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María Teresa Nuez y su hija Laura Delgado tirando residuos al quinto contenedor.

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María Teresa Nuez y su hija Laura Delgado tirando residuos al quinto contenedor. Cober

Las Palmas de Gran Canaria

La ciudad sostenible construida desde el barrio

Los voluntarios en el uso del quinto contenedor en Los Tarahales acumulan más de 2.000 kilos de residuos retirados

David Ojeda

Las Palmas de Gran Canaria

Domingo, 26 de mayo 2024

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María Teresa Nuez y Laura Delgado salen de su casa en la calle Batalla de Balaguer rumbo a la de Tunerillas, donde el antiguo parque fue mutilado para ofrecer una salida al tráfico de La Paterna, y junto a la parada de las líneas 22 y 82 de Guaguas Municipales está ubicado uno de los contenedores marrones para residuos orgánicos que forman parte del proyecto piloto de implantación del quinto contenedor que desarrolla el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria por exigencia comunitaria.

Ellas están inscritas en el censo de 115 vecinos del barrio de Los Tarahales que participan activamente en el proyecto. En casa están sentadas en la cocina junto a Gilberto, marido de María Teresa y padre de Laura. «No tuve dudas y acepté sobre la marcha. Yo me apunto a todo», explica ella mientras trocea una lechuga que irá a parar al pequeño cubo verde de 15 litros que Limpieza les ha cedido para acumular los residuos orgánicos que luego, mediante el uso del llavín, acabarán en el depósito marrón.

El barrio, que curiosamente forma parte del distrito Centro pese a su ubicación en las alturas de la ciudad, fue el primero en participar de este proyecto. Y la respuesta ha sido inmediata; una batalla cívica contra la suciedad sociológica que aún trata de imponerse en sus calles.

Según los datos ofrecidos por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gra nCanaria a este periódico, desde el 19 de abril que comenzó a desarrollarse la idea, con su campaña informativa, se han retirado más de 2.000 kilos; en concreto 1.000 durante el tramo final de ese mes y 1.020 durante la primera quincena del presente mes de mayo.

El quinto contenedor está destinado a recoger los desechos de platos cocinados, restos vegetales de cocina, pieles o huesos de frutas, restos de carne, pescado o mariscos, alimentos estropeados o caducados, pan y bollería, filtros de café y bolsas de infusiones. Todo eso es en lo que en el hogar de los Delgado Nuez «llena una bolsa al día».

Esa es la rutina de esta familia, de las que ha compuesto el mosaico del barrio casi desde sus orígenes, y de la del resto de las que se han ido sumando en los días posteriores a esta idea piloto que por norma europea tendrá que abarcar en poco tiempo el conjunto de la ciudad.

De hecho, esta misma semana se ha incorporado, la urbanización Montalex en el barrio de San Lorenzo. Es el tercer espacio urbano que se añade a la campaña tras el comienzo en Los Tarahales y el siguiente paso en Ciudad Jardín, donde algo más de medio centenar de vecinos se incorporaron a la acción.

Un pequeño llavín, con forma de herramienta, es la clave de apertura del quinto contenedor. Gilberto lo tiene guardado en una de las cómodas de su casa, hechas a mano por él. Es necesario tener la llave para que el uso responsable del contenedor cumpla su función y no acabe sucediendo, como en resto de separadores de basura, que se produce una mezcla de tipos de desechos que corrompe la cadena de reciclaje.

Llavín para abrir el contenedor marrón en Los Tarahales.
Llavín para abrir el contenedor marrón en Los Tarahales. Cober

En el caso de Tunerillas, se ha desplazado de su ubicación en la esquina de Batalla de Balaguer, y al caer en un espacio en el que no hay un contenedor de basura tradicional muchos incívicos acaban dejando en el suelo sus restos desperdigados por la calle.

Como explica el servicio de Limpieza municipal, los desechos del quinto contenedor, a través de su correcta utilización, mediante bolsas biodegradables, es esencial para que los residuos puedan ser trasladados posteriormente a una planta del Cabildo de Gran Canaria donde serán convertidos en compost para uso agrícola. En Mercalaspalmas, donde la ciudad comienza a latir cada madrugada, también se encuentran ubicados y durante el mes de marzo se han retirado 28.060 kilos, en abril 26.849, mientras que en la primera quincena de mayo van ya 28.460 kilos.

Tras la apuesta inicial por Los Tarahales y la llegada a Ciudad Jardín y San Lorenzo, los próximos barrios en recibir al contenedor marrón serán La Galera, Las Coloradas, La Minilla, Cuatro Cañones, San Antonio y la urbanización Santa Margarita.

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