Vista del antiguo cruce de la carretera de La Laguna con el Camino Cruz Chica, una de las zonas totalmente arrasadas por la colada. / Pablo Cobos

Ciencia | Aniversario de la erupción de Cumbre Vieja

La Palma rebrota entre las cenizas un año después

Los riesgos derivados de la erupción persisten, como la alta temperatura del terreno o las emisiones de CO2, pero la evolución es favorable y ya se aprecia la recolonización de la fauna y la flora

ELENA MARTÍN LÓPEZ | SARA I. BELLED

Fueron 85 días y ocho horas en las que La Palma, y toda España, se mantuvo en vilo mientras veía, a pie de calle o a través de la televisión, cómo una erupción volcánica en la zona de Cumbre Vieja engullía parte de la isla canaria bajo las coladas. El fenómeno comenzó el 19 de septiembre a las 15.11 horas y se dio por finalizado el 13 de diciembre a las 22.21, convirtiéndose así en el volcán que ha permanecido activo más tiempo desde que se tienen datos históricos de las erupciones en la isla, y el tercero más largo del archipiélago, tras Timanfaya, en Lanzarote, y Tagoro, en El Hierro.

Más de 1.100 hectáreas quedaron cubiertas por magma y cenizas, lo que supuso la destrucción total o parcial de 3.000 edificaciones, 73 km de carreteras y 228 hectáreas de cultivos de plátano. De las 20.000 personas afectadas, 7.000 tuvieron que abandonar sus viviendas, que en muchos casos quedaron enterradas 80 metros bajo la lava.

De hecho, en algunas zonas el suelo queda ahora a casi 60 metros de donde se levantaban casas y cruzaban carreteras, como si se hubiera construido un edificio de 22 plantas

55 m

50 m

45 m

40 m

35 m

30 m

25 m

20 m

15 m

10 m

5 m

1,7 m

Espesor de la colada

(en metros)

En la zona del cono, el espesor o altura pasa de largo los 100 metros

108-144

0-36

144-180

36-72

>180

72-108

Perfil del terreno (altura en metros)

1.025 m

2022

1.000

857 m

2020

800

600

400

200

0

1 km

3

4

5

2

De hecho, en algunas zonas el suelo queda ahora a casi 60 metros de donde se levantaban casas y cruzaban carreteras, como si se hubiera construido un edificio de 22 plantas

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De hecho, en algunas zonas el suelo queda ahora a casi 60 metros de donde se levantaban casas y cruzaban carreteras, como si se hubiera construido un edificio de 22 plantas

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En la zona del cono, el espesor o altura pasa de largo los 100 metros

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Alrededor de 1.500 de esos habitantes todavía no han podido regresar a sus viviendas por la persistencia, en el medio ambiente, de una concentración potencialmente letal de dióxido de carbono (CO2) en las localidades de La Bombilla y Puerto Naos. De hecho, «se han dado casos de gente que se metió en esas zonas de exclusión y sufrió afecciones leves por inhalación de CO2, como mareos o vómitos», cuenta Raúl Pérez, geólogo del Instituto Geológico Minero de España (IGME).

Los científicos monitorizan de forma continua estos niveles de gas nocivo, tanto en el interior como en el exterior de las edificaciones, a través de una red instrumental de vigilancia, con el objetivo de determinar cuánto gas puede salir y cuánto tardará en hacerlo. «Es sorprendente que esté llegando tanto gas a zonas relativamente lejanas al cráter (a unos 6 km). Eso significa que bajo la tierra hay tubos volcánicos, fracturas y diques que conducen los gases hacia allí. Saber la cantidad de magma que hay debajo y su composición química nos ayudará a establecer un modelo de desgasificación que permita a la gente volver a sus casas lo antes posible», afirma Pérez.

Moléculas de CO2 en el ambiente (partículas por millón)

Lo normal, debido a la contaminación atmosférica, es tener 400 ppm (0,04%)

En La Bombilla y Puerto Naos han llegado a detectarse entre 100.000 ppm (10%) y 200.000 ppm (20%)

Moléculas de CO2 en el ambiente (partículas por millón)

Lo normal, debido a la contaminación atmosférica, es tener 400 ppm

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En La Bombilla y Puerto Naos han llegado a detectarse

entre 100.000 ppm (10%) y 200.000 ppm (20%)

Moléculas de CO2 en el ambiente (partículas por millón)

Lo normal, debido a la contaminación atmosférica, es tener 400 ppm

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En La Bombilla y Puerto Naos han llegado a detectarse entre 100.000 ppm (10%) y 200.000 ppm (20%)

Moléculas de CO2 en el ambiente (partículas por millón)

Lo normal, debido a la contaminación atmosférica, es tener 400 ppm

(0,04%)

En La Bombilla y Puerto Naos han llegado a detectarse entre 100.000 ppm (10%) y 200.000 ppm (20%)

Según las estimaciones, la erupción de 2021 habría formado una red de 6 km de tubos volcánicos, divididos en hasta tres niveles. «Las coladas tienen una estructura similar a la masa de hojaldre. Es decir, se originan a partir de capas de lava que se han ido superponiendo unas sobre otras. Cuando estos tubos volcánicos se enfrían, sus paredes se contraen y su cubierta se pueden romper fácilmente, dando lugar a colapsos y derrumbamientos que originan huecos en la superficie, que los canarios llaman jameos», explica Javier Dóniz, profesor titular de Geografía de la Universidad de La Laguna y colaborador científico del Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN). Estas grutas, que ahora son inaccesibles por las altas temperaturas de su interior, es probable que en el futuro sean colonizadas por la naturaleza y se conviertan en atractivos turísticos, como ocurrió en los Jameos del Agua, en Lanzarote, o en la Cueva del Viento, en Tenerife, donde se encuentra el tubo volcánico más grande de Europa.

Los tubos volcánicos y los jameos

1

2

3

Un túnel volcánico se produce cuando la lava se canaliza en un valle, en un barranco o entre dos coladas anteriores

La lava se enfría a través de la superficie libre y las paredes

Se forman dos cornisas

de lava solidificada...

4

5

6

Al disminuir la

emisión, el nivel de lava desciende

Cuando se vacía, queda

un túnel, en ocasiones

con estalafitos

(estalactitas de lava)

... que van creciendo hasta unirse formando una bóveda

7

8

A veces, la superficie del tubo se derrumba y se crea lo que

los canarios denominan ‘jameos’

Se diferencian de las cuevas porque están abiertos y, con el tiempo, puede surgir vida en su interior

Los tubos volcánicos y los jameos

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Un túnel volcánico se produce cuando la lava se canaliza en un valle, en un barranco o entre dos coladas anteriores

La lava se enfría a través de la superficie libre y las paredes

Se forman dos cornisas

de lava solidificada...

... que van creciendo hasta unirse formando una bóveda

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A veces, la superficie del tubo se derrumba y se crea lo que

los canarios denominan ‘jameos’

Se diferencian de las cuevas porque están abiertos y, con el tiempo, puede surgir vida en su interior

Al disminuir la

emisión, el nivel de lava desciende

Cuando se vacía, queda

un túnel, en ocasiones

con estalafitos

(estalactitas de lava)

Los tubos volcánicos y los jameos

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La lava se enfría a través de la superficie libre y las paredes

Un túnel volcánico se produce cuando la lava se canaliza en un valle,

en un barranco o entre dos coladas anteriores

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Se forman dos cornisas

de lava solidificada

Van creciendo hasta unirse formando una bóveda

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Al disminuir la emisión el nivel de lava desciende

Al terminar se vacía

y queda un túnel, en ocasiones con estalafitos (estalactitas de lava)

8

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Se diferencian de las cuevas porque están abiertos y, con el tiempo, puede surgir vida en su interior

A veces, la superficie del tubo se derrumba y se crea lo que

los canarios denominan ‘jameos’

Los tubos volcánicos y los jameos

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Un túnel volcánico se produce cuando la lava se canaliza en un valle, en un barranco o entre dos coladas anteriores

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La lava se enfría a través de la superficie libre y las paredes

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Se forman dos cornisas

de lava solidificada

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Van creciendo hasta unirse formando una bóveda

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Al disminuir la emisión el nivel de lava desciende

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Al terminar se vacía

y queda un túnel, en ocasiones con estalafitos (estalactitas de lava)

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A veces, la superficie del tubo se derrumba y se crea lo que

los canarios denominan ‘jameos’

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Se diferencian de las cuevas porque están abiertos y, con el tiempo, puede surgir vida en su interior

El enfriamiento de las coladas es un proceso puede durar décadas. «Ahora mismo hay zonas donde se ha detectado una temperatura de más de 400 grados centígrados a tan solo un metro de profundidad, y en los lugares donde la acumulación de lava superó los 80 metros todavía hay varios millones de metros cúbicos de magma semifundido que puede tardar entre 50-100 años en enfriarse», cuenta Pérez.

Reaprovechamiento del material volcánico

El calor que emerge del subsuelo complica la construcción de carreteras y edificios, al imposibilitar el enfriamiento del asfalto. Como alternativa, se ha optado por un material formado por salmuera, cal viva y ceniza volcánica (llamado 'mortero romano'), utilizado en la nueva carretera que conecta las localidades de La Laguna y Las Norias.

La corporación insular ha invertido más de 11 millones de euros en recuperar vías de comunicación, tres de los cuales se han destinado a trabajos de retirada de ceniza. En los llanos de Aridane, por ejemplo, se han recogido más de 10.000 toneladas. El Cabildo ha encargado estudios científicos a distintos organismos con el fin de conocer los posibles usos y riesgos de este material volcánico.

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Vista de la carretera construida sobre la colada. Al fondo, la localidad de La Laguna. / Pablo Cobos

Pérez destaca uno interesante: «Apostar por la geotermia somera, que consiste en aprovechar el calor del subsuelo para generar energía eléctrica, especialmente en el momento que vivimos de crisis energética. Es algo que ya se hace en terrenos volcánicos de México o Islandia, aunque en Canarias todavía hacen falta más estudios para ponerlo en práctica. En el IGM, en colaboración con el Cabildo, estamos trabajando en ello».

En cambio, «la mineralogía y la composición geoquímica de la lava no parece tener, en principio, ningún aprovechamiento directo, más allá de su uso en la industria de la construcción, porque no contiene suficientes tierras raras ni ningún material crítico que pudiera utilizarse, por ejemplo, para la fabricación de baterías», añade.

Cambiar los mapas de la isla

Pero las carreteras no es lo único que se verá modificado en el mapa. Si ya de por sí la actualización periódica de la cartografía es necesaria en cualquier lugar, más aún en una zona afectada por una erupción, donde el terreno sufrirá cambios continuos en los próximos años. Para ello, «se realizan vuelos fotogramétricos (fotografías aéreas) cada tres años, que permiten obtener un modelo de elevaciones más exacto y determinar, por ejemplo, las curvas de nivel», explica Gonzalo Moreno Vergara, jefe de Área de Cartografía y Observación del Territorio del Istituto Geográfico Nacional (IGN).

Paso a paso

  • 2021 A finales de este año se realizó el último vuelo fotogramétrico que le correspondía a la isla de La Palma.

  • 2022 Dado que los vuelos fotogramétricos se realizan cada tres años, hasta que tenga lugar el siguiente los científicos se están apoyando en imágenes de satélite para actualizar las bases de datos cartográficos con la información más reciente.

  • 2023 Está previsto realizar un vuelo lídar, un método que utiliza la luz en forma de láser pulsado para generar información precisa y tridimensional sobre la forma de la Tierra y sus características superficiales.

  • 2024 Tendrá lugar el siguiente vuelo fotogramétrico.

Estos mapas servirán tanto desde un punto de vista visual, para ayudar a la gente que va a caminar al campo a conocer la orografía de una zona; como técnico, para hacer planificaciones y diseños preliminares antes de construir edificaciones y carreteras, entre otras cosas. Por su parte, la cartografía urbana, encargada del diseño del callejero, correrá a cargo de los ayuntamientos.

«Al mismo tiempo, estamos pendientes de actualizar la toponimia de la zona (registro de los nombres propios de un lugar), como los nombres de las fajanas, los parajes, las playas o las lomas. Estos nombres surgen, en muchos casos, a partir de la denominación que le dan los habitantes de un lugar, y cuando su uso se populariza se registra de forma oficial. Por ejemplo, parece que el volcán que erupcionó va a ser bautizado como Tajogaite, y así viene ya reflejado en algunos sitios, pero hasta que no tenga una oficialidad mayor no se incorporará a las nuevas ediciones cartográficas», añade Moreno.

Recuperación del fondo marino

Más allá de la tierra, cuando la lava alcanzó el océano formó un delta que ha llevado a la isla a ganar 50 hectáreas de terreno, la superficie más joven del territorio español. Inicialmente, el impacto del magma sobre el fondo marino fue devastador. La zona que se vio afectada, anteriormente rica en biodiversidad, quedó sepultada y desértica. «El nuevo sustrato lávico arrasó 80 hectáreas y esta perturbación llega hasta más de 300 metros de profundidad y a más de 2 km de distancia con respecto a la costa», explica Eugenio Fraile, investigador científico del medio marino del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), que ha estudiado los efectos geológicos, y las consecuencias físicas, químicas y biológicas de la erupción en la costa.

El evento alteró casi todos los parámetros del agua, como la temperatura, la salinidad, la densidad o el pH (acidez). «La lava llegaba al océano a 1.200 ºC, mientras que el agua estaba a 24ºC, y por el contraste llegó a los 50ºC. El aumento de la temperatura provocó una mayor evaporación del agua, lo que incrementó su salinidad, mientras que el pH no sufrió un gran cambio dado que, antes de alcanzar el océano, la lava ya había recorrido muchos kilómetros y llegaba casi desgasificada (con bajas concentraciones de dióxido de carbono, ácido carbónico y ácido sulfúrico)», cuenta Fraile. «Por su parte, la ceniza densificó el agua y obstaculizó, hasta en un 50%, la entrada de la luz a través de ella, provocando la muerte de muchos organismos que realizan la fotosíntesis», añade.

«Sabemos por experiencia que las erupciones volcánicas, a la larga, enriquecen el fondo marino»

Eugenio Fraile

Investigador científico del IEO-CSIC

Afortunadamente, los efectos han sido transitorios y la gran capacidad de regeneración del océano permitió que a los dos meses de finalizar la erupción ya se viesen los primeros indicios de colonización de animales y plantas en la zona, como bacterias, poliquetos, moluscos, y microalgas. «Hoy en día, el ecosistema sigue evolucionando a gran velocidad y, si bien habrá que esperar todavía unos años para ver organismos superiores, como los peces, los palmeros no tienen por qué preocuparse, porque sabemos, por experiencia, que las erupciones volcánicas, a la larga, enriquecen el fondo marino», afirma el especialista del IEO.

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Fincas de plátanos de La Bombilla, una de las localidades que continúaninhabitadas por la presencia de gases tóxicos. / Pablo Cobos

Así ocurrió, por ejemplo, tras la erupción submarina en la isla de El Hierro, la última que hubo en el archipiélago antes de la de 2021. «Allí, el fondo marino quedó mucho más devastado y la acidificación del agua fue mayor, porque la lava caía directamente en el océano. Lo sorprendente es que, en poco más de una década, se ha regenerado por completo y la isla ahora cuenta con un fondo marino mucho más rico en biodiversidad que anteriormente», dice Fraile.

Convivir con los volcanes

La realidad es que, la de 2021 no ha sido la primera erupción de un volcán urbano en Canarias y tampoco será la última. «No se pueden descartar futuras reactivaciones», informa el Cabildo de La Palma en un documento publicado el 11 de septiembre. De ocurrir, sin embargo, la erupción provendrá de otro volcán. «Existen dos tipos de volcanes, los poligenéticos, que pueden erupcionar varias veces, como el Teide; y los monogenéticos, que solo erupcionan una vez. El de 2021 en La Palma es monogenético y volcanes como este hay cerca de 70 en la zona de Cumbre Vieja, por lo que, si vuelve a haber una erupción, no será del mismo volcán», aclara Pérez.

Por ahora, al menos, el color del semáforo de riesgo volcánico en la isla se mantiene en amarillo, tras pasar a dicha tonalidad en enero, lo que significa que La Palma se mantiene en situación de alerta.

Semáforo de riesgo volcánico

Alerta máxima

Alerta

Prealerta

Emergencia

Se considera una condición de riesgo tan bajo para la población que no requiere tomar medidas de protección

Se activa el

Plan Especial de Protección Civil

y Atención a Emergencias

por Riesgo de

Volcánico (Pevolca) porque se aprecian incrementos en

las anomalías o aparición de

otros indicadores

que preconizan

un período preeruptivo a medio plazo

Los datos evidencian que se está desarrollando una fase preeruptiva y

se inicia la evacuación preventiva de

la población

Se confirma la erupción volcánica y ésta supone riesgo para la población o infraestructuras fundamentales, por lo que la evacuación es obligatoria

Activo

Semáforo de riesgo volcánico

Alerta máxima

Alerta

Prealerta

Emergencia

Se considera una condición de riesgo tan bajo para la población que no requiere tomar medidas de protección

Se activa el

Plan Especial de Protección Civil

y Atención a Emergencias

por Riesgo de

Volcánico (Pevolca) porque se aprecian incrementos en

las anomalías o aparición de

otros indicadores

que preconizan

un período preeruptivo a medio plazo

Los datos evidencian que se está desarrollando una fase preeruptiva y

se inicia la evacuación preventiva de

la población

Se confirma la erupción volcánica y ésta supone riesgo para la población o infraestructuras fundamentales, por lo que la evacuación es obligatoria

Activo

Semáforo de riesgo volcánico

Prealerta

Se considera una condición de riesgo tan bajo para la población que no requiere tomar medidas de protección

Alerta

Activo

Se activa el Plan Especial de Protección Civil y Atención a Emergencias por Riesgo de Volcánico (Pevolca) porque se aprecian incrementos en las anomalías o aparición de otros indicadores que preconizan un período preeruptivo a medio plazo

Alerta máxima

Los datos evidencian que se está desarrollando una fase preeruptiva y

se inicia la evacuación preventiva de

la población

Emergencia

Se confirma la erupción volcánica y ésta supone riesgo para la población o infraestructuras fundamentales, por lo que la evacuación es obligatoria

Semáforo de riesgo volcánico

Prealerta

Se considera una condición de riesgo tan bajo para la población que no requiere tomar medidas de protección

Alerta

Activo

Se activa el Plan Especial de Protección Civil y Atención a Emergencias por Riesgo de Volcánico (Pevolca) porque se aprecian incrementos en las anomalías o aparición de otros indicadores que preconizan un período preeruptivo a medio plazo

Alerta máxima

Los datos evidencian que se está desarrollando una fase preeruptiva y se inicia la evacuación preventiva de

la población

Emergencia

Se confirma la erupción volcánica y ésta supone

riesgo para la población o infraestructuras fundamentales, por lo que la evacuación es obligatoria

El peculiar escenario que ha dejado la erupción es la prueba más fehaciente de que el paisaje de las islas Canarias es fruto de la actividad volcánica de millones de años. Solo en los últimos 500 años ha habido 17 erupciones en el archipiélago. En La Palma no se producía un fenómeno así desde 1971, cuando erupcionó el volcán Teneguía y, «con seguridad habrá nuevas erupciones, lo que no sabemos es si será mañana o dentro de 50 o 100 años», dice el investigador del IGME.

Erupciones históricas en La Palma

1712

El Charco

56 días

1971

Teneguía

24 días

1646

Martín

77/82 días

1585

Tahuya

84 días

1677

Fuencaliente

66 días

1949

San Juan

37 días

2021

Tajogaite

(Cumbre Vieja)

85 días

Erupciones históricas en La Palma

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El Charco

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1971

Teneguía

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Martín

77/82 días

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Tahuya

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Fuencaliente

66 días

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San Juan

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Tajogaite (Cumbre Vieja)

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Erupciones históricas en La Palma

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Tahuya

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Martín

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Fuencaliente

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El Charco

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Teneguía

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Tajogaite

(Cumbre Vieja)

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Erupciones históricas en La Palma

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Martín

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Fuencaliente

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El Charco

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(Cumbre Vieja)

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Hacer ciencia y atraer turismo

Lo que se infiere de esta historia geológica es que la naturaleza es imprevisible y que las mismas fuerzas que crearon estas islas, pueden sepultarlas. Eso sí, todos los científicos entrevistados coinciden en que, aunque los volcanes producen una gran perturbación y pérdidas materiales y económicas, también son una gran fuente de vida, ciencia y turismo.

Por un lado, «hacen que las islas crezcan y se enriquezcan de nutrientes y sustrato nuevo, muy beneficioso para la fauna y la flora», sostiene Fraile. De hecho, «incluso en zonas cercanas al cráter, donde parecía imposible que la vegetación hubiera sobrevivido, ya están saliendo los primeros brotes de pino canario y han vuelto algunos insectos y aves», agrega Pérez.

foto980

Una palmera situada en la localidad de Las Manchas florece de nuevo trasquedar sepultada por la ceniza hace un año. / Pablo Cobos

Es decir, el terreno volverá a ser fértil y se reactivará la agricultura en esa zona, como ya se ha hecho antes, pues «realmente donde estaban muchas de las plataneras que han sido arrasadas era tierra que se había echado sobre la roca que dejó la erupción de 1949», dice Pérez. Lo bueno, además, es que «La Palma era deficitaria en recursos como la roca, que ahora tiene por doquier, gracias a las coladas de lava, y que será útil en la industria de la construcción», añade Dóniz.

A su vez, este evento volcánico y sus consecuencias se han convertido en el principal atractivo turístico de la isla. «Durante el proceso eruptivo ya lo fue, y muchísima gente viajó a La Palma para presenciar el fenómeno. Ahora que la erupción ha terminado, el principal reclamo entre más del 90% de los turistas es ir a ver el volcán», cuenta Dóniz.

El problema es que encontrar alojamiento se ha vuelto muy complicado, pues la zona más turística, Puerto Naos, con capacidad para alojar a 4.000 visitantes, está acordonada y es inaccesible por la alta concentración de CO2, mientras que otras viviendas vacacionales han desaparecido bajo las coladas o se han empleado para realojar a los habitantes desplazados de sus viviendas, lo que ha reducido la oferta de alojamiento de la isla casi en un tercio. «Para contrarrestar ese desfase entre la demanda y la oferta de alojamiento, el Cabildo ha permitido, durante un tiempo limitado, que los propietarios de algunas zonas hospeden a turistas en sus viviendas», cuenta el profesor de Geografía.

Por otra parte, este volcán juega un papel científico fundamental, porque ha sido monitorizado, minuto a minuto, desde antes de erupcionar hasta el día de hoy, lo que ha arrojado luz sobre cómo se produce la erupción, cómo se comporta un volcán, qué peligros tiene y cómo evoluciona el territorio a consecuencia de ello. Así, los científicos recomiendan mantener la vigilancia volcánica y realizar campañas de educación de la población para prevenir futuras crisis y saber cómo actuar para minimizar al máximo las posibles trágicas consecuencias.

  • Fuentes Gobierno de Canarias, IDECanarias, Involcan, IGN, Volcanes de Canarias