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La pintora grancanaria Victoria Ramírez. Cober
Entrevista

El alma y el lienzo en el mar

La joven dibujante grancanaria Victoria Ramírez, premio Artes Plásticas Manolo Millares 2023, representa el océano a través del papel

Melissa Rodas

Las Palmas de Gran Canaria

Miércoles, 21 de febrero 2024

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Victoria Ramírez es una joven de la capital grancanaria que se define como «inquieta» y que con apenas 23 años crea obras de arte relacionadas con el mar y el agua. En su trayectoria como dibujante, consiguió el premio de Artes Plásticas Antonio Millares de la Fundación CajaCanarias 2023 y dió el arrisgado salto de cambiar de carrera y de isla para poder cumplir su sueño de convertirse en artista.

Sensibilidad, calma y pausa. Así se siente su obra. Conocida como Vicki, su fuente de inspiración viene por los sentimientos que le produce el océano y su interacción con él. «Me gustan las sensaciones que me ofrece el agua, estar sensibilizada con las formas, los sonidos, como interactuamos en el medio cuando estamos dentro del agua o cómo la luz lo atraviesa», relata.

Vivir en la isla ha sido una pieza clave para la construcción y evolución en su carrera. «Siempre que tengo un huequito tiro a darme un bañito en la playa. Siempre he vivido en la isla, entonces lo he tenido de cerca. Pienso mucho en estar flotando, en dejarte llevar o incluso cuando estás bajo el agua, aguantando la respiración y ya tienes que salir, son sensaciones que siempre están presentes dentro de mí y que normalmente suelo anhelar».

Obra 'Inmersión' de Victoria Ramírez.
Obra 'Inmersión' de Victoria Ramírez.

Premio Artes Plásticas Manolo Millares 2023

Ramírez se presentó al concurso de Fundación CajaCanarias en 2023 consiguiendo el premio en Artes Plásticas Manolo Millares por su obra 'Inmersión'. «Es un dibujo del mar, un detalle ampliado del agua de una fotografía que saqué en la playa de Las Canteras y lo resolví con carboncillo y carbón comprimido en papel de un metro por 70 centímetros», comenta.

Para la artista, estos premios son importantes porque «ayudan a visibilizar el trabajo y dedicación de muchas personas. De algún modo promueven la cultura y la difusión del arte. Además, en mi caso, dado que el premio me permitió obtener una cuantía económica con la que yo no contaba ni imaginaba, eso me ha supuesto una gran motivación para tener un presupuesto para un proyecto futuro», cuenta.

La obra de la dibujante se centra en potenciar el «carácter contemplativo» y poner el foco en la naturaleza. Sus creaciones están relacionadas con el mar, el océano y el agua. «Los proyectos personales me han permitido afirmarme en las cosas que me gustan y dirigir todo mi trabajo hacia una misma línea», detalla.

Naturaleza y arte

«Desde muy pequeñita siempre estaba haciendo manualidades, cualquier cosa creativa». Mientras el resto de los niños y niñas jugaban en el recreo y pasaban tiempo con las nuevas tecnologías, Vicki pasaba las horas acompañada de los lápices de colores. «También disfrutaba de las clases de plástica y de estas asignaturas, que eran un poco más creativas. E incluso asistí a algunos campamentos de verano con algunas amigas que juntaban arte y naturaleza».

La grancanaria, pese a que el arte siempre estuvo ligado a ella, durante su etapa escolar escogió el camino de las ciencias. Accedió a la carrera de Medicina y a raíz de la cuarentena se planteó cambiar de disciplina. «Quería dedicar mi vida a algo que me hacía mucha ilusión y algo que siempre había estado permanente en mi vida», cuenta.

«Desde primer curso sabía que no me estaba gustando. También sabía que yo era compatible con los estudios de medicina porque siempre he escogido la parte de ciencias de la salud, pero no me terminaba de adaptar. No sacaba malas notas, pero no era lo que me gustaba», detalla.

En esos momentos Vicki se enfrentaba a un momento difícil, y a una cuestión a la que probablemente muchos jóvenes se enfrentan: cambiar de carrera. A esto se le sumaba el problema de que el grado de Bellas Artes no está en Gran Canaria por lo que tenía que hacer las maletas e irse a la isla vecina de Tenerife. «Como mis padres no me apoyaban, mi padre sobre todo fue bastante rígido con el tema, estuve hasta tercero para hacer evidente que realmente no me gustaba. Cuando al final decidí parar, ni siquiera lo hablé con mis padres sino con un familiar cercano para ver qué opinión tenía y después tener una conversación con mis padres teniendo las cosas claras».

Ahora, Ramírez se encuentra cursando tercero de carrera en la universidad de La Laguna y sus padres la apoyan. «Están orgullosísimos, tengo mucha suerte de tener a mis padres. Están contentos de verme hacer lo que me gusta y que, además, tenga buenos resultados«.

Fotografía acuática

La fotografía es otra de sus aficiones. Amante del mar, la joven combina sus dos pasiones para capturar momentos debajo del agua. «Siempre he tenido la fotografía como un hobby al que le he dedicado bastante atención, de hecho, la primera cámara que tuve fue una cámara Olympus que me regalaron mis padres y que era sumergible. Siempre estaba en el agua sacando fotos con mis amigos», añadía.

Vicki utiliza sus fotografías acuáticas para inspirarse en la pintura y aunque es principiante, ha contado con el apoyo de otros profesionales de la isla que le han cedido alguna de sus imágenes y así poder «dibujar en base a ellas».

El campo del arte en Canarias

«El sector del arte en Canarias, al igual que somos un archipiélago, pienso que se ve reducido a esa condición de islas que tenemos. La comunicación con el exterior, con la península, no funciona a al igual que allí», confiesa.

Vicki explicó que a la hora de difundir el trabajo de los artistas, Canarias está «condicionada por el hecho de ser un archipiélago». Sin embargo, con la ayuda de las redes sociales «cada vez es más fácil exponerse y visibilizar tu contenido».

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