), Andalucía (158) frente a los 100 de Cataluña o los 102 del País Vasco–, «pero se compensa con el precio del cubierto, considerablemente más bajo que en las comunidades autónomas del norte», según figura en el 'Libro imprescindible de las bodas', editado por el portal Bodas.net en colaboración con el profesor de ESADE, Carles Torrecilla, y Google.

¿Y si no puedo ir?

La relación con los novios es otra de las variables que más influye a la hora de aflojar el bolsillo. Cuanto más estrecho es el parentesco o la amistad con los novios, mayor es el importe que se debe meter en el sobre o ingresar en la cuenta. El protocolo establece que, en estos casos, el regalo de tíos, primos, padrinos o mejores amigos «debería superar el coste que los novios han desembolsado por invitado. Estamos hablando de un mínimo de 250 euros por persona, el doble por pareja», precisan en 'Lucía se casa', una de las publicaciones especializadas en bodas más seguidas por los futuros novios.

Cuando la relación es muy cercana, también es muy habitual cambiar el dinero en efectivo por un regalo más concreto que ayude a la pareja a rebajar la factura de la boda. «Por ejemplo, una hermana que le paga el vestido a la novia, un tío que se ocupa del fotógrafo, un grupo de amigos que contrata a la banda de música…», especifica la portavoz del portal Bodas.net.

También puede ocurrir que el invitado tenga una relación muy estrecha con la pareja, pero no pueda afrontar ese desembolso. «Nadie debería sentirse en la obligación de 'hipotecarse' para asistir a la boda de su mejor amigo. En este caso, lo más sensato es hablar directamente con los novios y explicarles que no puedes hacer frente a ese gasto. Una alternativa, que además beneficia a ambas partes, es ofrecerse para ayudar con los preparativos de la boda, desde recoger las flores a preparar el viaje de novios o la organización de los detalles que muchos novios regalan a los invitados en el banquete», coinciden los expertos consultados .

¿Y que pasa si no se puede acudir al enlace? ¿Se tiene que hacer un regalo igualmente? La respuesta también va a depender del grado de parentesco con la pareja. Si la relación es cercana, el protocolo aconseja cubrir el precio del cubierto, como mínimo, mientras que si se trata de una boda de compromiso o de un familiar con el que no se tiene mucha relación bastaría con enviarle un detalle como agradecimiento.

Celebraciones de una semana para parejas extranjeras

«Útimamente son muchos los extranjeros que vienen a casarse a nuestro país, pero no se trata de ceremonias al uso», explica la organizadora de bodas María Antonia Juárez, que trabaja con novios holandeses, estadounidenses, mexicanos o alemanes que eligen España no solo para celebrar la boda, sino para hacer turismo con sus invitados los siguientes días al enlace.

«Quieren que les organices absolutamente todo, desde el enlace a la peluquería, el fotógrafo pero también las visitas, reservas de restaurantes, desplazamientos... Novios e invitados –no más de una veintena, normalmente– suelen llegar el día antes de la boda y después se quedan a hacer turismo todos juntos».

Explica María Antonia Juárez, gerente de la empresa de organización de eventos De Boda con Libellula, que el regalo en metálico le ha comido la tostada a las antaño populares listas de boda, en las que las parejas precisaban con exactitud lo que querían que los invitados les regalasen, desde una batidora hasta un cuadro o la mesa para la televisión. «Esto ha cambiado muchísimo. Ahora son más de sobres y menos de lavadoras», resume la 'wedding planner' sevillana.

Y tiene una explicación: nueve de cada diez parejas que deciden casarse ya viven juntas antes de darse el 'sí, quiero', según los datos recogidos en el 'Libro imprescindible de las bodas'. «Hace unos años, contraer matrimonio suponía el inicio de una vida en común y este tipo de regalos venían muy bien para poner la casa a punto, pero hoy en día ya no tiene sentido en la mayoría de los casos. De hecho, la opción de la lista de bodas ya solo la eligen una de cada cien parejas que se casan», desvelan en el portal Bodas.net.

Ganas de fiesta y barra libre

Otra de las cosas que más ha cambiado en los últimos años es el detalle que los novios tienen con sus invitados durante el banquete. «Lo del paquete de tabaco para ellos y el espejito para ellas está más que superado. Ahora se llevan los regalos solidarios. Es decir, los novios destinan el dinero que iban a gastar en esos detalles a una organización como la Asociación Española contra el Cáncer o a una protectora de animales y le entregan a cada uno de sus invitados una pulserita o una tarjeta donde consta la donación», explica María Luisa Juárez.

La pandemia también ha cambiado alguno de los protocolos nupciales como el tipo de banquete que se contrata o, incluso, la barra libre. «Los novios de ahora tienen muchas ganas de fiesta después de dos años de restricciones. Tienen ganas de juntarse con sus amigos y familiares, de celebrar, de que todo el mundo se divierta. Son cada vez más las bodas en las que el convite es la mayor parte del tiempo de pie y se pasa directamente al baile, con más horas de barra libre que nunca. En una de las bodas que organizamos el pasado fin de semana nos pidieron allí mismo que alargásemos la barra libre y el baile un par de horas más. La ceremonia empezó a las doce del mediodía y terminó a las dos de la madrugada, con ocho horas seguidas de fiesta», explica la gerente de De Boda con Libellula. Pues ¡qué vivan los novios!

Los gastos de la boda, uno a uno

  • 20.500 euros es el precio medio que cuesta darse el 'sí, quiero' en España, según los datos recogidos en 'El libro imprescindible de las bodas'.

  • Espacio con catering propio: 14.000 euros.

  • Catering: 12.500 euros.

  • Tarta: 200 euros.

  • 'Food truck' y mesas dulces: 550 euros.

  • Fotógrafo: 1.500 euros.

  • Vídeo: 950 euros.

  • Organización de la boda: 950 euros.

  • Música: 750 euros.

  • Decoración: 600 euros.

  • Flores: 600 euros.

  • Invitaciones: 250euros.

  • Detalles: 500 euros.

  • Vestido de la novia: 1.750 euros.

  • Joyas de la novia: 600 euros.

  • Complementos de la novia: 400 euros.

  • Tratamientos de belleza: 320 euros.

  • Traje del novio: 880 euros.

  • Complementos novio: 200 euros.

  • Cuidado masculino: 90 euros.

  • Alquiler de trajes: 300 euros.

  • Coche nupcial: 350 euros.

  • Alquiler autobuses: 575 euros.

  • Animación: 400 euros.

  • Viaje: 4.415 euros.

  • Alquiler de mobiliario: 1.000 euros.

  • Alquiler de la carpa: 1.950 euros.

  • Traje de la madrina: 600 euros.

  • Trajes de fiesta: 350 euros.

  • Arras: 330 euros.

  • Lista de bodas: 330 euros.