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Un recorrido por los marcos más emblemáticos del Museo del Prado

Un recorrido por los marcos más emblemáticos del Museo del Prado

Protegen, embellecen y 'dialogan' con las pinturas, son las cuatro esquinas más pequeñas del Prado y las más grandes guardianas de su legado

Domingo, 18 de febrero 2024

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¿Sabías que el marco que protege el cuadro más famoso del Prado es del siglo XX? Así es, la enmarcación de 'Las meninas' (1656) se elaboró en 1928 y es la cuarta que guarnece la gran obra de Velázquez. Y como si de un juego de espejos se tratara, imita las molduras de los cuadros que aparecen dentro del propio lienzo. Estas y otras curiosidades forman parte de la última propuesta del Museo del Prado para acercarnos a su formidable colección de marcos, seguramente las cuatro esquinas más ignoradas y desconocidas del museo pese a estar a la vista de todos.

Gemma García Torres, historiadora, restauradora y responsable de la colección de marcos del museo del Prado, ha comisariado una exposición que consiste en un itinerario por 40 marcos seleccionados de entre los más de ocho mil que atesora la pinacoteca nacional. De su mano hemos recorrido once molduras, quizás las más expresivas, que comprenden casi 800 años de historia, desde la época medieval hasta el siglo XXI.

Marcos y pinturas, uña y carne del arte, han evolucionado contagiándose unos a otros de su belleza hasta el punto de hacer difícil distinguir si una técnica artística sobresale sobre la otra. Como bien dice nuestra cicerone, «los marcos funcionan como un canal de comunicación que nos introduce silenciosa y mágicamente en el mundo creado por el artista». Los visitantes pueden disfrutar presencial y virtualmente de este itinerario hasta el próximo 31 de marzo. Y también hacerlo en este reportaje visual.

Un marco románico, el más antiguo de la colección

Marco de 'Frontal de Guils'

(Anónimo, finales del s. XIII)

Planta 0, sala 051C

Estamos ante el marco más antiguo del itinerario y es el original de la pintura. Es un frontal de altar que procede de la iglesia románica de San Esteban de Guils, de Cerdanya (Girona). De moldura lisa y sencilla, es una pieza fija e inseparable de la obra y que lleva su misma policromía. El autor es anónimo. «En esta época los realizaban carpinteros, ebanistas, y doradores, y cada gremio se va encargando de una parte del marco, pero son diferentes personas», detalla la comisaria de la exposición.

‘Lapidabant stefanu’, inscripción en latín en alusión a la escena de la lapidación de San Esteban

‘Sepelierunt stefanu’, inscripción en latín en alusión al entierro

Cuatro largueros fijados a la pintura, dando lugar a una pieza fija e inseparable

Policromado al temple con colores sencillos y decoración lineal, igual que la pintura

‘Lapidabant stefanu’, inscripción en latín en alusión a la escena de la lapidación de San Esteban

‘Sepelierunt stefanu’, inscripción en latín en alusión al entierro

Cuatro largueros fijados a la pintura, dando lugar a una pieza fija e inseparable

Policromado al temple con colores sencillos y decoración lineal, igual que la pintura

‘Lapidabant stefanu’, inscripción en latín en alusión a la escena de la lapidación de San Esteban

‘Sepelierunt stefanu’, inscripción en latín en alusión al entierro

Cuatro largueros fijados a la pintura, dando lugar a una pieza fija e inseparable

Policromado al temple con colores sencillos y decoración lineal, igual que la pintura

‘Lapidabant stefanu’, inscripción en latín en alusión a la escena de la lapidación de San Esteban

‘Sepelierunt stefanu’, inscripción en latín en alusión al entierro

Cuatro largueros fijados a la pintura, dando lugar a una pieza fija e inseparable

Policromado al temple con colores sencillos y decoración lineal, igual que la pintura

En la parte superior observamos elementos que complementan la iconografía de lo representado, el Pantocrator y distintos momentos de la vida de San Esteban. Así aparecen las palabras 'Lapidaban Estefanus' y 'Sepelierum Estefanus' junto a escenas de la lapidación y el entierro de San Esteban.

Baños de oro para ganar en majestuosidad

Marco de 'Santo Domingo de Silos entronizado como obispo'

(Anónimo, 1474-1479)

Planta 0, sala 051A

Este marco perteneció al hoy desaparecido retablo de la iglesia de Santo Domingo de Silos, en Daroca (Zaragoza). Era un retablo enorme que se perdió en un incendio y solo se conservó esta icónica tabla central, que representa a Santo Domingo de Silos entronizado como obispo, obra de Bartolomé Bermejo. Marco y pintura son originales de la misma época (siglo XV).

Arquitecturas caladas similares a las de la pintura, propia de los modelos del gótico internacional

El oro invade tanto la madera tallada como la pintura

Largueros laterales a modo de columnillas

Arquitecturas caladas similares a las de la pintura, propia de los modelos del gótico internacional

El oro invade tanto la madera tallada como la pintura

Largueros laterales a modo de columnillas

Arquitecturas caladas similares a las de la pintura, propia de los modelos del gótico internacional

El oro invade tanto la madera tallada como la pintura

Largueros laterales a modo de columnillas

Arquitecturas caladas similares a las de la pintura, propia de los modelos del gótico internacional

El oro invade tanto la madera tallada como la pintura

Largueros laterales a modo de columnillas

Su arquitectura sigue los modelos del gótico internacional y reproduce tracerías de arcos apuntados, florones, gabletes y pináculos, entre otros motivos decorativos. Le acompañan dos largueros laterales a modo de columnillas que siguen la misma tipología. En este caso, el marco se relaciona con la pintura al reproducir en su interior unas arquitecturas iguales a las de su enmarcación. «El oro invade tanto la madera tallada como la pintura, dando una sensación de majestuosidad a todo el conjunto», explica la comisaria.

El talud que nos ‘introduce’ en la pintura

Marco del tríptico de 'La Adoración de los Magos'

(Anónimo, hacia 1494)

Planta 0, sala 056A

Esta enmarcación flamenca del siglo XV guarnece un tríptico del Bosco. Está compuesta por tres marcos, el central más amplio que los laterales, realizados en madera de roble, típico de las tablas de los Países Bajos. Es un marco original que destaca por su sencillez, basada en el uso de estrechas molduras talladas, alternando elementos dorados y otros policromados en negro.

Las molduras doradas se adaptan a la forma de la pintura en su cimera semicircular, lo que proporciona un toque de luz al cuadro

Madera de roble, típica de las tablas de los Países Bajos

Ensamblaje a caja y espiga reforzado con clavijas

Larguero inferior, en forma de vierteaguas, que funciona como un canal de entrada a la pintura, en la que el espectador se introduce a la altura de las figuras

Las molduras doradas se adaptan a la forma de la pintura en su cimera semicircular, lo que proporciona un toque de luz al cuadro

Madera de roble, típica de las tablas de los Países Bajos

Ensamblaje a caja y espiga reforzado con clavijas

Larguero inferior, en forma de vierteaguas, que funciona como un canal de entrada a la pintura, en la que el espectador se introduce a la altura de las figuras

Las molduras doradas se adaptan a la forma de la pintura en su cimera semicircular, lo que proporciona un toque de luz al cuadro

Madera de roble, típica de las tablas de los Países Bajos

Ensamblaje a caja y espiga reforzado con clavijas

Larguero inferior, en forma de vierteaguas, que funciona como un canal de entrada a la pintura, en la que el espectador se introduce a la altura de las figuras

Las molduras doradas se adaptan a la forma de la pintura en su cimera semicircular, lo que proporciona un toque de luz al cuadro

Madera de roble, típica de las tablas de los Países Bajos

Ensamblaje a caja y espiga reforzado con clavijas

Larguero inferior, en forma de vierteaguas, que funciona como un canal de entrada a la pintura, en la que el espectador se introduce a la altura de las figuras

Su elemento más característico es el larguero inferior con su vierteaguas, una especie de talud que funciona como un canal de entrada a la pintura, en la que el espectador se introduce a la altura de las figuras de manera inconsciente. «Es un efecto interesante y está ahí por algo», señala Gemma García Torres, que llama la atención sobre el carro del heno, «que lleva la misma tipología del marco». La enmarcación «delicada y elegante» proporciona un toque de luz al óleo del Bosco.

El tabernáculo que ‘se come’ la pintura

Marco del 'Descendimiento de la Cruz'

(Anónimo, hacia 1547)

Planta 0, sala 049

Esta moldura del Renacimiento que custodia un óleo de Pedro Machuca es uno de los grandes marcos del Prado, hasta el punto de que atrapa la atención del espectador y se 'come' la pintura. Se le denomina tabernáculo o marco arquitectónico, y sus elementos decorativos se basan en modelos clásicos. Es una tipología de marcos que nace en Italia en el siglo XVI y se extiende por todo el mundo.

Pareja de hombres desnudos que parecen abrazarse

Guerreros desnudos que recuerdan a los del grabado de Hércules y los gigantes

Caballo alado

Jinete en actitud bélica monta sobre un extraño cuadrúpedo

Templete que separa los dos grupos

Figuras femeninas con el cuerpo inferior formado por una gruesa cola dragoniana

Fecha de terminación del retablo (1547) y nombre de la comitente (Doña Inés de Castillo)

Guerreros desnudos que recuerdan a los del grabado de Hércules y los gigantes

Pareja de hombres desnudos que parecen abrazarse

Jinete en actitud bélica monta sobre un extraño cuadrúpedo

Caballo alado

Fecha de terminación del retablo (1547) y nombre de la comitente (Doña Inés de Castillo)

Figuras femeninas con el cuerpo inferior formado por una gruesa cola dragoniana

Guerreros desnudos que recuerdan a los del grabado de Hércules y los gigantes

Pareja de hombres desnudos que parecen abrazarse

Jinete en actitud bélica monta sobre un extraño cuadrúpedo

Caballo alado

Fecha de terminación del retablo (1547) y nombre de la comitente (Doña Inés de Castillo)

Figuras femeninas con el cuerpo inferior formado por una gruesa cola dragoniana

Guerreros desnudos que recuerdan a los del grabado de Hércules y los gigantes

Pareja de hombres desnudos que parecen abrazarse

Jinete en actitud bélica monta sobre un extraño cuadrúpedo

Caballo alado

Templete que separa los dos grupos

Fecha de terminación del retablo (1547) y nombre de la comitente (Doña Inés de Castillo)

Figuras femeninas con el cuerpo inferior formado por una gruesa cola dragoniana

En la parte de arriba podemos ver guerreros, y mascarones y en las columnas aparecen animales fantásticos… de hecho en la terminología de la época se las denominaba columnas monstruosas. En la parte inferior hay una cartela roja sujetada por dos caballos alados que hace referencia a quién encargó este pequeño templete. Lo mandó hacer Doña Inés de Castillo, mujer de García Rodríguez de Montalvo, regidor de esta villa en 1547. Nos queda por dilucidar el nombre de la villa, probablemente Medina del Campo.

La estructura de cassetta, una ventana abierta a la obra

Marco de 'David vencedor de Goliat'

(Anónimo, hacia 1600)

Planta 1, sala 007A

Este marco custodia el único Caravaggio del Prado, 'David vencedor de Goliat' y es un ejemplo de la llamada estructura de cassetta, un término italiano que significa caja o ventana, en alusión a que nos permite ver como a través de una ventana todo lo que se está representando.

Canto (parte más alejada de la pintura)

Entrecalle (donde se suele concentrar la decoración, en este caso a punta de pincel)

Filo (parte más cercana a la pintura)

Perfil exvasado, donde la altura del filo es superior a la del canto.

Esto acerca el plano de la pintura hacia adelante, acentuando el efecto de dramatismo y teatralidad

Canto (parte más alejada de la pintura)

Filo (parte más cercana a la pintura)

Entrecalle (donde se suele concentrar la decoración, en este caso a punta de pincel)

Perfil exvasado, donde la altura del filo

es superior a la del canto.

Esto acerca el plano de la pintura hacia adelante, acentuando el efecto de dramatismo y teatralidad

Canto (parte más alejada de la pintura)

Filo (parte más cercana a la pintura)

Entrecalle (donde se suele concentrar la decoración, en este caso a punta de pincel)

Perfil exvasado, donde la altura del filo

es superior a la del canto.

Esto acerca el plano de la pintura hacia adelante, acentuando el efecto de dramatismo y teatralidad

Entrecalle (donde se suele concentrar la decoración, en este caso a punta de pincel)

Canto (parte más alejada de la pintura)

Filo (parte más cercana a la pintura)

Perfil exvasado, donde la altura del filo es superior a la del canto.

Esto acerca el plano de la pintura hacia adelante, acentuando el efecto de dramatismo y teatralidad

Son marcos muy sencillos. En la entrecalle observamos una decoración de roleos vegetales hechos con una técnica que se llama estofados a punta de pincel, que consiste en pintar los motivos decorativos directamente sobre la superficie dorada. Cuenta Gemma García Torres que este tipo de decoración incide en la pintura. «Estos roleos generan de manera inconsciente en nuestro cerebro diagonales que nos ayudan a percibir de manera más clara la composición del cuadro». El marco está diseñado para acentuar el dramatismo del Caravaggio. Se conoce como marco de perfil exvasado, una técnica que 'empuja' la pintura hacia el espectador.

El marco barroco español

Marco de la obra del Greco, ‘Una fábula’

(Anónimo, s. XVII)

Planta 1, sala 008B

Italia es el gran productor de marcos artísticos en el Renacimiento, pero en España aparece en el XVII una tipología de marco muy característica de nuestro país, el marco barroco español.

Entrecalle en caveto policromada imitando mármol o jaspe

Pequeño canto con hojas esquemáticas doradas

Filo de hojas y lenguas doradas

Decoración tallada de hojas de acanto en centros y esquinas

Perfil exvasado, donde la altura del filo es superior a la del canto

Decoración tallada de hojas de acanto en centros y esquinas

Filo de hojas y lenguas doradas

Entrecalle en caveto policromada imitando mármol o jaspe

Perfil exvasado, donde la altura del filo es superior a la del canto

Pequeño canto con hojas esquemáticas doradas

Decoración tallada de hojas de acanto en centros y esquinas

Filo de hojas y lenguas doradas

Entrecalle en caveto policromada imitando mármol o jaspe

Perfil exvasado, donde la altura del filo es superior a la del canto

Pequeño canto con hojas esquemáticas doradas

Filo de hojas y lenguas doradas

Decoración tallada de hojas de acanto en centros y esquinas

Entrecalle en caveto policromada imitando mármol o jaspe

Pequeño canto con hojas esquemáticas doradas

Perfil exvasado, donde la altura del filo es superior a la del canto

Al igual que en el Caravaggio, esta tipología sigue el mismo perfil exvasado con igual decoración en esquinas y centros, pero en este caso pasa de ser bidimensional (pintado) a ser tridimensional (tallado). Aquí, la entrecalle imita el mármol, que funciona muy bien con la pintura. No se trata del marco original de la pintura, pero sí es de la misma época.

Hojas que crean juegos de luces

Marco de 'San Juan Evangelista'

(Talleres Reales, segunda mitad del s. XVIII)

Planta 1, sala 028

La corriente neoclásica está presente en el itinerario con los marcos de Colección Real. Son marcos dorados, muy sencillos y tallados en madera de pino que proceden de obras de distintos palacios y sitios reales (como esta pintura de Rubens) y que llegan al Museo del Prado en el año de su inauguración, en 1819. Este es un marco de la segunda mitad del XVIII (no es de la época de la obra) del tipo 'Salvator Rosa', el artista italiano Salvator Rosa (1615-1673), que los utilizaba para enmarcar la mayoría de sus lienzos y que dio nombre a estas enmarcaciones.

El filo presenta hojas mates y lenguas bruñidas que funcionan como focos de iluminación

Hojas inclinadas en el canto, que giran en distintas direcciones creando juegos de luces

Caña con aspas cruzadas en el contrafilo

Hojas inclinadas en el canto, que giran en distintas direcciones creando juegos de luces

El filo presenta hojas mates y lenguas bruñidas que funcionan como focos de iluminación

Caña con aspas cruzadas en el contrafilo

Hojas inclinadas en el canto, que giran en distintas direcciones creando juegos de luces

Caña con aspas cruzadas en el contrafilo

El filo presenta hojas mates y lenguas bruñidas que funcionan como focos de iluminación

Caña con aspas cruzadas en el contrafilo

El filo presenta hojas mates y lenguas bruñidas que funcionan como focos de iluminación

Hojas inclinadas en el canto, que giran en distintas direcciones creando juegos de luces

Tiene su origen en Roma, inspirado en el clasicismo arquitectónico, en concreto, en la sucesión de cimas y golas de las basas de las columnas dóricas. En estas tipologías se introduce una hoja inclinada en el canto del propio marco. Las hojas giran en una dirección o en otra creando juegos de luces que potencian la tridimensionalidad de la tela. Los Salvator Rosa tuvieron variantes españolas, por ejemplo el marco Calleja, uno de los cuatro que custodió a 'Las meninas'.

El marco-trofeo para mayor gloria de Luis XVI

Marco de 'Luis XVI'

(Francois Charles Boteux, 1783)

Planta 1, sala 021

«Este marco hay que ponerlo sí o sí», exclama nuestra cicerone, que lo ha escogido como imagen del itinerario expositivo. Es una talla firmada por el escultor galo Francois Charles Boteux, que enmarca a Luis XVI, rey de Francia y de Navarra, y el último monarca antes de la Revolución Francesa. Es una de las piezas más importantes de la colección por su calidad técnica y por cómo se relaciona con la pintura. Es un marco de exaltación, igual que la propia tela.

En los ángulos se colocan apliques donde figuran las iniciales ‘L’ por Louis, ‘A’ por Auguste, ‘R’ por Roi y ‘DF’ por De France

Alegoría del sol, en alusión al rey Luis XIV y la saga familiar

Collar de la Orden del Santo Espíritu, del que pende una medalla formada por una estrella de ocho puntas con

una paloma en el medio

Inscripción que explica que este cuadro fue un regalo del rey al conde de Aranda

Collar de la Orden del Santo Espíritu, del que pende una medalla formada por una estrella de ocho puntas con

una paloma en el medio

Alegoría del sol, en alusión al rey Luis XIV y la saga familiar

En los ángulos se colocan apliques donde figuran las iniciales ‘L’ por Louis, ‘A’ por Auguste, ‘R’ por Roi y ‘DF’ por De France

Collar de la Orden del Santo Espíritu, del que pende una medalla formada por una estrella de ocho puntas con

una paloma en el medio

Alegoría del sol, en alusión al rey Luis XIV y la saga familiar

En los ángulos se colocan apliques donde figuran las iniciales ‘L’ por Louis, ‘A’ por Auguste, ‘R’ por Roi y ‘DF’ por De France

Inscripción que explica que este cuadro fue un regalo del rey al conde de Aranda

Alegoría del sol, en alusión al rey Luis XIV y la saga familiar

En los ángulos se colocan apliques donde figuran las iniciales ‘L’ por Louis, ‘A’ por Auguste, ‘R’ por Roi y ‘DF’ por De France

Collar de la Orden del Santo Espíritu, del que pende una medalla formada por una estrella de ocho puntas con

una paloma en el medio

Inscripción que explica que este cuadro fue un regalo del rey al conde de Aranda

Realizado en 1783, sigue el modelo del llamado marco-trofeo, decorado con lanzas, estandartes, escudos reales, coronas, hojas de laurel, flores de lis y toda la panoplia de símbolos que 'remarcan' el poder del monarca retratado. Luis XVI utilizaba estas pinturas y su marco-trofeo como regalos diplomáticos a los embajadores para publicitar su autoridad. Este en concreto, y como se puede leer en la cartela de la parte inferior, fue un obsequio del rey al conde de Aranda, embajador de España en Francia.

Tallado en roble francés, el marco habla del propio cuadro, es decir todos sus elementos iconográficos están destinados a realzar más la figura del rey, a reforzar la imagen que el propio soberano quiere transmitir. De poco le sirvió. Acabó ejecutado en la guillotina diez años después.

El latón dorado que imita el vestido de seda

Marco de ‘Josefa Manzanedo, marquesa de Manzanedo’

(Taller parisino Guéret Frères, 1876)

Planta 0, sala 062B

Estamos ante otro de los marcos más espectaculares de la colección. Enmarca un retrato de Josefa Manzanedo, obra de Raimundo de Madrazo. Otra madera espectacular imposible de disociar de la pintura. Completamente tallado en madera de boj, sigue la tipología del marco de Luis XVI pero evoluciona hacia un tipo de ornamentación más romántica, con guirnaldas florales (rosas y lilas) que caen por los laterales, expresión del gusto de la marquesa retratada. Las guirnaldas se mezclan con un cortinaje de latón dorado, que imita la seda del vestido de la noble señora. «Es un marco increíble, una talla riquísima que realmente es un alarde de virtuosismo técnico», describe la comisaria, que resalta cómo el marco se introduce dentro de la pintura, formando parte del mismo cuadro.

Guirnalda de flores entrelazadas (rosas y lilas) que caen por los laterales

Pieza de latón dorado que imita la seda de la vestimenta de la marquesa

Carcaj con flechas

Guirnalda de flores entrelazadas (rosas y lilas) que caen por los laterales

Pieza de latón dorado que imita la seda de la vestimenta de la marquesa

Carcaj con flechas

Guirnalda de flores entrelazadas (rosas y lilas) que caen por los laterales

Pieza de latón dorado que imita la seda de la vestimenta de la marquesa

Carcaj con flechas

Guirnalda de flores entrelazadas (rosas y lilas) que caen por los laterales

Pieza de latón dorado que imita la seda de la vestimenta de la marquesa

Carcaj con flechas

Está firmado en la parte inferior con la marca de la prestigiosa casa parisina Guéret Frères, de cuyos talleres salió en 1876. Es posible conjeturar que Madrazo habría tenido en cuenta el carácter monumental del marco al plantear la composición pictórica del cuadro.

Vigas metálicas para enmarcar una huelga en la siderurgia

Marco de ‘Una huelga de obreros en Vizcaya’

(Marcos Corzón, 2004)

Planta 0, sala 061A

La pieza que enmarca 'Una huelga de obreros en Vizcaya', obra de 1892 de Vicente Cutanda, se hizo en 2004. El marco original se perdió, pero a través de una fotografía antigua se pudo hacer esta reproducción, que se semeja a las vigas metálicas (con los tornillos incluidos) como las que se fabricaban en la siderúrgica escenario de la huelga.

Los largueros simulan las vigas metálicas de una fábrica de siderurgia, con los tornillos incluidos

Hecho en madera, funciona como complemento iconográfico de la pintura

Los largueros simulan las vigas metálicas de una fábrica de siderurgia, con los tornillos incluidos

Hecho en madera, funciona como complemento iconográfico de la pintura

Los largueros simulan las vigas metálicas de una fábrica de siderurgia, con los tornillos incluidos

Hecho en madera, funciona como complemento iconográfico de la pintura

Los largueros simulan las vigas metálicas de una fábrica de siderurgia, con los tornillos incluidos

Hecho en madera, funciona como complemento iconográfico de la pintura

El diseño del marco original pudo ser del propio artista, que seguramente quiso con él complementar la iconografía de la pintura. A pesar de su apariencia, está hecho en madera.

El marco de ‘Las meninas’, el juego está servido

Marco de ‘Las meninas’

(Casa Cano, 1928)

Planta 0, sala 061A

¡Qué curioso que un cuadro del siglo XVII lleve un marco del siglo XX! Lo cierto es que 'Las meninas' tuvo nada menos que cuatro enmarcaciones. La original era un marco dorado y tallado del que nunca más se supo. Luego la protegió un Calleja, como los de la Colección Real; más tarde uno de la Casa Marquina, que se acopló al cuadro a finales del XIX, hasta que en 1928 se colocó el último marco, el que guarece 'Las meninas' en la actualidad. Es un marco de rizado holandés, una técnica decorativa realizada a base de ondas y ajedrezados, que se suele aplicar sobre maderas de ébano o que lo aparentan (ebonizado).

Marco de rizado holandés, un tipo de ornamentación a base de ondas y ajedrezados (que imitan las casillas de un tablero de ajedrez)

De gran espesor y con distintos niveles de decoración, de acuerdo con las proporciones de las Meninas

Los marcos pintados en el cuadro (habituales en las estancias cortesanas españolas en el s. XVII), inspiraron este marco

Marco de rizado holandés, un tipo de ornamentación a base de ondas y ajedrezados (que imitan las casillas de un tablero de ajedrez)

Los marcos pintados en el cuadro (habituales en las estancias cortesanas españolas en el s. XVII), inspiraron este marco

De gran espesor y con distintos niveles de decoración, de acuerdo con las proporciones de las Meninas

Marco de rizado holandés, un tipo de ornamentación a base de ondas y ajedrezados (que imitan las casillas de un tablero de ajedrez)

Los marcos pintados en el cuadro (habituales en las estancias cortesanas españolas en el s. XVII), inspiraron este marco

Los marcos pintados en el cuadro (habituales en las estancias cortesanas españolas en el s. XVII), inspiraron este marco

Marco de rizado holandés, un tipo de ornamentación a base de ondas y ajedrezados (que imitan las casillas de un tablero de ajedrez)

De gran espesor y con distintos niveles de decoración, de acuerdo con las proporciones de las Meninas

Si Velázquez propone en 'Las meninas' el juego del observador observado, el marco del cuadro 'juega' también con el interior del propio lienzo. Esta última enmarcación se basa en los marcos que había en la corte de los Austrias cuando se pintó 'Las meninas', en 1656. En aquel momento eran de rizo holandés, una tipología del norte de Europa, generalmente tallados en la oscura madera de ébano. El marco de 'Las meninas' no es de ébano sino de madera de pino, pero está ebonizado. Dentro del propio cuadro de Velázquez, todas las pinturas que se pueden observar al fondo de la sala, incluido el marco del espejo en el que aparecen reflejados los reyes, llevan esa tipología de marco. O sea, los marcos pintados en el cuadro inspiran el propio marco del cuadro, un guiño del siglo XX que seguramente 'molaría' al pintor sevillano.

Créditos

Las imágenes de los cuadros han sido cedidas por el Museo Nacional del Prado.

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