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Ilustración: Iván Bravo
«La gente con delantal» y otras nueve letras de canciones que muchos entendemos mal

«La gente con delantal» y otras nueve letras de canciones que muchos entendemos mal

Un repaso a algunas 'pomporrutas', desde el «loca come tigre» de Shakira hasta el «no te enamores con porcelana» de la tuna

Jueves, 18 de febrero 2021, 17:33

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Muchas veces, las pomporrutas se sufren en secreto. Llevamos toda la vida cantando una canción de una determinada manera y, de pronto, nos damos cuenta de que siempre habíamos entendido mal la letra, quizá incluso rematadamente mal, y nos agobiamos pensando la de veces que la habremos entonado alegremente en público, en un bar, en una verbena, haciendo el ridículo a voz en grito. Quizá por eso, poner en común nuestros malentendidos ejerce un efecto liberador: por un lado, nos damos cuenta de que todo el mundo ha persistido en algún error de estos; por otro, comprobamos que algunos de ellos son compartidos por muuuuuchas personas, hasta el punto de acabar rivalizando con la letra oficial. Un buen ejemplo, quizá el más generalizado en España, es el de 'Enamorado de la moda juvenil', el himno de la Movida que firmaron Radio Futura: cada vez que alguien comenta en las redes que no dice «yo vi, sí vi, a la gente con delantal», sino «yo vi, sí vi, a la gente joven andar», afloran un montón de comentarios deslumbrados por la incómoda luz de la verdad. ¿Y de verdad hay alguien que no cante «loca come tigre» en 'Loca', de Shakira?

Lo de pomporrutas es solo un nombre oficioso, sin el respaldo de la Academia. Viene del himno falangista 'Montañas nevadas', que tantos escolares del franquismo tuvieron que corear por obligación: parece que, al llegar al verso «voy por rutas imperiales», en mitad de una letra que no tenía sentido para ellos, muchos acababan cantando «pomporrutas imperiales». El lingüista Juan Manuel Seco del Cacho, uno de los pocos que han reflexionado sobre este fenómeno, también señala que otros preferían cambiar maliciosamente la erre de 'rutas' por una pe. En 1976, el director de cine Fernando Colomo tituló así, 'Pomporrutas imperiales', un corto sobre el reencuentro de dos amigos de la infancia. En inglés, este fenómeno se conoce como 'mondegreen', por una experiencia similar. De pequeña, la periodista Sylvia Wright entendía mal una balada tradicional titulada 'The Earl Of Murray': donde cuenta cómo mataban al tal Conde de Murray y lo dejaban tendido en la hierba («and they've laid him on the green»), ella escuchaba la referencia a una tal Lady Mondegreen que imaginaba como el gran amor del aristócrata.

«Nos dejamos llevar por las ganas de cantar y por la melodía y pasan cosas así. Un niño pedía nuestra canción 'El último vals' como la de 'la ministra de obsesiones', en vez de 'mi lista de obsesiones'».

Haritz Garde

Seco del Cacho apunta, en su estudio acerca de las pomporrutas, que muchas de ellas vienen precisamente de la niñez. «Muchas veces los niños no saben bien qué sentido tiene ese texto, ni hasta qué punto ha de tenerlo. Por otro lado, debe tenerse en cuenta que las canciones y otras composiciones similares no forman parte de una interacción natural. De hecho, muchas presentan incoherencias e incongruencias que toleramos o, simplemente, hablan de cosas absurdas», apunta. La mezcla confusa con el acompañamiento instrumental, la poca definición de las voces en la versión grabada, la cuestionable dicción de tantos vocalistas o el uso de palabras de otras culturas incrementan la probabilidad de entender mal, por muy adulto que sea ya uno.

«Con tu amigo en el sofá»

En el 'hit parade' de abajo hemos reunido diez ejemplos, pero se pueden citar muchos más, unos muy extendidos y otros bochornosamente individuales. Está aquel que decía «tú bailando en tu portal» en vez de «tú bailando en tu volcán» (Sergio Dalma, 'Bailar pegados'), el de «tú que trabajas como una mujer» en vez de «cruz de navajas por una mujer» (Mecano, 'Cruz de navajas') o uno de los más cómicos, el de «me dormí con tu amigo en el sofá» en vez de «me dormí con tu abrigo en el sofá» (La Oreja de Van Gogh, '20 de enero'). Es otro tipo de consuelo ante la ausencia del ser amado. «Sí, lo habíamos escuchado y nos hace gracia –se ríe Haritz Garde, el batería de la banda donostiarra–. Muchas veces, nos dejamos llevar tanto por las ganas de cantar y por la melodía que no prestamos tanta atención a la letra y pasan cosas así. Nos dijeron que un niño pedía nuestra canción 'El último vals' como la de 'la ministra de obsesiones' en vez de 'mi lista de obsesiones'».

Las pomporrutas están emparentadas con otros fenómenos como el 'momento teniente', bautizado así por los programas de Pablo Motos, que es cuando un verso en inglés parece decirnos algo en castellano. Vamos, lo de entender «huevos con aceite» en lugar de «we're not gonna take it» (Twisted Sister), «agua en el hoyo» en lugar de «I wanna love you» (Bob Marley) o «yo besé a mi prima» en lugar de «you may say I'm a dreamer» (John Lennon). También hay casos en los que la oscuridad de la letra obliga a apañar un verso con jerigonza guachi-guachi. Un ejemplo evidente es 'Sopa de caracol', el bombazo de los hondureños Banda Blanca a principios de los 90, en el que todo el mundo decía algo así como «guatamericonsu». ¡Quién iba a sospechar que esa parte estaba en lengua garífuna y significaba «quiero tomar sopa»!

Y qué, ¿La Oreja tienen alguna pomporruta que confesar? «Sobre todo nos ha pasado lo de las canciones en inglés que canturreábamos alegremente sin tener ni idea de la letra –admite Haritz–. Decíamos algo como 'quipirueí quipirueí nau' en el 'Give It Away' de Red Hot Chili Peppers. O 'saturajá' en el comienzo de 'You Give Love a Bad Name' de Bon Jovi, cuando dice 'shot through the heart'. Ah, y en castellano está 'Flaca', de Calamaro. Unos cantábamos 'un perro ideal que aprendió a nadar' y otros 'que aprendió a ladrar'». Vaya, vamos a tener que mirar el libreto... Ladrar, ladrar.

Repasemos ahora diez ejemplos ilustres de pomporruta, con su ilustración visual y sonora. No hace falta decir que, evidentemente, no todo el mundo las entiende mal: de hecho, a los que siempre las han cantado correctamente suele desconcertarles el error ajeno.

Radio Futura - Enamorado de la moda juvenil

Este tema de 1980 es uno de los grandes clásicos de la Movida madrileña y también uno de los referentes ineludibles del 'pomporrutismo' español. Lo que cantan Santiago Auserón y Javier Furia (sí, los primeros Radio Futura tenían dos vocalistas) es «yo vi, sí vi, a la gente joven andar», pero la versión popular de «la gente con delantal» parece encajar mejor en ese canto a la modernidad que plantea la letra. Además, lucían el mandil «con tal aire de seguridad» que dejaban muy claro lo de que «el futuro ya está aquí».

Miguel Ríos - Bienvenidos

Este exitazo de 1982 era un saludo a los «hijos del rock and roll» y los «aliados de la noche». En ese contexto de exaltación de la vida roquera y de apurar las madrugadas, no sonaba tan raro ni tan majara lo que, a oídos de algunos, parecía cantar Miguel Ríos: «Vuestro impulso nos hará ser esqueléticos», les agradecía a todos esos seguidores que acudían a sus conciertos. ¡Esqueléticos como los Rolling Stones, por ejemplo! Pero no, claro que no: lo que decía en realidad la letra de la canción era «vuestro impulso nos hará seres eléctricos».

Shakira - Loca

Seamos sinceros: un oyente poco acostumbrado puede escuchar entero este hit de 2010 y entender solo tres palabras, ese «loca come tigre» del estribillo que, desde luego, da bien la medida de los extremos de extravío que alcanza la cantante colombiana. ¡Una loca que se zampa tigres, casi nada! Según las transcripciones autorizadas, en realidad Shakira canta «soy loca con mi tigre», aunque estamos ante una de esas canciones que no se aclaran mucho aunque leas la letra. Ah, también parece haber disidentes que cantan «loca con mi tío».

Carlos Gardel - El día que me quieras

El tango se presta especialmente a la pomporruta disparatada, porque sus letras suelen ser complejas, muy elaboradas, y están salpicadas además de argot lunfardo. En ese contexto, ¡hasta la pomporruta acaba sonando poética! En la preciosa 'El día que me quieras', la letra parece decir «un rayo misterioso, arácnido en tu pelo», y uno se imagina las patitas de la luz por el cabello de la amada. Además, el siguiente verso cita a la «luciérnaga curiosa», así que encaja en el tono entomológico. Pero no, no: es «un rayo misterioso hará nido en tu pelo».

Armando Manzanero - Esta tarde vi llover

El clásico de Armando Manzanero ha sido interpretado por decenas de artistas, esperemos que todos ellos con la letra correcta. En cualquier caso, esa versión alternativa que cantan algunos no le resta lirismo a la situación: «Esta tarde vi llover, ¡virgen del correr!, y no estabas tú», se encomienda a los cielos el narrador solitario. Lo que Manzanero escribió, cómo no, fue «vi gente correr». Virgen por virgen y lluvia por lluvia, aquí podemos citar aquel malentendido infantil que transformaba «la virgen de la cueva» en «la vieja está en la cueva».

Julio Iglesias - Bamboleo

En realidad, el cambio que muchos hacemos en 'Bamboleo' es mínimo, pero muy revelador de cómo influyen en esto los desajustes entre culturas. La canción de los Gipsy Kings, versionada por Julio Iglesias, toma un fragmento del tema 'Caballo viejo', del venezolano Simón Díaz. Es eso tan chocante del «caballo de la sabana», que en realidad es «caballo, te dan sabana», es decir, no te obligan a trabajar y te dejan libre por el campo. A lo mejor nos imaginamos al animal trotando por el Serengueti, pero también Venezuela tiene sabana, incluso una región llamada La Gran Sabana.

Los Payasos de la Tele - La gallina turuleca

Algún día alguien debería hacer un estudio de por qué todos los niños de los 70 entendimos mal la misma palabra. Vale que 'turuleca', que es lo que cantaban Gaby, Fofó, Miliki y Fofito, no es un adjetivo usado en España: en algunas zonas de América, según la RAE, significa «tonta, falta de entendimiento o de razón». ¡Pero es que la sustituíamos por 'turuleta', que directamente no existe! Es de suponer que ahí pudo influir la palabra 'turulata', que esa sí figura en el diccionario como «alelada, estupefacta». Todavía hoy hay negacionistas que se resisten a aceptar la versión correcta.

Estopa - Como Camarón

A veces alguna gente se deja llevar por el espíritu de una canción y da con formulaciones que encajan perfectamente en el contexto. En 'Como Camarón', los hermanos Muñoz están muy obsesionados por una chica y le dicen «que yo sé que la sonrisa / que se dibuja en mi cara / tiene que ver con la brisa / que abanica tu mirada», pero esa es una frase muy larga y hay gente que prefiere recortarle el último verso: «¡Qué bonica tu mirada!», dicen en su lugar. Vale, lo anterior les queda un poco cojo, pero el resultado es igualmente... bonico.

Héroes del Silencio - Iberia sumergida

Las letras de Bunbury, tan poéticas y personales, pueden resultar un poquillo oscuras, y esa dificultad siempre ha sido campo abonado para pomporrutas. Un caso evidente es el de 'Iberia sumergida', en cuyo estribillo parece proclamar «este es mi sitio, esta es mi esquina». Si al hombre le gusta esa esquina, puede quedársela, pero en realidad dice «esta es mi espina». ¿O es «mi espiga», je, je...? Tampoco está mal el verso que abre 'Opio', ya que algunos convierten «es el opio la flor de la pereza» en «es el opio la flor de la cereza».

Varios - Tuna compostelana

Es otro clásico del malentendido hispánico. En realidad, el título de esta canción de los años 50 ya debería aclarar el verso de la discordia, pero la mayoría de la gente la escucha en los pasacalles de la tuna, sin disponer de más datos en los que apoyarse. Y, sea por accidente o sea por hacer el chistecito, ahí surgen el «no te enamores con porcelana», «copos de lana», «ojos de rana» y quién sabe cuántas desviaciones más. Lo que dice es «no te enamores, compostelana», en referencia a «la galleguiña melosa y celosa» que se prendó de un tuno.

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