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Mifaya en su puesto de trabajo en el Ayuntamiento de Telde, con su bastón guía a su lado como fiel compañero. Juan Carlos Alonso

Mifaya Sánchez sigue superando obstáculos y abriendo puertas

Desde el mes de febrero forma parte de la plantilla municipal de la concejalía de Vías y Obras del Ayuntamiento de Telde. «No ha sido fácil, pero a veces los sueños se hacen realidad», destaca esta funcionaria con discapacidad visual

Martes, 7 de mayo 2024, 17:54

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Con el apoyo de su bastón como guía, con unas ganas enormes de afrontar el día a día y agradeciendo el enorme apoyo que tiene de sus compañeros, Mifaya Sánchez Batista acude cada día a su puesto de trabajo en la concejalía de Vías y Obras del Ayuntamiento de Telde con una sonrisa. Su discapacidad visual no ha sido un impedimento para afrontar retos y lograr metas, aunque el camino para llegar hasta aquí «no ha sido nada fácil», como recalca.

Nunca imaginó trabajar para la administración pública. Con anterioridad lo hizo en el Cabildo de Gran Canaria, en el servicio de Recursos Humanos, gracias al proyecto NOE, y en el servicio de Solidaridad, como técnico de Administración General. «Siempre he abierto puertas», destaca. Y desde el pasado mes de febrero forma parte de la plantilla municipal del Ayuntamiento de Telde. Su formación académica la realizó en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y posee el grado en Derecho.

Por las mejores condiciones para desarrollar su trabajo, Mifaya acude a las dependencias municipales de Telde, junto a la plaza de San Juan. Allí elabora informes, emite documentos y consulta normativa dentro de la concejalía de Vías y Obras. «Estoy encantada. Mi jefe, Antonio Alemán, y mis compañeras Lourdes y Priscilla me ayudan en todo. También he de destacar el apoyo que he recibido de Juan Antonio Peña, alcalde de Telde, que ha sido fundamental para que yo haya aceptado a visibilizar mi historia, ya que insistió que a lo mejor mi ejemplo le puede servir a personas en idénticas circunstancias que las mías».

Su discapacidad visual le llegó cuando estudiaba en el instituto, y tenía 17 años. «Mi vida fue como un castillo de naipes que se derrumbó, y tuve que construir todo de nuevo. El apoyo de mi familia fue determinante, y ahí destaco el empuje de mi padre. Poco a poco he ido cumpliendo etapas, siempre con el respaldo de la ONCE. «Siempre he dicho que he tenido que ir abriendo puertas en todo. Mi etapa universitaria no fue fácil. Se tuvo que ir adaptando tecnologías para que yo pudiese acceder a mis estudios, y ahí quiero resaltar el apoyo, al margen del decano, profesores, compañeros y amigos, del rector José Regidor.

Hace unos meses ha iniciado una nueva etapa de su vida en Telde. Ella es natural de Arucas y cada día la traen a su puesto de trabajo, pero ya ha estudiado los itinerarios con el sostén de la ONCE. «A mí en el día a día lo que más me cuesta son los cambios. Yo estudio el terreno, por dónde debo ir, etc. Pero si esas vías sufren alguna alteración a mí me afecta», resalta. «Ahora ya he hecho el itinerario de vuelta, de Telde a Arucas, y me falta el de Arucas a Telde. Si algún día no me pueden traer, siempre tendré la herramienta y la independencia para poder venir a mi puesto de trabajo en guagua», afirma.

Al teclado le pone unas pegatinas especiales para mejorar su visión.
Al teclado le pone unas pegatinas especiales para mejorar su visión. Leire Herrera

La ONCE sigue siendo un bastión fundamental para su vida. «Aprovecho este reportaje para agradecer el aliento que tuve de los trabajadores de la ONCE, como Antonio, Jacinto, María, Julio Yeray o Estrella, nunca me soltaron, siempre fueron a mi lado para que seguir adelante. Mi discapacidad no es de nacimiento, sino sobrevenida, y no es nada fácil poder superarlo».

Tiene una visión muy reducida y en su actual puesto de trabajo ya se maneja como pez en el agua, con su inseparable bastón guía, aunque Mifaya Sánchez apostilla «que ya he pedido un perro guía», algo que la reforzaría.

«Yo he perseguido mi sueño y esos sueños se hacen realidad. Quiero seguir adelante, continuar formándome y opositar a la Administración de Justicia. Aquí en la concejalía de Vías y Obras del Ayuntamiento de Telde estoy muy a gusto», reitera.

Ella reconoce que poco a poco las infraestructuras se van adaptando para que las personas con alguna discapacidad tengan una normal accesibilidad «pero aún falta mucho camino por recorrer».

Es la única empleada municipal del Ayuntamiento de Telde con discapacidad visual y para todos es un ejemplo, como así lo ha recalcado el alcalde Juan Antonio Peña. «Es increíble todo el cariño que he recibido aquí estos meses», no para de resaltar.

Las oficinas de la concejalía de Vías y Obras de Telde se encuentran en El Cubillo, pero las enormes cristaleras que posee este edificio impedían el buen desarrollo de su trabajo a Mifaya, por lo que se la ha ubicado en el edificio de la concejalía de Servicios Sociales en San Juan, «un lugar perfecto para mí».

Mifaya se convirtió en la reina en la oficina. La presencia de los medios de comunicación alteró su día a día, pero ha querido resaltar que a pesar de los obstáculos que se presenten en la vida «siempre hay que luchar por los sueños que uno pueda tener». Ya acude a las cafeterías cercanas de San Juan para hacer una pausa en su horario laboral y sus compañeras están también privadas con ella.

Mifaya Sánchez Batista trabaja para la administración pública y su discapacidad visual se ha superado a base de una ambición ejemplar.

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