Borrar
Directo Rufián, a Sánchez: «¿Qué ha venido a hacer usted aquí hoy? No ha anunciado nada»
Vistas a El Teide desde una de las 'infinity pool' de Bancal Hotel & Spa. C7

Turismo en La Gomera

Bancal abre sus puertas: «Un hotel para que los gomeros se sientan orgullosos»

Se trata de un establecimiento que se alimenta con energía 100% verde y que goza de una ubicación privilegiada, en un saliente que da al mar y con vistas al pico Teide

Dánae Pérez

San Sebastián de La Gomera

Lunes, 8 de julio 2024, 10:50

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

Este primero de julio marcó un antes y un después en La Gomera. Podría decirse que emergió una isla dentro de la propia isla, bajo la atenta mirada del imponente Teide. El mes arrancó con la apertura de Bancal Hotel & Spa, un complejo hotelero que camina hacia un nuevo modelo turístico de la mano de la sostenibilidad y que busca convertirse en el «orgullo» de la población gomera.

La isla colombina, en sí misma, rezuma naturaleza, como si se tratase de una porción del Jurásico traída hasta nuestros tiempos. Bancal, de 276 habitaciones, linda con esta condición. Goza de una ubicación privilegiada que le permite confundirse con el entorno, gracias a su construcción escalonada, a la vegetación que guarda y a los colores tierra de su fachada.

Se erige sobre un saliente al mar entre la playa de Avalo y la del Roque Bermejo, ofreciendo vistas a un Atlántico que hace de puente con Tenerife y que las gaviotas sobrevuelan con cautivadora maestría. El huésped, esté donde esté en las inmediaciones del hotel, sentirá la omnipresencia del gigante Teide, que merece al menos un buen madrugón para deleitarse con la estampa del amanecer sobre su pico.

Diferentes perspectivas de las piscinas del alojamiento. C7 y K. Fontecha
Imagen principal - Diferentes perspectivas de las piscinas del alojamiento.
Imagen secundaria 1 - Diferentes perspectivas de las piscinas del alojamiento.
Imagen secundaria 2 - Diferentes perspectivas de las piscinas del alojamiento.

Se encuentra, además, a 5 kilómetros de la capital, San Sebastián de La Gomera, y del puerto que conecta con las islas hermanas de Tenerife y La Palma.

Una extensión de la propia isla

El establecimiento es, en cierto modo, una extensión de la propia isla. El 70% de su personal (un total de 110 empleados) es local, por lo que el carácter de los gomeros es también el de Bancal, caracterizado por la amabilidad y escucha atenta. Tanto es así que los huéspedes son recibidos con un 'agua guisada' (infusión o té en el lenguaje de la ínsula y nombre del 'lobby bar'), preparada con las hierbas del propio huerto del hotel.

Víctor Gil, director de Bancal Hotel & Spa. K.F.

Existen más guiños a la jerga isleña y a la propia ínsula a través de los nombres de las estancias, como es el caso de la sala destinada a la música en vivo, Silbo Lounge Bar, o el Spa, llamado Auala, designación de la playa de Avalo en los mapas antiguos.

El establecimiento cuenta, a su vez, con una pista de bola canaria y con exhibiciones relacionadas con la cultura de la isla, como es el salto del pastor, el silbo gomero o las chácaras, que sumergirán a los turistas en la historia del archipiélago canario.

La huella gomera está también reflejada en los espacios verdes de Bancal, en los que habitan especies botánicas autóctonas y endémicas del ecosistema canario. Una de las actividades dirigidas a los más pequeños consiste en formar equipos de exploración para buscar insectos en los jardines del hotel.

Muestra de folclore canario en las inmediaciones de Bancal. K. Fontecha

El descanso como verdadero destino

El equipo detrás de Bancal Hotel & Spa pretende que el descanso sea el verdadero destino de los huéspedes. Por este motivo, se ha optado, entre otros, por horarios flexibles en los 'buffets': «El objetivo es que se disfrute, que no se preocupe del reloj», resume el director del establecimiento, Víctor Gil.

Reman a favor de este fin no solo el enclave natural donde se sitúa el complejo, sino sus propias instalaciones, que poseen todos los ingredientes para atrapar al huésped. El Spa (con piscina lúdica, piletas de agua fría y caliente, ducha de sensaciones, fuente de hielo o pasillo termal, y del que se puede disfrutar sin ser cliente del hotel) da buena cuenta de ello, así como sus cinco piscinas (dos de ellas 'infinity') ubicadas en diferentes alturas y con el padre Teide como horizonte, mientras se disfruta del baño.

El hotel también dispone de gimnasio, actividades varias en sus zonas exteriores y ajardinadas, como meditación, y de salas para congresos y reuniones.

El descanso como verdadero destino final de los huéspedes. C7 y K. Fontecha
Imagen principal - El descanso como verdadero destino final de los huéspedes.
Imagen secundaria 1 - El descanso como verdadero destino final de los huéspedes.
Imagen secundaria 2 - El descanso como verdadero destino final de los huéspedes.

Otra de las ofertas que harán las delicias de los huéspedes y que, por tanto, no se debe pasar por alto, es la gastronómica. Bancal atesora dos bares-restaurantes en las piscinas, Maraire Pool Bar & Restaurant y Támara Snack Bar, con una propuesta de platos acompañada de una refrescante carta de helados caseros y zumos naturales, cocktails y vinos locales.

La joya gastronómica, si bien, es el restaurante Larrife, bajo la batuta del chef ejecutivo del complejo, Airam Padilla. En este, se revisan los platos más emblemáticos del recetario canario adaptados a las técnicas actuales, pero respetando el producto local. Está abierto tanto para huéspedes como para clientes no alojados, con acceso directo desde la calle.

Diferentes elaboraciones que se pueden degustar en Bancal Hotel & Spa. K. Fontecha
Imagen principal - Diferentes elaboraciones que se pueden degustar en Bancal Hotel & Spa.
Imagen secundaria 1 - Diferentes elaboraciones que se pueden degustar en Bancal Hotel & Spa.
Imagen secundaria 2 - Diferentes elaboraciones que se pueden degustar en Bancal Hotel & Spa.

La máxima de la sostenibilidad

Pese a que el hotel acaba de abrir sus puertas, cuenta ya con medio centenar de huéspedes. Llama la atención que los turistas que realizaron la primera reserva proceden de Estados Unidos. Así de lejos llega La Gomera.

El establecimiento, que viene a enriquecer la oferta alojativa de la isla, tiene en cuenta a dos perfiles habituales de esta tierra, que es casi en su totalidad un pulmón verde, con el Parque Nacional de Garajonay como máximo exponente. Se trata de los amantes del senderismo y ciclismo.

Senderista en el Parque Nacional de Garajonay. C7

Tanto es así que alberga una zona senderista, El Patio, que ofrece «desayunos tempranos con productos de alto aporte energético», tal y como detalla Gil. Incluso se pueden preparar para llevar «picnics a la carta y a medida», con, por ejemplo, pan de higo.

En sintonía con ello, Bancal ha apostado por la sostenibilidad prácticamente desde sus inicios. Y es que se edificó a partir de las obras abandonadas de un complejo hotelero en la misma zona en la que se encuentra, lo que permitió la reutilización de materiales.

Además de eso, funciona con energía 100% verde, de la que más del 50% proviene de la instalación fotovoltaica del propio hotel y el resto se adquiere de energías renovables certificadas.

La instalación fotovoltaica que genera el 50% de la energía del establecimiento. K. Fontecha

Dispone, asimismo, de una depuradora que permite dar un doble uso al agua consumida, reutilizando la mitad para alimentar un sistema de riego inteligente que dosifica la cantidad en función de la especie y zona vegetal del alojamiento. El líquido restante se emplea para calmar la sed del barranco colindante, con la idea de recuperar el entorno.

Entre otras medidas para respetar el medio ambiente, destacan el 'checkin online', con el que se reduce el uso de papel, o las diferentes papeleras de reciclaje distribuidas por todo el establecimiento, con compartimentos para los residuos orgánicos, plásticos y de papel.

Cada detalle que conforma Bancal Hotel & Spa está medido con sumo mimo y con toda la intención, la que desvela su director, Víctor Gil: «Edificar un hotel del que los gomeros se sintieran orgulloso».

Publicidad

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios