Que las vacaciones no maten tus plantas

La clave está con dejarlas con el punto justo de agua y alejadas de corrientes de aire

Carmen Barreiro
CARMEN BARREIRO

Seguro que no es la primera vez que le pasa que al volver de las vacaciones de verano se encuentra con muchas de las plantas que tan primorosamente había cuidado durante todo el año hechas un manojo de hojas secas. Tranquilo. Ni es al primero al que le pasa ni será el último. De hecho, existe hasta un verbo para definirlo; agostar, que significa secar las plantas por exceso de calor. Para evitar que se marchiten por falta de cuidados y luzcan perfectas a nuestra vuelta es necesario seguir los consejos de los expertos. «Este verano está siendo especialmente seco, así que debemos de ser muy cuidadosos, sobre todo con el riego», explica Eduardo Martí, secretario técnico de la Asociación Profesional de Flores, Plantas y Tecnología Hortícola de la Comunidad Valenciana (Asfplant).

La importancia de la maceta y el sustrato.

El tamaño de la maceta tiene que ser suficiente para que las raíces se desarrollen sin dificultades y a su vez permita un margen para el riego. «Si vemos que el recipiente se ha quedado muy pequeño, lo más recomendable es trasplantar», precisa Martí. La frecuencia de riego también dependerá de la capacidad de absorción del sustrato, que se puede comprar en cualquier centro de jardinería. Generalmente están hechos a base de turba, pero también los hay que incluyen fibra de coco, de madera, perlita… que, además de mantener una humedad adecuada, permiten una mayor aireación del sustrato para evitar que la planta se encharque.

El punto justo de agua

Este punto es «clave» para mantener las plantas en óptimas condiciones. «La mayoría de los cultivos en maceta se mueren por un uso incorrecto del riego, sobre todo en agosto», señala el técnico valenciano. Tanto por exceso como por defecto. Así que olvídese de dejar las plantas metidas en la bañera con agua. Lo único que conseguirá es que se ahoguen. «Es una medida totalmente desaconsejable. Hoy en día existen una gran cantidad de sistemas de riego, así como infinidad de marcas y modelos que se adaptan a todas las necesidades y bolsillos», explican en Asfplant.

Programador de riego: es la solución más cara, «pero sale a cuenta si se dispone de una terraza grande». Además, sirve todo el año. Su precio es elevado, pero las prestaciones también. Se puede ajustar la frecuencia, duración… Incluso es posible personalizar el riego según las necesidades y presupuesto. Los hay que se conectan a la red y otros que lo hacen a un depósito, «una solución muy interesante para terrazas pequeñas. Solo tenemos que ajustar el consumo a las necesidades de las plantas y comprobar que el sistema de tuberías y goteros proporcionan agua suficiente. Es importante instalarlos con suficiente antelación para poder comprobar que funcionan correctamente antes de irnos», advierte Martí.

Jardineras con reserva de agua: se trata de las macetas con autorriego que estamos acostumbrados a ver en el interior de los edificios públicos. El mantenimiento es muy sencillo, solo hay que llenar el depósito unas cuantas veces al año y listo. El coste es elevado, «pero compensa al reducir al mínimo la necesidad de riego».

Goteros y conos de riego: «son dos sistemas muy sencillos, asequibles y con un excelente rendimiento», resumen en Asfplant. En ambos casos, se debe tener en cuenta «el tamaño de la maceta y las necesidades hídricas de la planta», porque en algunos casos es necesario colocar más de un dispositivo. El sistema de gotero se conecta a un depósito que suministra la cantidad de agua necesaria en función de la planta, mientras que los conos de riegos –de material cerámico– suministran la cantidad de agua que necesita el sustrato para mantenerse hidratado en función de sus necesidades (capilaridad).

Hidrogeles: se comercializan como sales cristalinas o geles. En el caso de las primeras, se trata de polímeros capaces de absorber rápidamente el agua y liberarla de manera progresiva. Son capaces de absorber hasta 200 veces su peso y mantienen el sustrato húmedo durante días. «Las plantas pueden mantenerse en perfectas condiciones hasta dos semanas. Además, son muy asequibles y fáciles de preparar». Una recomendación técnica. «Es más aconsejable usar los poliacrilatos que tienen base potásica que los de poliamida de base sódica». Los geles, que se venden en paquetes o bolsas, se colocan en contacto con el sustrato húmedo para que así puedan liberar el agua lentamente.

Otra fórmula para mantener el sustrato más húmedo es usar materiales como la corteza de pino o la arcilla expandida, ya que retrasan la evaporación del agua. Las plantas no se deben colocar en zona de corrientes de aire porque la tierra se deshidrta con mayor rapidez.

Fertilizantes, una vez al mes

Por lo general, basta con usar fertilizantes una vez al mes. Los más comunes se liberan de manera progresiva, aunque también existen de liberación lenta, de manera que solo tenemos que utilizarnos unas tres o cuatro veces al año. «En el caso de usar fertilizantes líquidos, con una aplicación antes de irnos de vacaciones, es suficiente», concluye el experto.

Plantas de interior

Suelen ser plantas que requieren luz indirecta, una mayor exigencia en agua y una humedad relativa. Por ello, «hay que mantenerlas con una buena iluminación, pero evitando corrientes de aire, que van a resecar en exceso el ambiente».

Begonia. / FOTOS: IVÁN ARLANDIS

De flor

Muchas plantas de flor pueden cultivarse tanto en exterior como en interior. Y entre ellas destaca el espatifilo, el anturrio y las begonias, a las que, por cierto, perjudica mucho la exposición al sol.

De hoja

Algunas como el potos, la aspidistra o el pie de elefante, tres tipos de planta muy de moda en los hogares españoles, son más resistentes a la falta de agua que las de tipo helecho o la coleus, muy llamativa por el colorido de sus hojas pero más delicada.

Acidófilas

Hortensias, gardenias, azaleas, camelias... requieren de sustratos especiales y aguas con bajos contenidos en cal. En climas atlánticos pueden cultivarse en el exterior, pero en el Mediterráneo son plantas de sombra y media sombra.

Bonsai

Tienen un sistema de un cultivo muy delicado. Por ello, «lo recomendable si nos vamos de vacaciones es que alguien nos los cuide o podemos perder el trabajo de años». No es aconsejable exponerlos directamente al sol y todavía menos en verano.

Kumquat.

Otros

Plantas como las orquídeas o algunas variantes tropicales «tienen más aguante a la falta de agua de lo que podría parecer». Lo que ocurre es que en condiciones de altas temperaturas y poca humedad relativa, «pueden sufrir bastante». La luz directa no es aconsejable para su cultivo.

Plantas de exterior

Las de exterior son plantas que tienen unas exigencias de luz muy elevadas, por lo que se pueden exponer al sol sin mayor problema. «Al estar en condiciones más duras que las de interior, necesitan que nos aseguremos de que no les falta el suministro de agua. Sobre todo, porque en verano tienen una mayor transpiración y necesitan más riego que en otras épocas del año».

Petunia.

Herbáceas de temporada

En este apartado se incluyen plantas como geranios, claveles y petunias.

Árboles

«En los últimos años se está viendo cada vez más el cultivo de árboles en maceta, desde higueras a limoneros o vides. Es una tendencia al alza». El riego en verano tiene que ser elevado. «Programaremos como mínimo uno al día para evitar que se deshidrate el sustrato. Si las apartamos un poco del sol directo, ahorraremos agua y la planta sufrirá menos».

Buganvilla.

Aromáticas, arbustivas, trepadoras, palmáceas y agaváceas

De mayor a menor necesidad de agua, pero muy similares en su resistencia a la sequía y a las condiciones de nuestros veranos. Son plantas que en la naturaleza pueden aguantar sin riego por su amplio sistema radical, pero en maceta necesitan aportes regulares de agua sin llegar a producir encharcamientos. Nos referimos a hierbas aromáticas como el romero, tomillo, albahaca, perejil, menta... y trepadoras tanto mediterráneas como continentales como las buganvillas, jazmines o la diplademia. La adelfa y el azahar de china se incluyen entre las arbustivas.