Colas a las puertas de las oficinas municipales. / C7

Guía para que no le cobren el IBI con recargo

Si a estas alturas no le ha llegado al buzón la carta de pago que le suele enviar el Ayuntamiento, sepa que este año no solo tiene la obligación de pagar el catastro, sino también de sacar el recibo

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

No está solo. Hasta cerca de cien mil contribuyentes pueden estar en esta misma situación. Cada año, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria pone al cobro más de 200.000 recibos por el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), un tributo de pago de obligatorio para aquellas personas que poseen una casa, un garaje, un local o cualquier otro inmueble. De esa cifra, en torno a un 45% de los contribuyentes tienen el pago domiciliado o disfruta de planes personalizados de pago. El resto suele esperar por la llegada del recibo para ir a pagar.

Pero este año no será así. Un problema con Correos ha evitado que muchos vecinos recojan el recibo de su buzón. Resulta que el Ayuntamiento y Correos tenían un convenio de colaboración para el reparto de las notificaciones, tanto los diferentes impuestos como multas y comunicados. Sin embargo, como la ciudad mantiene una deuda con Correos (que podría ir entre los 750.000 euros que pudo saber este periódico y la estimación de 1,45 millones que aseguró CC-UxGC), en septiembre el organismo estatal rompió el compromiso de mantener las notificaciones hasta el 31 de diciembre, alegando que el contrato que ampara esta actividad estaba en precario.

Esa es la explicación que ofrece el Ayuntamiento. La de Correos difiere de ella. El operador postal reconoce que el contrato expiró pero aclara que «eso no quiere decir que no demos el servicio». Las mismas fuentes detallaron que «el Ayuntamiento puede presentar las notificaciones como cualquier ciudadano y se le aplicará la tarifa correspondiente». Desde la empresa pública se insiste en que si no se distribuyen los recibos «no es una cuestión de Correos».

Sea como fuere, la interrupción del servicio es lo que le afecta a usted, en caso de que no tenga domiciliado el recibo. Tiene que tener en cuenta, además, que si no paga antes del 4 de diciembre sufrirá un recargo del 5%.

Consiga el recibo

Así las cosas, ¿qué debe hacer para conseguir el recibo? Pues básicamente, tiene tres vías: llamar por teléfono al Ayuntamiento, a través del 010 o del 928446000 en el caso de que resida fuera del municipio, para que le remitan la carta de pago; solicitar cita previa en estos mismos teléfonos para que se lo entreguen en las oficinas municipales; o bien acceder a la oficina virtual tributaria.

Sepa que para reclamar el recibo por internet es básico tener uno de años anteriores. Así, cuando entre en la web municipal, debe seleccionar la pestaña de Bienes Inmuebles, ya que la que está marcada por defecto es la del Impuesto de Actividades Económicas; luego debe introducir el DNI o NIF; y, por último, la referencia catastral, que es un código de unos veinte números y letras situado en la parte superior izquierda de su carta de pago de otros años.

Con eso ya tiene el recibo. ¿Y ahora qué? Pues ahora toca pagar. Lo puede hacer llevando el recibo a alguna de las entidades colaboradoras (Banca March, Banco Santander, Banco Popular, Bankia, Bankinter, BBVA, CaixaBank, Cajamar y Cajasiete); o bien pagarlo con cargo a una tarjeta de crédito o débito a través de los teléfonos antes mencionados o del enlace http://www.laspalmasgc.es/es/online/pago-y-obtencion-de-recibos-on-line/; y, por último, en las pantallas que están en las oficinas municipales en horario de mañana (de 8 a 14 horas) o de tarde (de 16 a 19 horas).

Como muchos ciudadanos empezaron a acudir al Ayuntamiento a retirar sus cartas de pago y se empezaban a formar largas colas a las puertas de las oficinas municipales, el Consistorio reactivó la atención presencial mediante cita previa en la oficina tributaria de los distritos Isleta-Puerto-Guanarteme y Tamaraceite- San Lorenzo-Tenoya.

Se mantiene el plazo

El concejal del PP Ignacio Guerra presentó este miércoles una moción para que, ante las dificultades que se están generando a los ciudadanos, se ampliara el periodo de pago del IBI hasta el 31 de diciembre. Sin embargo, el gobierno rechazó esta posibilidad por «los problemas que ocasionaría a los contribuyentes que ya disponen de carta de pago».

Sí se aceptó, y en eso estuvieron de acuerdo todos los partidos, el impulso de una campaña de divulgación sobre la problemática relativa a la obtención del recibo; la habilitación de un apartado específico en la web municipal (ya está operativo); la activación de un servicio directo de emisión de cartas de pago en las oficinas de distrito; y el estudio de los impagos que se puedan producir para tratar de determinar cuáles son producidos por el hecho de que el contribuyente no hubiera recibido el recibo por parte del Ayuntamiento.

Pese al acuerdo, gobierno y oposición mantuvieron discrepancias respecto a la atribución de responsabilidades por el atasco en la emisión de recibos.

Así, el coordinador general de Economía y Hacienda, Roberto Moreno, aseguró que «el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria no ha causado el problema, es el damnificado».

Moreno informó también de que para evitar generar problemas a los mayores de 65 años -el sector de población más vulnerable en esta situación por la brecha digital y las dificultades de movilidad- se ha empezado a distribuir recibos con los propios notificadores del Ayuntamiento y se ha contratado, además, a una empresa para ello. Por si fuera poco, se está notificando también por correo electrónico y SMS.

Para la oposición, en cambio, la responsabilidad de este enredo es del grupo de gobierno. Así lo hizo saber Ignacio Guerra, quien respaldó también la propuesta del concejal de CC-UxGC David Suárez para que se ponga un ordenador o un puesto exclusivo en la oficina de atención al contribuyente para la obtención de las cartas de pago.

Por su parte, la concejala no adscrita Carmen Guerra lamentó que un Ayuntamiento saneado desde el punto de vista económico se encuentre con un problema de este tipo por falta de pago. «Al final, el perjudicado es el ciudadano», señaló.