Misión Artemisa 1

Artemisa 1 ya vuela hacia la Luna

LUIS ALFONSO GÁMEZ | GONZALO DE LAS HERAS | ANARTZ MADARIAGA

Artemisa 1 acaba de despegar hacia la Luna, con dos meses y medio de retraso sobre la fecha, el 29 agosto, debido a varios aplazamientos por problemas técnicos. El cohete más grande jamás construido ha encendido sus motores en Cabo Cañaveral y ha salido disparado hacia el cielo de Florida. Dos minutos después, se han separado los propulsores de combustible sólido, y la fase central ha seguido ascendiendo con la nave Orión en lo alto. Si todo sale como está previsto, tras separarse del lanzador y desplegar sus paneles solares, la cápsula Orión estará pronto en rumbo a la Luna.

Con el despegue de Artemisa 1, comienza la reconquista de la Luna. Medio siglo después de la última misión Apolo, otra nave estadounidense con capacidad para llevar astronautas viaja hacia el satélite. Pero no va tripulada. Artemisa 1 es un primer ensayo del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS, por sus siglas en inglés) y la cápsula Orión, cuyo director de guiado y control es el ingeniero español Eduardo García Llama.

Vídeo. Así ha sido el momento del despegue.

La misión durará 25 días, 11 horas y 36 minutes, durante los que la cápsula orbitará la Luna antes de amerizar el 11 de diciembre en el Pacífico, frente a San Diego. Si todo sale bien, habrá otro vuelo similar, Artemisa 2 –ya tripulado–, en 2024 y, un año después, una mujer pisará la Luna en la misión Artemisa 3. La NASA ya ha elegido trece zonas del polo sur lunar para ese aterrizaje.

Los paneles solares de la nave Orión desplegándose 22 minutos después del despegue. / NASA

A diferencia de los años 60, esta vez el objetivo de la agencia espacial estadounidense y de la europea, que se ha encargado de la construcción del módulo de servicio, es que el viaje a la Luna sea para quedarse. Artemisa 3 sería la primera de una serie de misiones que culminaría con la creación de una base lunar permanente en el polo sur, donde se cree que hay agua en abundancia, que serviría de campo de pruebas para el futuro asalto humano a Marte. Ese puesto avanzado lunar sería una realidad a principios de la próxima década, según los planes de la NASA y la ESA.

Diferencias materiales con el Apolo

Si todo sale bien en esta primera misión –no tripulada– y en la siguiente –ya con astronautas– del programa Artemisa, una mujer se convertirá, no antes de 2025, en el decimotercer ser humano que pise otro mundo.

La conquista de la Luna fue el gran hito de la Guerra Fría. La Unión Soviética lanzó el 4 de octubre de 1957 el primer satélite artificial, el Sputnik, y, cuando en Washington todavía no se habían recuperado del revés, Moscú puso en órbita al primer humano, Yuri Gagarin, el 12 de abril de 1961.

Con el país humillado, el presidente Kennedy se comprometió a llevar a un hombre a la Luna y traerlo de vuelta sano y salvo.

«Hemos decidido ir a la Luna en esta década y hacer otras cosas no porque son fáciles, sino porque son difíciles»

John f. Kennedy

Así lo anunciaba en la Universidad de Rice (Texas) el 12 de septiembre de 1962 el entonces presidente de los EEUU. Después de doce misiones y tres muertos –los tripulantes del Apolo 1, al incendiarse la cápsula durante una prueba de despegue–, Neil Armstrong y Buzz Aldrin pisaron la Luna el 20 de julio de 1969 en la misión Apolo 11.

Más de medio siglo después, las diferencias tecnológicas entre los programas Apolo y Artemisa son sustanciales.

Diferentes cohetes

El Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS, por sus siglas en inglés) es el más potente y más grande diseñado de la Historia. El cohete propiamente dicho mide 98 metros de altura, que llegan a los 111 con la Orión y el sistema de escape en lo alto. En total, medio metro más que el Saturno V diseñado por Wernher von Braun para las misiones Apolo.

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Breve glosario de nomenclaturas

  • Saturno V: cohete de la misiones Apolo en los años 60 y 70.

  • SLS: siglas de Space Launch System (Sistema de Lanzamiento Espacial), el cohete de la NASA del programa Artemisa.

  • Apolo: módulo de mando o cápsula para los astronautas del programa Artemisa. Tiene cuatro asientos.

  • Orión: módulo de mando o cápsula para los astronautas del programa Artemisa. Tiene cuatro asientos.

Dos naves para una misión histórica

También la nave que orbitará alrededor de la luna es significativamente más avanzada.

9,9 m

Módulo Apolo

Fue la nave que transportó a los primeros hombres a la luna hace 50 años.

7,3 m

Módulo Orión

La versión actualizada, encargada de llevar a los siguientes astronautas a nuestro satélite, pero capaz de transportarlos más allá.

9,9 m

Módulo Apolo

Fue la nave que transportó a los primeros hombres a la luna hace 50 años.

7,3 m

Módulo Orión

La versión actualizada, encargada de llevar a los siguientes astronautas a nuestro satélite, pero capaz de transportarlos más allá.

Módulo Apolo

Fue la nave que transportó a los primeros hombres a la luna hace 50 años.

9,9 m

Módulo Orión

7,3 m

La versión actualizada, encargada de llevar a los siguientes astronautas a nuestro satélite, pero capaz de transportarlos más allá.

7,3 m

9,9 m

Módulo Orión

Módulo Apolo

Fue la nave que transportó a los primeros hombres a la luna hace 50 años.

La versión actualizada, encargada de llevar a los siguientes astronautas a nuestro satélite, pero capaz de transportarlos más allá.

La nave Orión de Artemisa 1 no irá tripulada. Llevará un maniquí vestido de astronauta, el Comandante Moonikin Campos, y dos torsos femeninos, Helga y Zohar, para medir diversas variables.

La cápsula actual

VISTA LATERAL

Módulo de la tripulación

10.387 kg

7,3 m

5,2 m

Módulo europeo de servicio

15.461 kg

VISTA SUPERIOR

Paneles solares

19 m

VISTA LATERAL

Módulo de la tripulación

10.387 kg

7,3 m

5,2 m

Módulo europeo de servicio

15.461 kg

VISTA SUPERIOR

Paneles solares

19 m

VISTA SUPERIOR

Paneles solares

Módulo de la tripulación

10.387 kg

7,3 m

19 m

VISTA INFERIOR

5,2 m

Módulo europeo de servicio

15.461 kg

VISTA SUPERIOR

VISTA LATERAL

Módulo de la tripulación

10.387 kg

7,3 m

19 m

Módulo europeo de servicio

15.461 kg

VISTA INFERIOR

5,2 m

Paneles solares

La cápsula tiene capacidad para cuatro astronautas, y su módulo de servicio –gracias al que se propulsa, que proporciona agua y oxígeno, donde se genera la electricidad...– es de fabricación europea.

Diferencias en objetivos

Esta vez no se trata de llegar, tocar y volver, como hace medio siglo. Se trata de quedarse con la instalación de una base permanente, previsiblemente a principios de la próxima década.

Itinerario de la misión

La nave Orión de Artemisa 1 viajará hasta la Luna, que orbitará antes de regresar a la Tierra.

Eugene Cernan y Harrison Schmitt, tripulantes del Apolo 17, fueron los últimos humanos en la Luna, de donde despegaron el 12 de diciembre 1972. Y el programa Apolo, que había costado el equivalente a 158.000 millones de dólares de 2020 y en el que habían llegado a trabajar 400.000 personas, se canceló. No tenía sentido mantener tal esfuerzo: Estados Unidos ya había derrotado a la Unión Soviética en la carrera a la Luna. Desde diciembre de 1972, ningún humano ha pisado el satélite. El próximo será una mujer.

Hay nueve candidatas: Christina Koch, Jessica Meir, Anne McClain, Kate Rubins, Stephanie Wilson, Nicole Mann, Jasmin Moghbeli, Kayla Barron y Jessica Watkins. Aunque no es la única astronauta negra, por su experiencia –ha volado tres veces al espacio– Wilson parece la mejor colocada. La NASA quiere que en la tercera misión Artemisa viajen a la Luna la primera mujer y la primera persona de color. Ella cumple ambos requisitos.

Vídeo.

Artemisa, la diosa griega de la caza gemela de Apolo, da nombre a un programa de vuelos tripulados cuyos orígenes se remontan a 2009, el primer año de mandato de Barack Obama, y el cancelado proyecto Constellation.

Donald Trump ratificó en diciembre de 2017 el regreso humano al satélite como una prioridad de su Administración y, en mayo de 2019, la NASA rebautizó el programa como Artemisa, por su objetivo de llevar a la primera mujer a la Luna.

Antes de que eso pase, habrá dos vuelos de prueba. En el que despega el lunes volarán juntos por primera vez el nuevo cohete y la nave Orión.

Un cohete por partes

Sistema de aborto del lanzamiento

Nave Orión

Módulo de la tripulación

Módulo de servicio

Paneles de protección del módulo de servicio

Adaptador de la aeronave

Adaptador de fase Orión

Sistema de propulsión criogénica

Adaptador de la fase vehicular

Fase central

Cohetes de propulsión sólida

Motores RS-25

Sistema de aborto del lanzamiento

Nave Orión

Módulo de la tripulación

Módulo de servicio

Paneles de protección del módulo de servicio

Adaptador de la aeronave

Adaptador de fase Orión

Sistema de propulsión criogénica

Adaptador de la fase vehicular

Fase central

Cohetes de propulsión sólida

Motores RS-25

Sistema de aborto del lanzamiento

Módulo de la tripulación

Nave Orión

Módulo de servicio

Paneles de protección del módulo de servicio

Adaptador de la aeronave

Adaptador de fase Orión

Sistema de propulsión criogénica

Adaptador de la fase vehicular

Fase central

Cohetes de propulsión sólida

Motores RS-25

Sistema de aborto del lanzamiento

Módulo de la tripulación

Nave Orión

Módulo de servicio

Paneles de protección del módulo de servicio

Adaptador de la aeronave

Adaptador de fase Orión

Sistema de propulsión criogénica

Adaptador de la fase vehicular

Fase central

Cohetes de propulsión sólida

Motores RS-25

Una de las prioridades es comprobar que el blindaje de la Orión resiste los 2.800 ºC a los que tendrá que hacer frente durante la entrada en la atmósfera, a unos 40.000 kilómetros por hora. A pesar de todas las pruebas hechas en tierra, no existe ninguna instalación donde puedan replicarse esas condiciones, más extremas que las de los viajes de regreso desde la Estación Espacial Internacional (EEI).

Además, desde el lanzamiento hasta el amerizaje el 10 de octubre en el Pacífico, frente a las costas de San Diego, los ingenieros de la NASA en Houston controlarán todos los sistemas de propulsión, navegación y comunicaciones de la nave. Será la hora de la verdad después de cientos de simulaciones y estudios en los que los técnicos se han enfrentado a diferentes escenarios y problemas.

«Será como una primera cita entre la nave y los técnicos de la misión»

Eduardo García Llama

Director del equipo de control y guiado de la Orión

Vídeo.

La Orión estará capiteaneda por un maniquí, el Comandante Moonikin Campos, que debe su apellido a Arturo Campos, ingeniero eléctrico hispano cuyo papel fue clave a la hora de traer de regreso a la Tierra a la tripulación del Apolo 13 tras la explosión registrada en la nave.

Vestido con el traje espacial que llevarán los astronautas, está equipado con sensores de radiación y otros para ver cómo reacciona el cuerpo humano a las aceleraciones y deceleraciones del viaje. No estará solo. Le acompañarán Helga y Zohar, dos torsos femeninos apodados 'los fantasmas'. Están hechos con materiales que simulan los huesos y los tejidos humanos, y los órganos de una mujer adulta, porque el organismo femenino es más sensible a los efectos de la radiación. Zohar llevará un chaleco antirradiación; Helga no.

Más lejos que nunca

Desde 1972, ningún ser humano se ha alejado de la Tierra más allá de los 570 kilómetros, hasta donde llegaron astronautas de la NASA para reparar el telescopio espacial Hubble entre 1993 y 2009.

La Luna está mil veces más lejos que la Estación Espacial Internacional, a unos 384.000 kilómetros. Los astronautas de Artemisa no contarán con el abrigo de la atmósfera y la magnetosfera terrestres, así que la Orión ha sido diseñada para protegerles de la radiación del Sol y del resto del Cosmos. Los humanos que vuelvan a la Luna se expondrán a más de 150 veces más radiación que si estuvieran en la superficie de nuestro planeta.

La cápsula de Artemisa 1 recorrerá 2,1 millones de kilómetros durante 42 días. Se acercará hasta 97 kilómetros de la superficie lunar y, en el punto más distante de su órbita, se alejará del satélite 64.000 kilómetros hacia el sistema solar exterior, 48.000 kilómetros más lejos que el Apolo 13 en abril de 1970.

Ninguna nave tripulada humana se ha adentrado tanto en el espacio. Además, volverá de regreso a la Tierra en octubre. Si este ensayo general sale bien, en 2024 cuatro astronautas orbitarán 10 días el satélite en la misión Artemisa 2 y en la siguiente, una mujer pisará la Luna.

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