Gabriela Corpas-Iva

Maestros del fútbol

Uno es un as de los videojuegos, otro se fabricaba un balón con calcetines, a un tercero lo secuestraron... Un libro descubre a los chavales los secretos de 35 grandes jugadores

Isabel Ibáñez
ISABEL IBÁÑEZ

El ejemplo que los futbolistas estrella dan a los niños –y no tan niños– puede ser de dudoso gusto en muchas ocasiones, especialmente en las que la competitividad mal entendida, la agresividad o la ostentación son la cara más visible del jugador. Sin embargo, incluso en aquellos en los que la tarjeta de presentación extradeportiva es un descapotable, la fiesta sin freno o la mala educación en el campo, es posible encontrar valores apreciables y todo el trabajo detrás que los han colocado donde se merecen.

El periodista y escritor Javier Serrano (Bilbao, 1972), ha elegido a 35 jugadores, los mejores de la historia a su entender, y los ha sometido a escrutinio en el libro 'Jugones', que lleva como subtítulo 'Conoce los secretos de Messi, Cristiano, Pelé o Maradona para llegar a ser como ellos' (ed. La Esfera Kids), entendiendo en esta frase la búsqueda de lo mejor que cada uno puede aportar a los chavales que siguen con devoción esta disciplina. Lo avisa Serrano: «El fútbol es deporte, entretenimiento, pasión. Pero, sobre todo, respeto: por los compañeros, por los contrarios –que son rivales, pero no enemigos–, por los árbitros, por los espectadores... Disfrutemos del fútbol, un lenguaje universal en el que no tienen sitio la violencia ni la discriminación».

Uno de los seleccionados en el libro –ilustrado por Gabriela Corpas-Iva, sobrina del autor, con solo 14 años– sirve para ejemplificar estas palabras; Telmo Zarraonandia (Erandio, Bizkaia, 1921-2006), más conocido como Zarra, mítico delantero del Athletic de Bilbao «considerado el mejor rematador de cabeza de su época», protagonizó varios episodios dignos de alabanza: «En varias ocasiones a lo largo de su carrera, solo delante del portero, decidía parar el juego porque había un jugador contrario lesionado. Fue un futbolista con una deportividad exquisita», recuerda Serrano. Únicamente vivió una expulsión, añade, por gastar una broma a un compañero: «Simuló que iba a pisar a un contrario, pero no lo hizo en serio. El problema fue que el árbitro pensó que sí era adrede y lo mandó al vestuario». Sucedió en la final de la Copa contra el Valencia, en 1945; ganó el Athletic 3-2.

No es el único del que los chavales pueden sacar jugosas enseñanzas; ahí está Mohamed Salah (Egipto, 1992), conocido por sus logros en el Liverpool y con la selección de su país: «Es un hombre muy comprometido con su ciudad natal, Basyoun, dedica mucho dinero y esfuerzo a ayudar a los necesitados. Allí le quieren mucho y le han apodado 'El creador de felicidad'».

Evidentemente, en el libro están los Messi, Piqué, Ramos, Cristiano y el resto de la plantilla que los críos de hoy conocen bien por la competición y los cromos, pero también muchos de tiempos pasados, nombres que quizá solo les suenen, pero que deberían descubrir. Desde el citado Zarra, el jugador más antiguo que aparece en el libro, hasta Ansu Fati, el más joven de todos.

Di Stéfano

El sabio secuestrado

Alfredo Di Stéfano (Argentina 1926-2014) es uno de esos magos del balón, pero también una persona muy inteligente, como señala Serrano: «Un sabio del fútbol que dijo frases que han pasado a la historia: entre ellas, aquella de 'Las finales no se juegan, se ganan'. O esa de 'El que queda segundo es el primero de los perdedores'. Reflejan su carácter ganador, solo le valía la victoria. También se recuerda la que soltó a un portero de su equipo –esta vez fue un poco cruel–: 'No te pido que pares los tiros que vayan dentro, pero por lo menos no metas los que vayan fuera'». Entre otras recogidas en el libro, donde también se recuerda que sufrió un secuestro en Venezuela en 1963, aunque solo durante un par de días que culminaron con final feliz.

Joao Félix

Un as de los videojuegos

Se trata de un futbolista muy joven, nació en Portugal en 1999, pero el autor ya lo considera digno de compartir este libro con tanto astro al haber protagonizado «algunas jugadas que recuerdan a Maradona por su facilidad para sortear a los defensas contrarios». Como curiosidad, se recoge que es un apasionado de los videojuegos y que tiene incluso un canal de YouTube con cientos de miles de seguidores que atienden a sus partidas, sobre todo las de 'FIFA' y 'Fortnite'.

Romario

Político después de futbolista

«Cada vez que cogía la pelota hacía magia: era rapidísimo en carreras cortas, de 10 metros, así que siempre le sacaba un metro de ventaja a sus defensas». Cuando Romario (Brasil, 1966) fichó por el Barcelona alcanzó su mayor éxito: en la temporada 1993-1994 ganó la Liga y fue Pichichi (máximo goleador). «Marcó uno de los goles más famosos que se le recuerdan: contra el Real Madrid le hizo un regate al defensa madridista Rafa Alkorta, al que dejó clavado, y a continuación batió al guardameta Paco Buyo. Aquel regate fue bautizado como 'cola de vaca'. ¡Búscalo en YouTube!». Romario jugó al fútbol hasta los 42 años y luego se dedicó a la política.

Franz Beckenbauer

La elegancia del emperador

Le apodaban el Kaiser (emperador) por su «elegancia, su podería, su presencia y su forma de jugar». Franz Beckenbauer (Alemania, 1945) sirve para explicar a los chavales lo que significa la palabra líbero, o defensa libre, una posición de juego que ya no se encuentra: «Era un jugador que estaba atrás, pero no tenía que cubrir a nadie en concreto, sino que estaba para ayudar a los demás defensas y que, además, tenía la capacidad para robar la pelota, salir con el balón controlado y organizar el juego del equipo. Y Beckenbauer fue el mejor en esa posición, un todocampista que lo mismo salvaba un gol en su área que montaba un contraataque o finalizaba la jugada marcando un gol ante la salida del portero contrario».

El libro repasa nombres de ayer y de hoy, desde Zarra, el más antiguo de todos, hasta Ansu Fati, el más joven

Pelé

El más simpático y goleador

Indudablemente, Edson Arantes do Nascimento, Pelé (Brasil, 1940), es uno de los mejores jugadores de toda la historia, compartiendo trono mano a mano con Maradona y también con Messi, Cruyff, Di Stéfano... « Verle en el campo era un verdadero espectáculo, y además siempre ha sido un hombre muy simpático, con una gran sonrisa». También el mayor goleador de la historia, con 1.282 tantos, «una auténtica barbaridad», aun reconociendo que tamaña cantidad se debe a que en los años en lo que jugó se disputaban muchos amistosos que incrementaron su contador particular. Está considerado también el mejor jugador de la historia de los Mundiales.

Maradona

Buen futbolista, mal ejemplo

Mucho se puede contar de Maradona (Argentina 1960-2020), aunque sus andanzas son bien conocidas. Para muchos el mejor indiscutiblemente, la leyenda del fútbol por excelencia. El libro recoge buena parte de sus logros, sus récords y detalles, como el del 'gol de la mano de Dios'. Sin obviar sus problemas con las drogas: «Fue un genio, un futbolista espectacular. Lamentablemente, sus problemas con las drogas impidieron que su carrera fuera más brillante todavía de lo que fue, pues tuvo que enfrentarse a sanciones de varios meses y también a la Justicia. Las drogas son un problema muy grande», explica Javier Serrano dirigiéndose a los jóvenes.

Iribar

Portero alto como un chopo

Era tan alto y tenía los brazos tan largos que cuando se estiraba para parar un balón llegaba a gran altura. Por eso a José Ángel Iribar (Zarautz, Gipuzkoa, 1943) le apodaron 'el Chopo'. Este portero, uno de los mejores del mundo en los años 60 y 70, permaneció toda su vida en el Athletic, pese a que hasta el Real Madrid intentó ficharle. «Era ágil, rápido y con unos reflejos espectaculares. Su colocación, su envergadura y su gran movilidad hacían que fuese casi imposible meterle un gol».

Ansu Fati

Balones... caseros

Cierra el libro el jugador más joven de todos, Ansu Fati, nacido en Guinea Bisáu en 2002 aunque nacionalizado español. «Es una de las nuevas sensaciones del fútbol mundial. Con 16 años debutó en el Barça en 2019, y se convirtió en el goleador más joven de la historia de este equipo. « Su forma de jugar, la seriedad con la que se toma los entrenamientos, las ganas de mejorar y, sobre todo, lo humilde y trabajador que se muestra, hacen pensar que estamos ante una de las grandes estrellas de los próximos años». Solo un ejemplo de su sencillez; cuando era pequeño en su país natal, no tenía ni un balón, y se lo fabricaba... ¡con calcetines!