Garbiñe Muguruza celebra el título. /Reuters

Garbiñe Muguruza celebra el título. / Reuters

Masters WTA

Garbiñe Muguruza, primera maestra española

La tenista derrota en la final a la estonia Anett Kontaveit en dos sets 6-3 y 7-5

DAGOBERTO ESCORCIA

Garbiñe Muguruza, 28 años, quinta tenista del mundo, se convirtió anoche en Guadalajara (México) en la primera española en conquistar el Masters de Tenis. Número uno del mundo en el 2017, Muguruza volvió a levantar su voz en un torneo importante después de ganar Roland Garros (2016) y Wimbledon (2017). Sumó el décimo título de su carrera al vencer en la final a Anett Kontaveit (Estonia), 25 años y octava del mundo, por 6-3 y 7-5 en 1 hora y 38 minutos. Además de coronarse como maestra, la deportista se adjudicó un talón de casi un millón y medio de euros y acabará la temporada como tercera mejor raqueta mundial.

Eran las 4:21 horas de la madrugada en España -en Guadalajara eran 8 horas menos- cuando Garbiñe tuvo la primera bola para adjudicarse el título. Conchita Martínez, su 'coach', parecía que se quería comer las uñas. Garbiñe restó sobre el revés de la estonia, que lo estrelló en la red. Se tiró al suelo, se tapó los ojos con sus manos mientras en un palco todo su equipo se abrazaba.

Se puso en pie y recibió la felicitación de Kontaveit, levantó los ojos que parecían entre absorbidos por la gesta e incrédulos por lo que acababa de ocurrir, saludó al público y se fue a abrazarse con los suyos. Había vencido. Había jugado un torneo de cine. Había derrotado a la emergente Paula Badosa en semifinales. Ella era la nueva Masters del tenis, ella, que había comenzado el torneo perdiendo. Ella, a la que se acusa a veces de desconcentración, había tenido pocas dudas ante su última rival en tierra mexicana.

En Guadalajara, la capital de estado mexicano de Jalisco, de donde aseguran son originarios el mariachi y el tequila, Garbiñe Muguruza sacó un título jamás conquistado por una tenista española. Lo hizo en una final que no fue todo lo espectacular que se esperaba. Un partido que tuvo pocos intercambios de alta calidad que sirvieran para levantar al entusiasta público mexicano de los asientos, pero que no careció de los ingredientes de una final. Pesaron más los nervios porque las dos sabían que estaban ante una gran ocasión de conquistar un trofeo de los más importantes de su carrera, y quizás por todo ello los errores sobresalieron por encima de los aciertos. Las estadísticas de la WTA previa al encuentro sorprendían con un dato: daban a Anett Kontaveit con un 54% de probabilidades de victoria. La joven jugadora de Estonia se había enfrentado en cinco ocasiones a la española y había perdido en tres ellas, la última, al comienzo de este torneo en la fase de grupo, pero tenía un balance de cuatro títulos durante el 2021.

Primer set decisivo

Garbiñe estuvo más serena y sólida que su rival. Encarriló la victoria al ganar el primer set después de romper el servicio de Kontaveit en el tercer juego. Llegó a tener dos pelotas para ponerse 3-1 por delante, pero ahí tuvo su primer momento de duda. Perdió el saque. Sin embargo no falló en el séptimo juego, ni tampoco en el noveno que finalizó con un globo inmenso que cayó sobre la línea para adjudicarse el primer set en 42 minutos.

En la segunda manga, con 3-2, Garbiñe tuvo una pelota de 'break' pero la estonia la salvó con un segundo saque buenísimo. Ahí comenzó la española a vivir su segundo momento de desconcentración. Se fue del partido y permitió que Kontaveit se adelantara en el marcador 3-5. Parecía que la final iría a tres sets, pero Garbiñe se recuperó. Sabía que todo dependía de ella, de poner la pelota en la pista, de tener calma y esperar el error de su rival. Ganó su saque y rompió en el siguiente para igualar el set. Lo que siguió fue una exhibición. Ganó en blanco el decimosegundo juego para 7-5 y coronarse como la nueva maestra del tenis.

«Esta semana has sido demasiado buena para mí», le dijo Anett Kontaveit en la entrega de trofeos. «Es increíble lo que he vivido. No sé qué tiene México que me emociona», declaró la campeona Garbiñe Muguruza entre la ovación del público. México, y Guadalajara especialmente, tienen eso: tequila, mariachi y la nueva Masters del tenis.