El embalse de Cijara, en Villarta de los Montes (Badajoz), a principios de agosto. / Susana Vera/Reuters

Un año de extrema sequía pone los pantanos al límite

En lo que va de año solo se han recogido 266 litros por metro cuadrado, lo que convierte a 2022 en el cuarto más pobre en lluvias desde 1961

JOSÉ ANTONIO GUERRERO | ÁLEX SÁNCHEZ Madrid

La reserva hídrica española se encuentra al 35,9% de su capacidad, casi 20 puntos por debajo de la media de los últimos 10 años, una situación que no se veía desde la gran sequía de 1995, que afectó a ocho millones de españoles que sufrieron restricciones de agua en el suministro.

Según los datos del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco), los embalses españoles almacenan en la actualidad 20.174 hectómetros cúbicos, de una capacidad total de 56.000 hectómetros. Suponen en su conjunto 528 hectómetros cúbicos menos que hace una semana, casi un 1% en solo siete días. El nivel de los pantanos, en este último tramo de verano, es preocupante y agrava las dificultades para atender todas las demandas de consumo, especialmente entre los agricultores. «La gente del campo está absolutamente desesperada», dice el conocido meteorólogo José Antonio Maldonado, que fue durante veinte años hombre del tiempo en TVE y ahora es director de Meteorología de Meteored-tiempo.com. «Con estas temperaturas tan altas y sin lluvias ha habido más evaporación de agua, y además ahora se consume más que antes, por eso los pantanos están bajo mínimos y los agricultores realmente preocupados», apunta Maldonado. Y es que este verano climatológico (junio, julio y agosto) ha sido de calores extremos, con 42 días con olas de calor, muy superior al récord anterior de 2015, que tuvo 20 días de ola de calor. Y además julio , con 25,6 grados de media, ha sido el mes más cálido en España desde que hay registros, en 1961.

El año pasado, por estas mismas fechas, las presas guardaban 23.800 hectómetros cúbicos, es decir se encontraban casi al 44% de su capacidad (ocho puntos más que ahora), pero es que la media de la última década es de un almacenamiento de 31.000 hectómetros cúbicos, el 55,5% de su capacidad, con lo que la caída es de casi 20 puntos.

En un año, nuestros embalses guardan 3.600 hectómetros cúbicos menos, una cantidad de agua muy considerable si se tiene en cuenta que durante el año 2020, el año en el que nos tuvimos que confinar para afrontar la peor pandemia de la historia, se suministraron a las redes públicas de abastecimiento urbano de agua en España 4.243 hectómetros cúbicos, de los que casi 3.200 fueron volúmenes de agua registrada, es decir, medidos por los contadores de los usuarios.

El contraste entre el norte y el sur

Eso sí, los embalses del norte peninsular están soportando mucho mejor la falta de precipitaciones. Los del País Vasco se encuentran en su conjunto al 81%, los del Cantábrico Oriental al 71,2%, los del Cantábrico Occidental al 59,8% y los de Galicia, entre el 48% de la cuenca de los ríos Miño y Sil y el 57% de los de Galicia Costa.

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Vista del embalse de As Portas, en Vilariño de Conso (Ourense), en agosto. / Brais Lorenzo/EFE

En el otro extremo se encuentran las presas construidas en el sur peninsular, con las de la cuenca del Guadalquivir, la principal suministradora de agua de Andalucía, con sus embalses a tan solo el 22% de su capacidad, las del Guadiana al 24,5% y las del Guadalete-Barbate, al 24,9%. Los pantanos de la Cuenca Mediterránea Andaluza están algo mejor, al 42,3%.

Las del Duero, el Tajo, el Segura y las cuencas internas de Cataluña se sitúan en torno al 37-39% de su capacidad. Y las de la cuenca de los ríos Tinto, Odiel y Piedras al 66,4%.

El mayor de España, al 13% de su capacidad

El ejemplo más significativo de la complicada situación por la que atraviesan los pantanos del sur peninsular lo tenemos en el mayor embalse de España, el de la Serena, en Badajoz, que tiene una capacidad de 3.219 hectómetros cúbicos y actualmente guarda solo 426, es decir se encuentra al 13% de su capacidad, muy por debajo (casi tres veces menos) de la media nacional, de casi el 36%. Este porcentaje es ligeramente inferior al de hace justo un año (14%), pero muy por debajo de la media de la década (52%) en esta misma semana.

Por poner un contrapunto, el pantano alavés de Ullibarri (el de mayor capacidad de Euskadi con 146 hm3) recoge 103 hectómetros cúbicos (hay que tener en cuenta que esta presa, la principal fuente de abastecimiento de agua de Vitoria, tiene también un uso hidroeléctrica) y está al 70% de su capacidad, el doble de la media nacional. Este porcentaje es similar al de la media de los últimos diez años (71,8%) y del año pasado por estas fechas (67%).

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Pantano de la Breña en Almodóvar del Río (Córdoba). / Salas/EFE

En España hay 371 embalses con una capacidad total de almacenamiento de 56.000 hectómetros cúbicos (hm³), el mayor, el ya citado de La Serena, guarda 800 veces más agua que el más pequeño, el de Rioseco, en el curso del río Nalón, en Asturias, con una capacidad de 4 hectómetros cúbicos.

El cuarto agosto más seco desde que hay registros

Aunque los datos pluviométricos de agosto no están cerrados del todo, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) calcula que rondarán de 20 a 24 litros por metro cuadrado en el conjunto de España, en torno a lo normal. Pero esta normalidad salta en pedazos si el horizonte es el año natural (de enero a agosto) o el año hidrológico (de octubre a agosto). Según los datos aportados por el portavoz de la Aemet, Rubén del Campo, el año natural, «provisionalmente» será el tercero más seco del siglo y el cuarto más seco desde el comienzo de la serie, en 1961. En estos primeros ocho meses apenas han recogido 266,4 litros por metro cuadrado. Solo fueron peores 1995 (265,9), 2012 (235,9) y 2005 (203,9), según los datos facilitados por Aemet. Lo mismo ocurre con el año hidrológico 2021-22. Con 441,8 litros por metro cuadrado, está siendo, de momento, el cuarto más seco desde que hay registros hace 61 años, y el tercero más seco del siglo XXI, solo superado por 2011-12 (415 litros) y 2004-05 (383 litros).

El otoño que viene

En cuanto a las previsiones de agua para este otoño, no son nada halagüeñas. El trimestre septiembre-octubre-noviembre será, probablemente, más seco de lo normal en el oeste y centro peninsular. Hay un 50 % de probabilidades de que sea más seco en esa zona, frente a un 20 % de que sea más lluvioso. Y, según la Aemet, no hay una tendencia clara en el resto de España.