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El conjunto residencial Las Américas, en el centro de la imagen, y las proyecciones de crecimiento en altura posteriores previstas en Guanarteme. C7
Guanarteme: vértigo a las alturas

Guanarteme: vértigo a las alturas

El colectivo Guanarteme se Mueve interpone un recurso contra la resolución del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria que habilita la construcción de 468 viviendas en la plaza de América

Javier Darriba

Las Palmas de Gran Canaria

Sábado, 18 de mayo 2024, 23:34

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El colectivo vecinal Guanarteme se Mueve, que en el último año ha protagonizado una potente movilización social contra el crecimiento poblacional y urbanístico del barrio sin los necesarios servicios públicos, ha interpuesto un recurso contra la resolución del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria que habilita la construcción de un megabloque de 468 viviendas en la plaza de América con Mario César, Luchana y Cayetana Manrique.

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha emitido este año dos resoluciones relativas a este proyecto, que requerirá de una inversión cercana a los 90 millones de euros y que está liderado por Dinosol y Satocan: la primera es de enero y permite el encintado de las aceras para la obra; la segunda, de marzo, da vía libre a la construcción del conjunto residencial.

Para los vecinos, la construcción del Residencial Las Américas «culminará con la destrucción del barrio», según consta en un comunicado vecinal.

Imagen del solar donde se quiere construir las 468 viviendas.
Imagen del solar donde se quiere construir las 468 viviendas. Cober

Guanarteme se Mueve rechaza el argumento de que la construcción de este edificio, proyectado como un gran bloque con una gran plaza privada de acceso público en el centro, se pueda justificar con la necesidad de prolongar la avenida de José Mesa y López hasta el centro comercial Las Arenas. «Este proyecto es de los años 80, pero hoy no tiene sentido porque se ha peatonalizado más de la mitad de Mesa y López, y se recomienda, en el Plan General, dirigir el tráfico a través de los túneles hacia la autovía para evitar la contaminación de esta parte de la ciudad», indican, «además, la unión a la carretera del Rincón no es posible por la construcción de otro macroedificio que ocupa el lugar por el que iría la vía».

Temen que la prolongación de Mesa y López aumente los problemas de circulación que ya padece el barrio. «Ya es insufrible en horas punta y se verá aumentado con las 468 viviendas y sus coches, más los visitantes al supermercado que se pretende construir en los bajos. Nos salen números escandalosos», denuncia el colectivo Guanarteme se Mueve, que entiende que todo el crecimiento urbanístico no ofrece ninguna compensación, en forma de espacios libres, a la vecindad.

Un solar codiciado en los últimos 20 años

El solar donde se han proyectado las 468 viviendas ha sido una de las piezas urbanísticas más codiciadas en la ciudad en las últimas décadas. Sobre ella proyectó Fadesa un total de 298 viviendas en una promoción que fue bautizada como el Gran Guanarteme, que preveía unas torres de hasta trece plantas de altura.

La operación urbanística fue tumbada por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), en 2004, y el Tribunal Supremo, en 2008, tras anular la unidad de actuación que amparaba la construcción de las 298 viviendas.

Ese año, 2008, Fadesa entraba en situación concursal y el proyecto embarrancaba.

La puntilla definitiva la puso el TSJC, en 2010, tras anular la ordenación de la parcela y la ordenanza que permitía el crecimiento en altura hasta las 13 plantas en esta parte de Guanarteme porque no respondía al interés general.

Sin embargo, en 2011 se cambia el Plan General de Ordenación y se reduce de 13 a 10 pisos el crecimiento máximo en la zona. Y se reconvierten las unidades de actuación en actuaciones de dotación para permitir ganar en altura a cambio de ceder suelo en superficie para la ciudad.

Aquella batalla judicial la emprendió la asociación de vecinos Mirador del Atlántico, de la que ahora Guanarteme se Mueve toma el relevo con la dirección letrada del abogado Yeray Alvarado.

Se sienten los herederos de aquel litigo. «En el año 2013 el Tribunal Supremo declara no haber lugar al recurso de casación interpuesto por la representación procesal del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria contra la sentencia dictada, en fecha 1 de febrero de 2010 en el que ya se desestimaba la licencia de obra», exponen, «pero en abril de 2023 nos despertamos con las obras en dicha parcela. Lo que dice el juez es que no hay ninguna razón para construir más de seis plantas».

El proyecto de Residencial Las Américas es entendido por Guanarteme se Mueve como el epítome de la transformación de un barrio en el que las nuevas urbanizaciones están cambiando un modo de vida tradicional. Según ellos, la construcción de un gran edificio en la zona elimina «el derecho al sol de las viviendas colindantes», empeora las vías de salida, genera islas de calor y destruye el tejido social de Guanarteme, que, desde su perspectiva, queda expuesto a un proceso de gentrificación intensiva.

En cuanto a los servicios afectados y las infraestructuras básicas en peligro por la sobrepoblación que se planifica en el barrio, los vecinos mencionan de manera especial dos: el alcantarillado, que da muestras de no soportar mayores volúmenes de aguas residuales; y el centro de salud, que «ya está saturado y da cita para 15 días».

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