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Valladolid, la capital del mejor vino donde el buen comer es innegociable
Ruta gastronómica

Valladolid, la capital del mejor vino donde el buen comer es innegociable

Este fascinante destino hará las delicias de todos los viajeros que busquen una experiencia gastronómica única, teniendo en cuenta que aquí se encuentran algunas de las mejores bodegas del mundo, además de una oferta culinaria reconocida en toda España

Martes, 22 de agosto 2023, 08:48

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Pocos destinos hay más completos en materia gastronómica que Valladolid, y esto, teniendo en cuenta que España es una potencia mundial en este sentido, no es un tema menor. Sorprendente arquitectura, mágico centro histórico de origen medieval, una oferta cultural única y multitud de escenarios naturales para el deleite del visitante, se suman a los atractivos de la capital nacional del tapeo y del enoturismo, paraíso para todos los amantes del buen comer y el buen beber.

De hecho, la ciudad se convierte cada mes de noviembre en capital nacional de la gastronomía como sede del Concurso Nacional de Pinchos y Tapas, considerado el mayor showcooking en vivo del país, además de celebrar también el Campeonato Mundial de la Tapa. Podrá comprobar que este es un asunto placenteramente serio, con icónicas zonas de pinchos en los alrededores de las plazas Martí y Monsó, Portugalete, Universidad o San Martín. Puede moverse de una a otra a pie y disfrutar de un maridaje entre gastronomía, vinos de las cinco denominaciones de origen que confluyen en la provincia (Ribera del Duero, Rueda, Toro, Cigales y Tierra de León) y patrimonio, pues estas zonas de tapeo se encuentran en pleno casco histórico de Valladolid.

La animada costumbre de salir de pinchos y vinos está también muy presente en otros espacios como el paseo de Zorrilla y algunos de los barrios de Valladolid como La Rondilla, Delicias o Parquesol.

La calidad de las propuestas, la amplia oferta y el ambiente amigable que se vive en los bares hacen que salir de tapas en Valladolid sea una experiencia única, que forma parte de la identidad de la ciudad y que el viajero debe vivir para sentir de lleno lo que ella ofrece.

Pero no sólo de tapeo y pinchos presume esta hermosa tierra. De allí han salido platos tan reconocibles como la sopa de ajo, gran aliada contra las bajas temperaturas; lechazo asado; icono local; la sabrosa tortilla de chorizo; los inconfundibles espárragos de Tudela de Duero; las contundentes papas a la importancia o los mantecados de Portillo.

Dentro de la generosa oferta de tascas, bares y restaurantes que ofrece Valladolid, además, como es obvio, de las impresionantes bodegas que abundan en la provincia, los afortunados visitantes pueden adentrarse en la cocina tradicional vallisoletana con rutas gastronómicas que no tienen desperdicio.

Uno de los clásicos que no falla es Jero, siempre presente entre los que ofrecen los mejores pinchos de la ciudad. La Guía Michelin, que lo recomienda, lo señala como un local «agradable, familiar y ubicado junto al edificio de Correos. Su barra, llena de pinchos y raciones, es toda una invitación. ¡Pruebe el Angelillo, la Cabra, su Mini Burguer...!».

Mil opciones

Otro establecimiento que sube significativamente el nivel gastronómico de Valladolid es La Cocina de Manuel, también presente en la Guía Michelin: «Un restaurante que, encontrándose en el entorno de la Plaza de Toros, ha ganado mucho con su cambio de ubicación, pues ahora disfruta de mayor espacio y mejor confort. El local, con un ambiente clásico-contemporáneo no exento de cierta elegancia, está bien llevado por Manuel y Esther, con él tras los fogones y ella desbordando amabilidad al frente de los distintos espacios donde puede comer (también en la barra). ¿Su propuesta? Una cocina tradicional actualizada, de generosas raciones, que siempre apuesta por las materias primas de temporada y por una combinación de sabores reconocibles».

Si lo que busca es disfrutar de una cocina tradicional, castiza y solvente, dos paradas fundamentales: La Parrilla de San Lorenzo y Mesón Don Pelayo. El primero le ofrece una experiencia que le dejará sin habla, pues se encuentra en los bajos del Real Monasterio de San Joaquín y Santa Ana, con unas galerías únicas que hará las delicias del comensal junto al que, según dicen, es el mejor lechazo de Castilla y León con sello I.G.P. y asado a fuego lento en el auténtico horno de leña.

En el Mesón Don Pelayo no se quedan atrás. Especializado en cocina castellana, su privilegiado entorno con grandes salones abovedado del siglo XVII construidos con ladrillo-piedra lo convierten en uno de los restaurantes más interesantes para visitar, porque además se come de maravilla gracias, entre otras cosas, a sus cuatro hornos de leña donde los asados no fallan.

La Tasquita, El Consejero del Rey o Sarmiento también son excelentes opciones para no parar de comerse Valladolid. Y si desea adentrarse en la alta cocina en pleno corazón de la ciudad, la mejor opción es Alquimia, un restaurante con estrella Michelin a los pies de la emblemática iglesia de Santa María de La Antigua, uno de los iconos pucelanos, producto de la genialidad del chef Alvar Hinojal, que brilla con tres creativos menús degustación.

Las mejores bodegas

Algo innegociable es adentrarse en el mundo del vino, ya sea usted amante de él o no. Allí se encuentran algunas de las mejores bodegas del planeta, y sólo el hecho de ir a conocerlas, profundizar en el complejo proceso de elaboración y escuchar su historia ya es algo que merece, y mucho, la pena. Pago de Carraovejas, Emilio Moro, Pesquera, Vega Sicilia, Cepa 21, Yllera, Arzuaga, Matarromera o Protos son sólo algunos ejemplos del gran nivel del que presume Valladolid en materia vitivinícola. Una clara muestra de la excelencia en materia enoturística es el hotel y bodega de Abadía Retuerta, «un lugar único donde el tiempo se para y la vida se siente, donde la historia trasciende y prevalece y donde la tradición y la cultura permanecen intactas», tal y como se definen.

Recientemente, además, ha sido elegida como la bodega del año en España por la Guía de Vinos Gourmets, por sus vinos y por su brillante oferta enoturística. Sin duda, una experiencia que marca la diferencia.

Podríamos seguir escribiendo mucho más sobre todas las bondades que ofrece este destino único, pero lo mejor es vivirlo en persona. Valladolid se come, se bebe y se vive en cada calle, cada plaza y cada parque. La acogedora bienvenida que recibe el visitante redondea una experiencia para repetir mil veces.

Destino Binter

Binter ofrece vuelos directos a Valladolid desde Canarias desde julio de 2022.

La conexión se realiza dos veces a la semana, los lunes y jueves, con el aeropuerto de Gran Canaria. En caso de querer conectar desde o a otra isla de Canarias, Binter permite realizar el salto interinsular sin coste.

La experiencia Binter empieza desde la compra del billete y alcanza su máxima expresión a bordo de su moderna flota de aeronaves E195-E2 del fabricante Embraer, un avión que sorprende por su comodidad y eficiencia, encargado por la compañía con una configuración que permite un espacio entre filas similar al de una clase business.

En sus cómodos asientos, el pasajero disfruta de un aperitivo gourmet de cortesía, que incluye ibéricos y productos canarios como queso, mermelada, fruta o las populares ambrosías de la aerolínea. Una selección variada de productos de calidad que, sin duda, ayuda a disfrutar aún más del placer de volar con Binter.

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