Ilustración: Felip Ariza

¿Cuál es la mejor música para conducir?

Ya no concebimos un coche que no permita añadirle banda sonora, algo que se ha vuelto «tan natural como acelerar o frenar»

Carlos Benito
CARLOS BENITO

Un coche que no esté equipado para escuchar música nos parece un coche incompleto. En realidad, no tendría por qué ser así, ya que ese automóvil 'mudo' cumpliría con la misma eficacia su función primaria de trasladarnos de un lugar a otro, pero las últimas seis o siete décadas de historia nos han acostumbrado a entender la música como un componente esencial de la conducción y los viajes por carretera: primero fue la radio en el salpicadero, el origen de todo; después, aquellas humildes casetes que amenizaban los trayectos interminables por las nacionales; más tarde llegó el moderno y reluciente cedé (¡y el cedé de 'emepetreses', asombroso cuerno de la abundancia que podía dar para cruzarse la Península de punta a punta!) y hoy en día hay coches que más parecen sofisticadas terminales tecnológicas, donde la posibilidad de escuchar en cada momento las canciones que nos apetezcan parece tan importante como el rendimiento del motor.

«La música de fondo es un componente tan natural y fundamental de la conducción como pueden serlo el acelerar, el mirar hacia adelante, el girar el volante o el frenar», resume el profesor israelí Warren Brodsky, autor del único libro dedicado específicamente al vínculo entre la banda sonora de nuestros desplazamientos y nuestras reacciones psicológicas como conductores. Los análisis en torno a este asunto suelen centrarse en la seguridad, en discernir hasta qué punto la música nos distrae de la carretera o nos permite prestarle más atención, en determinar con precisión de milisegundos si es mejor escuchar a Metallica, a Vivaldi, a Nino Bravo o a Ariana Grande. Parece obvio que la música 'tapa' los sonidos del tráfico y del propio vehículo y que a veces anima a nuestro cuerpo a moverse y a nuestra mente a soñar o evocar momentos pasados, pero a la vez hay estudios científicos que demuestran su valiosa contribución en lo que podríamos llamar 'condiciones aburridas de conducción', ya que vence a la monotonía y el sopor y nos permite, por ejemplo, reaccionar con más prontitud cuando frena el coche de delante.

«Es el sitio ideal donde escuchar música: cuando grabo un disco, lo primero que hago en cuanto tengo las mezclas es oírlas conduciendo, para ver si me funcionan en el coche»

Fee Reega

En cuanto a los estilos, también se pueden encontrar conclusiones de todo tipo. Por ejemplo, la psicóloga especializada en música Vicky Williamson, que colaboró en un estudio de la aseguradora Aviva, apunta que «el pop es simple y repetitivo y la gente tiende a saberse la letra de memoria, por lo que ocupa menos espacio en la mente del oyente». En cambio, la complejidad y la imprevisibilidad del jazz empujarían a prestarle una atención más excluyente, e incluso hay una lista de la fundación RAC británica que nombró la 'Cabalgata de las valquirias' de Wagner como el tema más peligroso para escuchar al volante. Pero, probablemente, daría un resultado mucho peor forzar a un fan de John Coltrane o de la música clásica a conducir sometido a los grandes éxitos de Bad Bunny, y no digamos ya viceversa. En un tema tan vinculado al gusto y a los hábitos de cada cual, no parece que tenga mucho sentido buscar conclusiones universales. Hay quienes prefieren la música repetitiva o incluso hipnótica (de AC/DC a Kraftwerk o al techno más obsesivo), quienes apuestan por las baladas tristonas y atmosféricas (Roy Orbison, por ejemplo), los que perrean mentalmente con el reggaetón e incluso los que han adquirido la costumbre de aprovechar los trayectos en solitario para investigar nuevos lanzamientos. Y luego están las familias con críos, claro.

Canciones sobre Volvos

La larga e íntima relación entre la música y los coches ha dado lugar, además, a un estrecho vínculo cultural, que se manifiesta de manera particularmente evidente en el rock. En 2001, la compañía General Motors lanzó una campaña con el eslogan 'No escriben canciones sobre Volvos', acompañada de una lista de doscientos temas que mencionaban algún Chevrolet, como muestra del protagonismo de los coches (en este caso, de sus coches) en la historia del género. Es muy común que, cuando nos preguntan por la mejor música para conducir, citemos instintivamente canciones que perpetúan la épica americana del coche y la carretera, como si el camino hacia el curro en nuestro Toyota Auris fuese una expedición en Cadillac descapotable por la Ruta 66.

«Recuerdo como si fuera una película un viaje de París a Valencia en 1970, en el descapotable de un americano que había desertado del ejército, escuchando sus casetes de Bob Dylan. Fue un maravilloso viaje iniciático»

Jesús Ordovás

¿Qué hace que un disco sea bueno para conducir? Acudamos a tres figuras del mundillo musical. «Que pasen los kilómetros y no te des ni cuenta, que sea del palo 'ya hemos llegao'», resume Gringo, guitarrista de los sevillanos Derby Motoreta's Burrito Kachimba, que elige como su banda sonora ideal para los viajes al grupo setentero de rock sureño The Marshall Tucker Band. El periodista y locutor musical Jesús Ordovás recuerda «como si fuera una película» un viaje de París a Valencia: «Fue en 1970, en el descapotable de un americano que había desertado del ejército para no ir a Vietnam. Tenía varias casetes de Bob Dylan y fuimos escuchándolas hasta llegar a Valencia, donde empecé a escribir la primera biografía que se editó sobre Dylan. Fue un maravilloso viaje iniciático». Ordovás, cómo no, siempre escucha música cuando conduce, por ejemplo en sus habituales cinco o seis horas hasta Dénia: «Me relaja. Un disco que me gusta escuchar cuando salgo de Madrid hacia Valencia, Cádiz, A Coruña o Bilbao es la banda sonora de 'Easy Rider': Steppenwolf, Byrds, The Band...».

Por su parte, Fee Reega, cantautora alemana afincada en Asturias (y apasionada de la conducción y, muy en especial, de los camiones) reflexiona así sobre la cuestión: «Yo creo que cualquier tema puede valer para escuchar en el coche. Para mí es el sitio ideal donde escuchar música, porque uno puede concentrarse mientras ve un paisaje o simplemente la carretera: cuando grabo un disco, lo primero que hago en cuanto tengo las mezclas es oírlas conduciendo, para ver si me funcionan en el coche. Eso sí, si hay que mantenerse despierto, es mejor que sepas cantar la letra y que transmita una cierta energía». ¿Algún favorito personal? «¡Tengo muchísimos discos de coche preferidos! Por ejemplo, el álbum «Would I Were a Swift (or a Skylark Be)', de The Diamond Family Archive, especialmente para conducir por zona montañosa. Y, por otro lado, 'I'm Goin' Down', de Bruce Springsteen, que es un tema que he escuchado mil veces en el coche».

Ya metidos en ambiente, repasemos diez clásicos (o no tanto) de la música para conducir. Por supuesto, sin ninguna pretensión de exhaustividad.

Steppenwolf - Born To Be Wild

Es la canción de carretera por excelencia, un himno conocido por mucha más gente que el nombre del grupo. Steppenwolf la publicaron en 1968 y al año siguiente se incorporó de manera definitiva a la cultura popular a través de la banda sonora de 'Easy Rider'. El dato para el Trivial: es la primera canción que dice «heavy metal», aunque sea para describir una moto.

Queen - Don't Stop Me Now

Fue votada como la mejor canción para conducir en un sondeo del clásico programa televisivo británico 'Top Gear', pese al detalle de que Freddie Mercury no llegó a sacarse el carné (lo compensó, eso sí, con una impresionante colección de automóviles). La canción es de 1978, del álbum 'Jazz', y hay que tener cuidado con no pisar a fondo cuando llega el acelerón.

Journey - Don't Stop Believin'

Como puede comprobarse en la serie 'Cobra Kai', a muchos americanos les priva conducir escuchando AOR, ese género musical que se las arregla para ser duro y blando a la vez, así que no es raro que en una encuesta estadounidense sobre música y coches se acabara imponiendo este clásico de Journey, editado en 1981. Como la de Queen, también es de intro lenta.

Chris Isaak - Wicked Game

Una cosa es conducir por una ciudad plagada de dobles filas y embotellamientos y otra muy distinta, circular de noche por carreteritas solitarias. Ahí pocas canciones pueden vencer en atmósfera y evocación al 'Wicked Game' de Isaak: ¡si basta escucharla para visualizar los faros barriendo la oscuridad! Y además tiene coartada cultural, por su protagonismo en la itinerante 'Corazón salvaje'.

Julio Iglesias - La carretera

«Llueve y está mojada la carretera, ¡qué largo es el camino, qué larga espera». A muchos les sorprenderá, pero este tema de Julio Iglesias aguanta perfectamente el tipo si lo colocamos tras el de Chris Isaak en nuestra 'playlist' de ruta. A ritmo de limpiaparabrisas, la composición de Roberto Livi y Rafael Ferro es una de las canciones 'más automovilísticas' que se han grabado.

The Cardigans - My Favourite Game

Este éxito del grupo sueco, de 1998, tiene que estar aquí por varias razones: forma parte del álbum 'Gran Turismo' (bautizado como el clásico videojuego de carreras, en cuya segunda entrega suena esta canción) y, en fin, tiene uno de los videoclips de carretera más memorables de la historia, con varios finales alternativos para no espantar a los impresionables. Hemos elegido uno de los brutos, pero no el más bestia.

Estopa - Por la raja de tu falda

Sí, la campaña 'Haz tu parte' de la DGT está en Spotify con una lista de 117 temas, 'Canciones para viajar', que se compiló a través de propuestas de los ciudadanos. La canción que la abre es 'Country Roads', de los punks californianos Me First and the Gimme Gimmes, pero llama aún más la atención que aparezca esta canción de Estopa... sobre un accidente de tráfico. Nos sirve para reivindicar la rumba como banda sonora viajera.

ZZ Top - Gimme All Your Lovin'

A principios de este siglo, la serie de recopilatorios 'Classic Drive' reunió en sucesivos volúmenes más de medio millar de canciones ideales para conducir. Pues bien, ZZ Top metieron alrededor de una docena de cortes en la selección:parece lógico, no solo por la obsesión automovilística del trío, sino porque el álbum 'Eliminator' es como sentarse mentalmente al volante.

Joe Goddard - Momentum

Es un caso excepcional, porque está compuesta específicamente para conducir. En 2017, en colaboración con la Ford, Joe Goddard (de Hot Chip) acometió la tarea de escribir un tema para amenizar los trayectos cotidianos en coche, basándose en estudios científicos. Le salió «tranquilamente optimista en vez de abiertamente eufórico», según su descripción.

Luis Fonsi ft. Daddy Yankee - Despacito

Todo esto que contamos está muy bien, y lo de prepararse cuidadosas 'playlists' para conducir es una manera estupenda de anticipar la ilusión del viaje, pero a la vez todos sabemos que lo que suele salir por las ventanillas abiertas son los grandes éxitos de cada momento. Es de ley destacar 'Despacito', porque, a la vez que obliga a menear cabezas, brinda un buen consejo al conductor.