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Gran Canaria vive un 20A difícil de olvidar
El turismo, a debate

Gran Canaria vive un 20A difícil de olvidar

Durante más de dos horas miles de canarios se echaron a las calles para reivindicar la necesidad de cambiar un modelo turístico que consideran agotado

Javier Sheng Pang Blanco

Las Palmas de Gran Canaria

Sábado, 20 de abril 2024, 22:08

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El mensaje está lanzado. Canarias tiene un límite, o por lo menos así lo piensan los miles y miles de canarios que acudieron a la llamada de una manifestación que tuvo acogida en todas las islas y en ciudades de la talla de Madrid, Ámsterdam, Berlín o Londres.

En Las Palmas de Gran Canaria, la manifestación comenzó ligeramente pasadas las 12.00 del mediodía en la explanada del Auditorio Alfredo Kraus, pudiéndose escuchar durante todo su recorrido cánticos incesantes como «el Gobierno de Canarias es una inmobiliaria», «Clavijo, escucha, Canarias en la lucha» o «No queremos más hoteles en espacio natural». Entre los asistentes se pudo ver a gente de todas las edades y clases, destacando una prominente participación de la juventud, que llevó la voz cantante durante la manifestación.

Tras atravesar el paseo de Las Canteras, la marcha subió por Olof Palme, para incorporarse a la avenida José Mesa y López, donde la Policía Local desviaba el tráfico, permitiendo el avance de la protesta hacia el barrio de Guanarteme, uno de los más afectados por el incremento de precios en los alquileres y la irrupción de viviendas vacacionales.

Finalmente, la marea humana alcanzó la plaza del Pilar, donde estaba previsto que terminara el recorrido. Sin embargo, la propia organización, aconsejada por las fuerzas policiales, pidió que la gente siguiese avanzando hasta la playa para no provocar una aglomeración.

Ya con la plaza repleta, se procedió a la lectura de un manifiesto en el que las demandas recogían el abandono del turismo de masas en busca de uno «más solidario, sostenible y justo», al igual que una moratoria turística y vacacional, un mejor control y cuidado de los espacios naturales, una ecotasa y la «urgente regulación» en la compra de viviendas por parte de los no residentes.

«Los políticos deben demostrar que gobiernan para solucionar los problemas de la ciudadanía»

Noelia Sánchez

Portavoz Ben Magec

Además, se exigió un «reconocimiento y fomento» de la agricultura, ganadería y pesca «para garantizar la soberanía alimentaria de la población canaria».

Durante el transcurso de toda la mañana también se pudieron apreciar numerosas pancartas con mensajes como 'turismo sí pero así no' o 'Canarias no se vende, se ama y se defiende', al igual que una gran cantidad de banderas canarias con las siete estrellas verdes, algunas amazigh y un número algo más reducido de enseñas del Partido Comunista.

Como suele ocurrir en este tipo de eventos, la disparidad en las cifras de asistencia fue notoria. Mientras los organizadores de la protesta hablaron de 50.000 personas, fuentes policiales y gubernamentales cifraron el total de asistentes en 14.000 personas, 57.200 en todo el conjunto del archipiélago.

Más gente de la esperada

Noelia Sánchez, portavoz de la federación ecologista Ben Magec y voz cantante de la movilización durante todo su paso por Las Canteras, se mostró «feliz, sorprendida y emocionada» por la respuesta de la población y particularmente por la actitud tranquila de la gente. «Nos alegramos de que se haya entendido que se trata de repartir la riqueza, proteger los espacios naturales y que la gente pueda vivir con dignidad y no de otros mensajes de los que se nos ha acusado», dijo.

Para Sánchez, toca «sentarse a debatir cuál es el modelo turístico que quieren los canarios», al igual que «frenar el efecto llamada» de las nuevas licencias de alquiler vacacional a consecuencia de la futura ley que pretende limitarlas. A su vez, señaló que los hoteleros deben recordar que el incremento de turistas no ha repercutido en un «mayor poder adquisitivo de la clase trabajadora».

Sobre una posible falta de respuesta por parte de la clase política, la portavoz de Ben Magec puntualizó que estas protestas han «servido para canalizar el malestar» de distintos espectros de la sociedad y confió en que este tipo de acciones no se detengan hasta que los políticos tomen medidas que «le demuestren a la población que las instituciones gobiernan para solucionar problemas de la ciudadanía y no para facilitar el negocio de las patronales turísticas, de la construcción y del alquiler vacacional».

Por su parte, Elena Martín, portavoz de la coordinadora de colectivos que ha impulsado la manifestación en nombre de la asociación Regularización Ya, insistió en poner un freno a la compra de viviendas por parte de no residentes, citando que 1 de cada 3 se quedan con las viviendas. Al mismo tiempo, denunció la escasez de agentes medioambientales para controlar los espacios naturales y los hoteles ilegales: «Nos estamos comiendo el territorio, esto no puede ser algo infinito».

En las semanas previas, diversos representantes políticos y empresariales han reiterado que el turismo en Canarias es un «modelo de éxito» advirtiendo del peligro que supondría ir en contra del motor económico de las islas. Ahora, o al menos así lo consideran los promotores de la movilización, el pueblo ya se ha pronunciado y la pelota está en el tejado político.

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