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Interior del café. Juan Carlos Alonso
Coffeebook, mucho más que un café literario en Las Palmas de Gran Canaria
A fuego lento

Coffeebook, mucho más que un café literario en Las Palmas de Gran Canaria

El negocio ubicado en Siete Palmas se ha convertido en uno de los grandes referentes por su gran oferta de desayunos y meriendas

José Luis Reina

Las Palmas de Gran Canaria

Viernes, 12 de abril 2024, 22:55

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Hay lugares capaces de conquistar al visitante en segundos. No necesitan absolutamente nada más que su sencilla existencia, un poder que no albergan muchos, obviamente, pero aquellos que lo atesoran tienen gran parte del camino recorrido, quizás el más complejo, pues tienen la virtud de la fidelización, algo fundamental para el éxito en un sector tan exigente. Este poder lo atesora, con orgullo, Coffeebook, un café literario ubicado en Siete Palmas que ha conseguido, en relativamente poco tiempo, dar mucho que hablar.

Allí nos recibe Bella Cámara, la propietaria junto a su socio, José Ángel Quesada. Bella es la principal responsable de haber logrado ejecutar fielmente la idea que tenía en mente desde hace mucho tiempo, y que ahora todos podemos disfrutar rodeados de miles de libros, café de nivel y ¡hasta mariposas! «Empecé buscando un sitio donde desayunar, uno que realmente me gustara y me hiciera sentir cómoda, pero no lo encontraba. Hemos estado 16 años fuera de España y al regresar, notamos que Canarias estaba un tanto retrasada en este concepto que proponemos. Eso nos llevó a montar este café, para poder desayunar lo que realmente nos gusta, uniendo pasiones y compartiéndolo con todos».

Coffeebook comparte espacio con la inmobiliaria de Bella y José Ángel, que tienen también oficina en el sur de la isla, y es la otra rama del negocio. Una oficina única en la ciudad, desde luego, pues se ubica entre los más de 3.500 libros que hay en el establecimiento, de cuidada decoración, vajilla, hilo musical... todo aquí está estudiado y preparado, el ambiente no es casual, aunque la naturalidad que ofrece así lo parece. «El concepto que ofrecemos no es el de venir y leer aquí; es más bien el de venir a disfrutar de un buen brunch, por ejemplo, y de paso llevarte el libro que más te guste a casa. El objetivo es que el cliente regrese por el café, y no por el libro. La gran mayoría lo hace, devuelve el libro y vuelve a disfrutar de nuestra oferta, por lo que el concepto está funcionando y eso es lo que más feliz nos hace», destaca Bella.

Una de los rincones del café.
Una de los rincones del café. Juan Carlos Alonso

Mientras realizo la entrevista, disfruto de una espléndida tosta con pan de papa, adictivo, con base de aguacate y tomates picados, coronada con salmón ahumado y huevo escalfado. Una tosta de mucho nivel que acompaño de un capuccino que no se queda atrás, y que me permiten descubrir más y mejor los motivos por los que tantas personas llenan a diario este local, que abrió en octubre de 2022 con arollador éxito.

«Siempre tuve claro que iba a funcionar, sabía que iban a haber más locos como yo. Pero no pensé que fuera tan rápido, ni tanto. Antes de abrir me decían que el concepto no lo iban a entender, que me iba a costar, que estaba buscando un tipo de clientela muy concreta... Pero no fue así. Es obvio que aquí no todo el mundo se puede sentir cómodo con este tipo de concepto, pero los clientes que tenemos aquí son los que queremos, los que realmente disfrutan de todo esto», aclara Bella.

En el rato que estoy charlando con ella, entran clientes con su perro, donde son sinceramente bienvenidos, familias con niños que ya saben donde tienen su estantería de literatura infantil, parejas que comparten tostas y café o trabajadores que eligen Coffeebook para su reunión, ya sea desde el ordenador o con otros compañeros. Es un café donde pasan muchas cosas al mismo tiempo, está completamente vivo y lleno de historias, casi tantas como las que cuentan sus libros.

Bella, a la derecha, con parte de su equipo.
Bella, a la derecha, con parte de su equipo. Juan Carlos Alonso

Gastronomía y cultura

En la parte puramente gastronómica, este oasis literario en medio de la ciudad tiene una de las mejores ofertas de desayuno en la capital sin duda. Sus tostas de pan de papa, que el comensal puede disfrutar con una gran variedad de ingredientes, se unen a su exclusiva oferta de cafés, tartas o dulces tan frescos como sabrosos. «Nos apoyamos mucho en los productos de aquí, tenemos ese vínculo con nuestra tierra. Tomate canario, aguacate canario, el pan de papa que casi no se veía en ningún sitio...».

Esta oferta culinaria se une a una gran oferta cultural, pues Coffeebook es también un centro que da cabida a numerosos proyectos y presentaciones. «Todos los viernes hacemos eventos literarios. Nuestro concepto de negocio es ceder nuestro espacio a todo lo que tenga que ver con el arte, la literatura, la música, la cultura en general. Cedemos el local sin coste alguno, aunque tenemos un calendario bastante ocupado en este sentido».

La tosta de salmón con el capuccino.
La tosta de salmón con el capuccino. José Luis Reina

Inmobiliaria, librería, coworking... aquí tiene cabida todo, en un concepto que la pareja de socios importó desde Europa y que en vista del éxito, no le faltan los pretendientes ni las ganas de crecer. «Nos queremos expandir, pero dentro de Gran Canaria. Nos han ofrecido muchas posibilidades, como franquiciarnos o asociarnos para salir fuera, pero no queremos equivocarnos ni que el niño que hemos criado se malcríe. Aquí no tenemos camareros, tenemos asesores. El servicio es muy personalizado, y todo está muy engrasado. Seguramente abriremos un segundo, pero este será el café escuela».

El interior del local está lleno de detalles. / Juan Carlos Alonso
Imagen principal - El interior del local está lleno de detalles. / Juan Carlos Alonso
Imagen secundaria 1 - El interior del local está lleno de detalles. / Juan Carlos Alonso
Imagen secundaria 2 - El interior del local está lleno de detalles. / Juan Carlos Alonso

En un momento dado, me fijo en uno de los relojes que lucen dentro del café, pero la hora que marca me deja algo desconcertado. Lo mismo me ocurre con otro reloj que tengo de frente, hasta que Bella, que se percata de mi confusión, me lo aclara. «Todos los relojes que tenemos aquí están parados, es un mensaje para nuestros invitados: dentro el tiempo se para, por lo que es mejor olvidarse de prisas». Le hago caso, y otra de las sorpresas de la mañana me la encuentro en la visita al baño, con varios perfumes y cremas para ellos, y muchas más cosas para ellas, por lo que me cuenta la anfitriona.

Algunas mariposas sobrevuelan elegantemente y decididas de aquí para allá. «Esto fue una sorpresa que le quise dar a mi socio cuando inauguramos. Yo estoy enamorada de la armonía visual, y lo que me transmiten las mariposas es precisamente esa armonía, paz y belleza. Al intentar ponerlas para la inauguración, pensé que lo mejor era tenerla a diario para nosotros, creo que transmiten algo que la gente va a captar, como la música que escuchas de fondo». Y así, entre mariposas, libros y buen café, uno sale con otra actitud de este lugar donde el tiempo se para, literalmente. Uno de esos descubrimientos de los que presumir.

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