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El pintoresco barrio pesquero de Caleta de Arriba, en Gáldar. Arcadio Suárez
Gastronomía

La fonda de Paché se encarga de la comida en Caleta de Arriba

Los vecinos del precioso barrio marinero de Gáldar vuelven a disfrutar del bar de la asociación de vecinos, que ofrece una cocina casera a precios populares

Viernes, 9 de febrero 2024, 21:41

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El día está soleado, apenas sopla el viento y el mar, siempre bravo en el norte, reposa en calma invitando a todos a disfrutar de él, mientras algunos afortunados toman algo en la agradable terraza de La Caldosa, un renovado restaurante de vistas privilegiadas en la playa de Bocabarranco, que cuenta hasta con un acceso casi desde la terraza a las piscinas naturales.

Unos platos de La Caldosa.
Unos platos de La Caldosa. Arcadio Suárez

Algunos bañistas reposan en la dorada arena, mientras que otros se refrescan en la cristalina orilla. Nadie diría que estamos en pleno mes de febrero en el norte de Gran Canaria, pues la estampa es más propia de esas playas del sur. Pero sí, estamos en Gáldar, y una breve parada en La Caldosa sirve para disfrutar de la belleza del lugar, y de paso picar algo antes de seguir a Caleta de Arriba, un pintoresco barrio marinero, que ese día brillaba especialmente. Sería la generosidad del sol.

La playa de Boca Barranco, al fondo, con la piscina natural en primer plano.
La playa de Boca Barranco, al fondo, con la piscina natural en primer plano. Arcadio Suárez

La distancia desde Bocabarranco es muy corta, se puede ir incluso dando un paseo, pues hay un tramo peatonal, siempre con el mar vigilante, que lo hace más ameno. A medida que uno se aproxima, la vista desde lo alto al precioso barrio enamora de entrada, uno de esos amores a primera vista que no se olvidan fácilmente. El Mirador del Pescador, con la escultura en homenaje a la pescadoras, es un gran lugar para detenerse y disfrutar detenidamente. Esas casas sin orden, aparentemente, conforman un paisaje que, con algo de imaginación, nos traslada a lugares lejanos.

Caleta de Arriba está íntimamente relacionada con la pesca.
Caleta de Arriba está íntimamente relacionada con la pesca. Arcadio Suárez

Vamos callejeando con la calma que marca el ritmo en el barrio, donde se respira ese aroma inconfundible de los lugares con alma, tradición marinera, familiaridad colectiva. Dejando atrás la hermosa pintura de la esquina de Las Abuelas, donde la foto también es obligatoria, ponemos dirección al mar para pararnos en La fonda de Paché, el bar de la asociación de vecinos que ha devuelto la alegría al barrio. Allí espera el propio Paché, un histórico de la lucha canaria, institución en Gáldar y vecino conocido por todos en el municipio del norte.

Un bar pegado al mar

Su familia, con su hijo Yeray a la cabeza, explota este local desde hace unos meses, con una oferta de comida canaria casera, a precios populares, y con la ilusión de que tanto los vecinos como los visitantes, se queden a saborear su popular oferta, a escasos metros del mar. «Hemos tenido una gran acogida desde que abrimos. Calamares, pulpo, tacos de pescado, carne de cochino, sancocho, pescado frito... tenemos una variada oferta a precios muy populares». Y no exagera, los precios oscilan entre los tres y los diez euros, con la posibilidad de pedir medias raciones o enteras.

De jueves a domingo, La fonda de Paché cuenta con una agradable terraza a escasos metros del agua, por lo que es un gran reclamo los fines de semana y en verano, donde es conveniente reservar. «Caleta de Arriba es un paraíso, y el que no conozca esto, está tardando».

Imagen principal - La fonda de Paché se encarga de la comida en Caleta de Arriba
Imagen secundaria 1 - La fonda de Paché se encarga de la comida en Caleta de Arriba
Imagen secundaria 2 - La fonda de Paché se encarga de la comida en Caleta de Arriba

Tras una agradable conversación sobre lo humano y lo divino, nos vamos con otro vecino del barrio, Suso, que generosamente se ofrece a acompañarnos hasta la pequeña playa, explicándonos algunas tradiciones que se mantienen intactas en Caleta de Arriba, como esa procesión marina que se celebra en agosto, «que es espectacular, mis hijos se bautizaron cuando venía la virgen aquí, a la playa. Consiste en sacar a la virgen, llevarla a Caleta de Abajo, hacerle presentación al santo y bordear toda la costa, por todos los barrios: La Furnia, Dos Roques, Bocabarranco, El Agujero... y luego llegamos a Roque Prieto, en Guía. Al volver a Caleta de Arriba hacemos una misa».

Suso, vecino de Caleta de Arriba.
Suso, vecino de Caleta de Arriba. C7

Suso también celebra la apertura, de nuevo, del bar de la asociación de vecinos. «Es una alegría para el barrio, además de darnos mucha vida. Es un punto de reunión importante, tanto para los que vienen en verano como para los que vienen casi a diario, como es mi caso».

Sobre la tradición pesquera del barrio, este vecino afirma que «estamos hablando del mejor marisco, lo saben los viejos de la zona, que hay en toda Gran Canaria. El pescado de aquí es muy apreciado, porque la gente de Gáldar, de muchos restaurantes, venían a buscar el pescado de Caleta». De eso, eso sí, hace ya mucho tiempo, pues la actividad pesquera aquí ha ido perdiendo mucha fuerza.

Plaza frente a la pequeña playa de Caleta.
Plaza frente a la pequeña playa de Caleta. Arcadio Suárez

Dejando atrás este bucólico barrio, en el que muchos vecinos aprovechan la tranquila mañana para pintar o hacer arreglos en las casas, vemos cómo también aquí, en este pequeño paraíso, la transformación de numerosas viviendas va a un ritmo alto, que han pasado de ser residencias familiares vacacionales, a convertirse en valiosas casas destinadas al turismo durante todo el año, con gran demanda, por cierto. Quizás, quién sabe, este humilde enclave se convierta, en unos años, en el nuevo destino lujoso del norte.

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