El PP ganaría con 35 escaños de ventaja sobre el PSOE y sumaría con Vox la mayoría absoluta

La derecha barre a la izquierda por el retroceso socialista y el desplome de Podemos, mientras el nacionalismo mejora

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁN Madrid

Pablo Casado obtendría, si se celebrasen ahora las elecciones generales, una resonante victoria que le llevaría directo a la Moncloa porque no existe una opción alternativa. El PP sumaría 138 escaños en el Congreso y dejaría muy atrás al PSOE, con 103. Vox, aunque retrocede, se consolidaría como tercera fuerza con 40. La suma de los populares y la extrema derecha otorgaría a Casado una cómoda mayoría absoluta con 178 diputados.

Pocos días antes de dejar de ser vicepresidente segundo, Pablo Iglesias insistió en el mensaje que había arrojado al PP a lo largo de la legislatura: «La derecha del berrinche y de la cacerolada no gobernará en España porque nunca sumará mayoría en el Congreso para hacerlo». Pues no. Al menos no será así con los datos de la encuesta de GAD3 para este periódico. La ola generada en Madrid por Isabel Díaz Ayuso, el crecimiento del 'antisanchismo', el recelo hacia los socios de Pedro Sánchez, la fatiga por la pandemia, la crisis económica han formado un caldo de cultivo en el que germinan las expectativas de victoria que la encuesta atribuye al PP.

Los populares sumarían el 30,5% de los votos, casi diez puntos más que hace dos años, y ganarían 49 diputados respecto a esas mismas elecciones. Aventajarían, además, en 35 escaños y cinco puntos a los socialistas, que ahora tienen una diferencia a su favor de 31 diputados y siete puntos.

Casado podría gobernar en solitario con el apoyo externo de Vox o incorporar a los de Santiago Abascal al Consejo de Ministros. Una correlación de fuerzas inversa a la actual. El bloque de la derecha tendría 178 diputados, sin contar con Ciudadanos y Navarra Suma, y si se añaden llega a los 182. El de la izquierda, PSOE, Unidas Podemos y Más País, 126, que con las fuerzas nacionalistas e independentistas podría alcanzar los 166. Un vuelco en toda regla que vendría a confirmar la tesis del líder de los populares de que «estamos ante un cambio de ciclo».

Estos números discuten el análisis del PSOE de que los resultados obtenidos por el PP con Ayuso en Madrid no eran extrapolables al resto de España por la sociología electoral conservadora de esta comunidad y por el contexto en que se celebraron esas elecciones autonómicas (una potente candidata popular, un flojo cabeza de cartel socialista con una campaña errática). Pero algunos en el PSOE, y también expertos independientes, ya alertaron de que en Madrid había aflorado una fuerte corriente antisanchista y un voto de castigo al Gobierno de Sánchez que no eran solo patrimonio local.

Estos resultados también constatan que hay una recuperación del bipartidismo. PSOE y PP tienen en estos momentos 209 diputados, el 59,7% del Congreso, y subirían a 241, el 68,8%, sin que ninguno de los nuevos partidos pueda aspirar a sentarse en su mesa.

32 meses de legislatura

El PSOE, según GAD3, perdería 17 de sus 120 diputados con el 25,4% de los votos, casi tres puntos menos que en las generales de hace dos años. Un resultado algo peor del que obtuvo Alfredo Pérez Rubalcaba en 2011 con 110 escaños. Aquel revés abrió la puerta a una de las crisis más serias del partido y desembocó en la llegada de Sánchez a la secretaría general.

Los socialistas aceptan que no atraviesan su mejor momento, pero sostienen que falta mucho para votar y la carrera puede hacerse muy larga para Casado porque, dicen, no tiene consolidado su liderazgo interno. En el PSOE fían su recuperación a que faltan 32 meses de legislatura porque Sánchez no va a convocar las elecciones generales hasta otoño de 2023 o enero de 2024. Hasta entonces, arguyen, el Gobierno gestionará la mayor parte del paquete de 140.000 millones de euros de los fondos europeos y los indicadores económicos habrán dado la vuelta. Además, añaden en el partido gubernamental, la agenda de reformas estructurales ya será una realidad.

Si el PSOE retrocede en el estudio, Unidas Podemos se desmorona. Perdería la mitad de su representación en el Congreso al pasar de 35 a 17 diputados y del 13 al 8% de los votos. El sondeo, por las fechas en que está hecho (del 12 al 18 de mayo), no recoge todo el impacto que ha podido tener la retirada de Pablo Iglesias ni refleja el posible efecto de la candidatura de Yolanda Díaz. Pero confirma, pese a todo, la trayectoria descendente de la alianza morada desde las elecciones generales de 2016, un declive que se ha visto confirmada en cuanta convocatoria autonómica o municipal se ha producido.

Unidas Podemos no rentabilizaría su paso por el Gobierno de coalición y confirmaría la tradición de que el socio minoritario recibe un castigo superior al que soporta el mayoritario. Los problemas de visibilidad política de los morados dentro del Consejo de Ministros son evidentes y ya se han alzado voces internas contrarias a prolongar su presencia en el Ejecutivo.

Fortaleza de Vox

Vox, en cambio, se mueve en otros parámetros. Aunque también pierde caudal electoral mantiene una importante presencia en el Congreso. El partido de Abascal bajaría12 diputados y se quedaría con 40, pero retendría un sólido respaldo en las urnas con casi el 14% de los votos apenas un punto menos que en 2019. Vox conservaría con estos resultados un fuerte protagonismo parlamentario y tendría que enfrentarse a la bendita encrucijada de decidir entre un apoyo activo o pasivo a un hipotético Gobierno del PP. No entra en ningún escenario que Abascal vaya a sumarse a la oposición con las fuerzas de izquierda.

Más País duplicaría su presencia en el Congreso con seis diputados y mejoraría en dos puntos su apoyo en las urnas. Una magra cosecha que demostraría que el partido de Íñigo Errejón, con su discurso ecologista y feminista, es un fenómeno de Madrid que no logra despegar fuera de sus lindes. Liderará la oposición en esta comunidad, pero sería mera comparsa en la Cámara baja.

Ciudadanos ni siquiera llegaría a tanto y quedaría condenado al grupo mixto con los dos escaños y el 3,3% de las papeletas que le atribuye el sondeo. Lejísimos de los 57 obtenidos en abril de 2019, cuando tuvo en su mano gobernar en coalición con los socialistas pero Albert Rivera lo desechó. Sería un paso más en el descenso a los infiernos del partido de Inés Arrimadas.

Las fuerzas nacionalistas e independentistas mejorarían sus posiciones pero perderían capacidad de influencia ante un eventual Gobierno del PP. Esquerra, Junts, la CUP, PNV, Bildu, Coalición Canaria y el BNG tienen ahora 37 diputados y obtendrían 40 por los dos que ganarían los de Carles Puigdemont, uno de los nacionalistas vascos y otro de los gallegos. Los canarios perderían uno. Los más perjudicados por el cambio en la correlación de fuerzas parlamentarias serían Esquerra y el PNV, que mantienen posiciones más cercanas al Gobierno que el resto.

El partido que lidera Andoni Ortuzar podría replantearse su estrategia dado que no hace muchos años fue aliado del PP (apoyó los Presupuestos de Mariano Rajoy en 2018), pero no tendría fácil dar ese viraje, máxime si Casado cuenta con la extrema derecha como compañera de viaje en su eventual Gobierno.

Cuatro de cada diez creen que Casado ganará las elecciones

El 43% de los consultados cree que el PP va a ganar las próximas elecciones generales. Es una opinión mayoritaria entre los votantes populares, el 74%, y los de Vox, 56%, pero es un pronóstico que también está extendido entre las fuerzas de izquierda. El 23% de los votantes del PSOE y Unidas Podemos, y el 37% de los de Más País, esperan una victoria del PP. Incluso el 26% de los simpatizantes de las fuerzas nacionalistas e independentistas apuestan por el triunfo conservador. La victoria socialista cotiza a la baja y solo el 26% cree en ella. Ni entre los votantes del PSOE hay demasiada fe, solo el 49% confía en sus posibilidades.

*Universo: población general mayores de 18 años con derecho a voto. Ámbito: Nacional. Cuotas: por sexo, edad y ámbito geográfico según la distribución del censo electoral. Procedimiento de recogida de la información: Entrevista telefónica asistida por ordenador (CATI), a teléfonos fijos y móviles. Tamaño de la muestra: 1.202 entrevistas, 617 a fijos y 585 a móviles. Error muestral: ±2,9% (n= 1.202), para un grado de confianza del 95,5% (dos sigmas) y en la hipótesis más desfavorable de P=Q=0,5 en el supuesto de muestreo aleatorio simple. Duración de la entrevista: 3-4 minutos. Fechas del trabajo de campo: 12–18 de mayo.