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Un ciudadano observa el corte de la calle Juan Manuel Durán este lunes. Arcadio Suárez

Las Palmas de Gran Canaria

«Esperamos que no sea una obra eterna como la de Guanarteme»

El comienzo de los trabajos para renovar la red de saneamiento en Juan Manuel Durán despierta el recelo de comerciantes y vecinos por la afección que sufrirá el tráfico en la zona

David Ojeda

Las Palmas de Gran Canaria

Lunes, 8 de julio 2024, 12:01

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Este lunes el entorno de la zona comercial de Mesa y López amaneció tomado por unidades de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria y operarios de Emalsa, desplegados por la calle Juan Manuel Durán para comenzar los trabajos de renovación de la red de saneamiento de la popular vía capitalina. «Esperamos que no sea una obra eterna como la de Guanarteme», rogaba una comerciante mientras abría la persiana de su tienda.

Y es que ese miedo se ha instalado en una ciudad en la que no se cumple ni un solo plazo en la ejecución de sus obras. Muchas, por cierto, por el propio recorrido de las tuberías bajo el asfalto, centenario en algunos casos, y repleto de sorpresas para los trabajadores de las contratas.

En principio, esta obra debe concluir en la última semana de agosto. Así lo anunció el gobierno de la ciudad en un comunicado de prensa el pasado viernes, atendiendo a que el regreso de la actividad tras el verano hará más complejo el despliegue alternativo que se ha montado para paliar el corte de la vía que crece desde la iglesia de El Pino hasta la calle de Olof Palme.

Sin embargo, más allá de las dudas sobre la puntualidad de los trabajos este corte ocasiona más problemas a los usuarios de la calle de los que sospecha el Ayuntamiento. Es el caso de Rita Asensio, propietaria de la Boutique Irimas. «A mí me afecta mucho. Sé que es necesario pero este es mi momento alto, llega la temporada de bodas y me dedicó a los trajes para fiestas», exponía con cierta tensión mientras observaba como la calle se iba cortando progresivamente.

Asensio tiene muchas dudas. Y las expresa con conocimiento. «Es difícil ver una obra que acabe en tiempo y forma en la ciudad. Tenemos el ejemplo más cercano en Guanarteme. ¿Cuánto tiempo lleva esa calle abierta? Espero que aquí no suceda igual», señala.

La propietaria de Irimas es una voz clara dentro de un tejido comercial lleno de dudas. Sucede en la contigua Luvita Nails; con el negocio lleno para comenzar la semana se muestra expectantes: «Todavía no somos capaces de concretar cómo nos puede afectar esto. Está solo empezando», expresaban sus trabajadoras.

La operativa de las obras generó cierta confusión a primera hora de este lunes. Las paradas de Guaguas Municipales en la zona han sido reordenadas y pese a la información pegada a los postes algunos despistados continuaban allí sentados, aguardando por una línea que nunca iba a llegar.

Algunos vecinos, que mantienen su acceso a los garajes, consultaban con los operarios de Emalsa cómo quedaba la regulación circulatoria de la zona. Y es que estos trabajadores han sido desde hace semanas los principales proveedores de información a la ciudadanía. Llevan semanas levantado arquetas y resolviendo dudas. Ellos son los que alertaron de que las obras estaban al caer, con más insistencia y claridad que las fuentes municipales.

Reordenación del tráfico

La reordenación del tráfico, según el Ayuntamiento queda de la siguente forma: En el caso del vehículo privado y taxi que pretenda enlazar entre Juan Manuel Durán González y Olof Palme, tendrá que desviarse por la calle Tomás Miller hasta la calle Los Martínez de Escobar, desde donde podrá enlazar a Olof Palme a través de la calle Fernando Guanarteme.

Mientras, los vehículos que tomen la calle Diderot desde Fernando Guanarteme deberán desviarse a la izquierda a la altura de la calle Thomas Alva Edison, desde donde estará cerrado el tramo de Diderot con Juan Manuel Durán González. Respecto al último tramo de Bernardo de la Torre, entre las calles Ruiz de Alda y Juan Manuel Durán González, se podrá tomar el desvío hacia Ruiz de Alda o Rafael Almeida.

Imagen principal - «Esperamos que no sea una obra eterna como la de Guanarteme»
Imagen secundaria 1 - «Esperamos que no sea una obra eterna como la de Guanarteme»
Imagen secundaria 2 - «Esperamos que no sea una obra eterna como la de Guanarteme»

Las obras en Juan Manuel Durán son ambiciosas y persiguen mejorar la calidad del suministro en el entorno del Puerto y Guanarteme, donde hace décadas que apenas se renuevan. Según se explica, estos trabajos acometerán el cambio de 217 metros de colectores y 165 de albañales, renovará 15 registros domiciliarios en acera, ejecutará ocho pozos de red y dos dispositivos de aguas pluviales y conectará a la red general siete dispositivos de aguas pluviales ya existentes.

Eso propicia que no todo sea desesperación en la zona. En el veterano bar Casa Mayor también se mantienen expectantes. Aunque ellos tienen acceso también desde la trasera Ruiz de Alda saben que se verán afectados. «Pero es pronto para saber cuánto». Lo que sí tienen claro es que estos trabajos «son un mal necesario. Esas tuberías tienen casi 100 años».

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