Ha habido accidentes contra portacontenedores por carreras. / C7

Macrobotellones con vistas a la ciudad

Empresarios de la urbanización industrial Díaz Casanova lamentan la proliferación de botellones y de la falta de respuesta policial a sus denuncias

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

Hay días en los que, dentro del perímetro del polígono industrial Díaz Casanova-Vistahermosa, el alba puede provocar encuentros entre los primeros trabajadores que acuden a sus empresas y los resistentes de los botellones que han comenzado a prodigarse en la zona a partir de que decayó el estado de alarma y se levantaron las restricciones a la movilidad nocturna y de madrugada.

Empresarios de la urbanización industrial han comenzado a denunciar tanto ante el Cuerpo Nacional de Policía como a la Policía Local la situación que padecen y que tiene sus huellas en la acumulación de basura en algunas parcelas que no están en uso o, incluso, junto a las naves industriales y los diferentes negocios que hay en la zona, cuyas paredes sirven de cobijo al fuerte viento que, en ocasiones, azota esta zona de la capital.

Aparte del consumo de alcohol en la vía pública y en terrenos de titularidad privada sin permiso, o la acumulación de basura en algunos puntos de la zona industrial, se están produciendo carreras de coches y actos incívicos

«Desde que se levantó el estado de alarma, esto es exagerado», explicaron las fuentes consultadas por este periódico, que prefieren permanecer en el anonimato, «entre semana, a las cuatro de la mañana hay gente haciendo botellones en determinadas parcelas».

Aseguran, además, que estas concentraciones contravienen las normas de seguridad sanitaria que han impuesto las autoridades en el marco de la lucha para frenar la pandemia del coronavirus. Pero también se saltan otras prohibiciones más generales, como las que rigen sobre el consumo de alcohol en la vía pública. «Se reúnen sin mascarillas, bebiendo, fumando sishas y hasta lo suben a Instagram», prosiguen los denunciantes de esta situación, «hacen círculos con sus coches, abren las puertas de sus maleteros y ponen la música muy alta, con los ordenadores que llevan».

La primera consecuencia de estos hechos es la acumulación de basura en algunas zonas de la urbanización industrial, en especial los restos en formas de botellas, envases y embalajes de comidas preparadas. «Lo dejan todo tan sucio que tenemos que recogerlo nosotros mismos», explicaron los empresarios, «ya estamos acostumbrados a recoger la basura que dejan».

Polígono industrial Díaz Casanova. / Arcadio Suárez

Algunos de los negocios instalados en el polígono industrial, cuya superficie es de 212.880 metros cuadrados, consideran que la situación se ha venido deteriorando en las últimas semanas. «Parece que va a más pero no queremos tener enfrentamientos con ellos», indicaron, «pero estamos preocupados, no nos gusta el deterioro» al que se ve sometida la urbanización.

Exponen que en torno a las tres o las cuatro de la mañana es el momento en el que más proliferan los botellones, si bien se empieza a ver movimiento en torno a la medianoche. No obstante, los fines de semana ya se ven los primeros coches «en torno a las seis o siete de la tarde».

Actos vandálicos

La suciedad no es el único efecto adverso que tiene la celebración de macrobotellones en las calles de la urbanización industrial Díaz Casanova-Vistahermosa. También se producen actos vandálicos que, en ocasiones, han acabado afectado a las instalaciones de algunas empresas.

El último caso ocurrió hace solo dos fines de semana. «Le dieron un golpe a un muro con un coche y luego terminaron tirándolo al suelo a patadas», detallan.

Y se quejan de la respuesta policial. «Fuimos a denunciarlo a la Policía Nacional y nos dijeron que no tenían recursos suficientes», lamentaron los denunciantes, «si no se puede saber quién fue el culpable, por lo menos que se pasen por allí porque si esto pasa en Mesa y López, a los cinco minutos te echan de allí». También dicen haber llamado a la Policía Local, pero el resultado fue idéntico porque se consideraba que el consumo de alcohol no se estaba produciendo en la vía pública, sino en una parcela de titularidad privada.

Los empresarios consultados se molestan de que muchos días haya controles a las ocho de la mañana para requerir la documentación de la ITV y los papeles de los vehículos, pero que, sin embargo, no se atienda a sus denuncias por seguridad.

El dato

  • 800. La Policía Local ha impuesto en los últimos meses más de ochocientas multas por el consumo de alcohol en la vía pública. Algunas se han producido en otras urbanizaciones industriales donde también se producen actos parecidos.

También se está utilizando la zona para realizar carreras de coches ilegales. Hace dos domingos se produjo un accidente a consecuencia de estas prácticas. «Un coche se metió debajo de un camión plancha», aseguraron.

Una de las zonas preferidas por las personas que escogen la urbanización Díaz Casanova-Vistahermosa para pasárselo bien es el entorno del mirador, pero cuando hay viento llegan a pasar a las fincas y se pegan a las naves industriales.

Algunos empresarios de la urbanización industrial ya han planteado la necesidad de constituir una asociación en la zona para erigirse como interlocutor ante las administraciones y tratar de conseguir una respuesta adecuada a sus problemas.