Celebración de la instalación del cruceiro en San Telmo en 1980. / Casa de Galicia

San Telmo, encrucijada gallega

La Casa de Galicia celebra este sábado la donación hecha a la ciudad, hace cuarenta años, del típico cruceiro gallego, que fue instalado en el parque de San Telmo

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

Si indudable resulta la huella sevillana en la fundación de esta ciudad, no menos honda ha sido la de la comunidad gallega en la etapa moderna de Las Palmas de Gran Canaria. Desde el crecimiento del puerto a la impagable cabalgata solidaria de los Reyes Magos, la Casa de Galicia se ha convertido en uno de los referentes más entrañables de esta parte del Atlántico. Los lazos de estos dos pueblos marinos y migrantes vuelven a renovarse hoy con la ofrenda floral que la comunidad gallega realizará en el cruceiro del parque de San Telmo a partir de las 12.00 horas.

El cruceiro es otro ejemplo más de la arraigambre de una sociedad que tiene en toda Canarias a más de 26.000 compatriotas. Se trata de una cruz con la imagen de Cristo que remata un estilizado pedestal y que en Galicia se suele instalar en los cruces de caminos o cerca de las iglesias, aunque también se dice que es para proteger a los caminantes o para implorar algún tipo de perdón.

Celebración de la festividad de Santiago bajo el cruceiro. / C7

El monumento gallego fue una muestra de agradecimiento que la Casa de Galicia hizo a la sociedad palmense después de que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria le concediera la Medalla de Plata, en 1979.

En diciembre de ese año, según recoge Carlos Platero en su libro 'Gallegos en Gran Canaria: Memorias de la Casa de Galicia en Las Palmas de Gran Canaria', llegaba al Muelle Grande a bordo del mercante 'Villa Fría' la cruz de granito cuyo peso superaba más de cuatro toneladas y cuya altura rondaba los seis metros.

La escultura había sido encargada al taller de un maestro de Santiago de Compostela, Alfonso San Martín, que cobró unas 110.000 pesetas de la época.

Las dimensiones de la pieza obligaron a traerla seccionada, pero como por entonces la ciudad vivía su febril pasión por las navidades y, en especial, por la cabalgata de Reyes, se decidió no desempaquetarla hasta febrero de 1980. «Con perfecto consenso se optó porque fuese en el céntrico y siempre concurrido Parque de San Telmo, por las proximidades de la encrucijada formada por el antiguo Muelle de Las Palmas con la Avenida Marítima de entonces reciente trazado sobre terrenos recuperados al mar», recuerda Carlos Platero en su obra.

Dañada

Al desembalar las piezas, en pleno parque de San Telmo, en los momentos previos a su instalación, los allí presentes se percataron de que la cruz había sufrido daños durante su transporte. La imagen de Cristo «estaba cercenada a la altura del tórax, debajo de los brazos, y también afectaba a la altura del cuello a la imagen de la Virgen del Pino», explica Manuel Sancho en su blog Cruces de Gran Canaria.

El entonces presidente de la Casa de Galicia, Benigno Montentegro Bastos, encomendó que se solucionara el problema con la mayor discreción posible. Con esta directriz, Carlos Platero se dirigió a un renombrado marmolista que tenía su taller en la trasera de la catedral de Santa Ana, en la esquina de la calle de Los Balcones con Felipe Massieu Falcón, en la plaza del Pilar Nuevo.

El encargado de la reparación fue José López Gamberro. «Se desplazó al parque de San Telmo y con varios andamios metálicos, un taladro, unos pernos adecuados de cobre, bronce o latón, un cemento o pegamento especial e indudables buenas manos solucionó el problema, de tan satisfactoria forma que aún es hoy el día en que, si no se examina bien de cerca, no se nota el imprevisto y necesario remiendo», evoca Carlos Platero.

Celebración de la Casa de Galicia en Santa Cristina. / C7

Desde aquel 27 de febrero de 1980, el cruceiro se ha convertido en parada habitual de los pasos gallegos. Hasta allí se encaminan los miembros de esta comunidad cada 24 de julio para realizar una ofrenda floral como preámbulo de la conmemoración que suelen celebrar en el brezal de Santa Cristina, en el municipio de Santa María de Guía, durante la conmemoración de la festividad del Apóstol Santiago.

La celebración de este sábado será más modesta. Las exigencias de distanciamiento social que impone la lucha contra la pandemia de la Covid-19 impondrán un acto más íntimo. «Se hará una ofrenda floral a la que solo asistirá una decena de personas», explicó el actual presidente de la Casa de Galicia, Albino Aneiros.

El cruceiro de San Telmo no es el único que hay en la capital grancanaria. Carlos Platero recuerda que piezas similares podemos encontrar en el cementerio de San Lázaro, ante la tumba que conserva los restos mortales del que fuera primer presidente de la Casa de Galicia, Ignacio Vieitez de Soto; y en unos jardines privados de Tafira.