Oficinas municipales de Las Palmas de Gran Canaria. / Juan Carlos Alonso

Abrimos el cajón de las facturas pendientes de pago en la capital: 71 millones

El saldo de las operaciones pendientes de aplicar al presupuesto se ha reducido en torno a un 16% en lo que vamos de año

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA

En el próximo pleno de este viernes se dará luz verde al pago de 83 facturas emitidas entre 2019 y 2021 por un importe de 355.353,8 euros. Ahí se incluyen desde el suministro de garrafas de aguas para los bomberos (331,6 euros) en noviembre de 2021, hasta la organización de las fiestas de La Naval de 2017 (3.078,79 euros), pasando por la contratación de bueyes para el paseo romero del Día de Canarias del año 2019 (2.892,54 euros).

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria abona una media mensual de11,4 millones de euros por servicios, obras y suministros recibidos. Hasta el 4 de mayo pasado, los trabajadores municipales habían tramitado pagos por valor de 43,42 millones de euros, de los que se materializaron 42,5 millones de euros.

Pero no todas las facturas tienen una tramitación ágil. Cuando el gasto no puede ser imputado al presupuesto correspondiente al ejercicio económico en que se realiza, las facturas caen en la llamada cuenta 413. Con los datos cerrados al 12 de julio, este cajón acumula 70,95 millones de euros, casi un 16% menos que lo que había a principios del año .

Gráfico interactivo: en el siguiente diagrama pase el dedo o el ratón sobre el gráfico para conocer la evolución de esta deuda en los últimos años.

Es habitual que al inicio del año la cuenta 413 engorde debido a las facturas que llegan con retraso al área de Hacienda desde los diferentes servicios.

El 2022 se inició con más de 84 millones en este cajón. Y, desde entonces, el Ayuntamiento ha ido aligerando esa carga: en junio, el Pleno aprobó la liberación de 47 millones de euros para pagar las facturas de 25 servicios que no tenían consignación presupuestaria.

Bajas por 18 millones y altas por 4,5

No obstante, no todo ese dinero ha sido utilizado todavía. En lo que vamos de año, los trabajadores públicos han dado de baja facturas por un montante de 18,04 millones de euros.

De esta cantidad, se ha pagado 15,51 millones de euros, mientras que se ha anulado otro importe de 2,53 millones de euros debido a errores o duplicidades en facturas.

Esto dejaba un saldo de 66,42 millones de euros, pero como también se han ido incorporando nuevas deudas (4,53 millones de euros), el último recuento de la cuenta 413 sitúa el saldo en 70,95 millones de euros.

Así opera la cuenta 413

¿Significa esto que las facturas que engrosan la cuenta 413 acaban devoradas en una especie de agujero negro? La concejala de Hacienda y Economía, Encarna Galván, rechazaba esta idea en el último pleno, así como que se hable de facturas en los cajones para referirse al saldo de las operaciones pendientes de aplicar al presupuesto.

« Las facturas de la cuenta 413 están debidamente contabilizadas y se les da un debido seguimiento», explicó, «en ningún caso son facturas en el cajón porque éste es un ayuntamiento saneado, sin deuda, con remanentes, que paga bien y todo el mundo tiene garantía de que va a cobrar».

Sin embargo, esas garantías a veces tardan en cumplirse. Hay empresas a las que se debe 51,36 euros desde 2014 y la factura sigue año tras año contabilizándose en el listado de operaciones pendientes de aplicar al presupuesto municipal.

Por no contar las facturas de dos euros y de 2,8 euros que se vienen contabilizando desde el ejercicio económico de 2016.

Casi el 73% de la deuda que el Ayuntamiento mantiene en los cajones es con grandes empresas, entidades bancarias y otras instituciones.

Así, la ciudad adeuda un total de 32,67 millones de euros (46%) a compañías con un potente músculo económico; otros 1,22 millones de euros (1,7%) a los bancos ; y casi 17,7 millones de euros (25%) a otras instituciones públicas o, incluso a organismos municipales.

Aquí destacan los siete millones de euros que el Ayuntamiento debe a la sociedad urbanística Geursa o casi otro millón de euros que espera Guaguas Municipales. En otras palabras, son siete millones que el Ayuntamiento se debe a sí mismo.

Afecta a pymes y ONG

Sin embargo, desde la oposición siempre se pone el foco en el 27% de las facturas restantes, que son las pequeñas y medianas empresas, así como autónomos y organizaciones no gubernamentales, a los que cantidades mucho más modestas asfixian sus cuentas de resultados y pueden hacer tambalear sus perspectivas de continuidad.

Desde esta perspectiva, los 5.956,34 euros que se debe a una ferretería; los 327,15 euros que se adeuda a una imprenta o los 511,56 euros que espera una librería adquieren también su importancia.

En el listado de facturas, se contabilizan también los 3.527,86 euros que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria debe a la asociación Teléfono de la Esperanza; o los 1.641,39 que no se han abonado a la asociación provincial de esclerosis múltiple de Las Palmas.

Limpieza y Vías y Obras, las peores

Por áreas, Limpieza y Vías y Obras son las que acumulan más deudas pendientes de pago, algo que se puede explicar en parte por el agotamiento de los contratos y la incapacidad de sacar adelante nuevos pliegos por diferentes motivos.

Hay que recordar que en estos momentos hay alrededor de un centenar de contratos en nulidad, lo que complica mucho la tramitación y gestión y pago de las facturas.

Aguas, que también la lleva la concejala Inmaculada Medina, ha logrado rebajar los 14,87 millones de euros que tenía a principios de año, después de pagar casi 11 millones y dar de baja a facturas por valor de otros 1,94 millones de euros. No obstante, hasta julio han seguido entrando facturas por valor de 4,48 millones de euros, con lo que la deuda actual es de 6,54 millones de euros.

Urbanismo, de Javier Doreste, con 8,64 millones de euros; Ciudad de Mar, de José Eduardo Ramírez, con 5,36 millones de euros; o Servicios Sociales, de Carmen Luz Vargas, con 4,12 millones, son las otras áreas que más facturas aportan a la cuenta 413.

De los 90 centros gestores que tiene el Ayuntamiento, la mitad aproximadamente no tienen niguna factura pendiente de aplicar al presupuesto.

¿Y qué pasa en otras ciudades?

Para establecer una comparativa hay que atender los datos que publica el Estado. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las cifras solo llegan al primer trimestre del presente año.

Aún así, la capital grancanaria destaca respecto a las otras grandes ciudades por el volumen de su deuda guardada en el cajón en relación a sus cifras de población.

Si se atiende al primer trimestre de 2022, la capital grancanaria apilaba 82,45 millones de euros, mientras que Madrid tenía 66,6 millones de euros.

Gráfico interactivo:marque en el diagrama los años que quiere ver para conocer la evolución de la deuda recogida en la cuenta 413 en las grandes ciudades españolas desde 2018.

A partir de 2019 el volumen de facturas en la cuenta 413 de Las Palmas de Gran Canaria se disparó. Si se atiende el gráfico, elaborado con datos del Ministerio de Hacienda y Función Pública puede observarse que en 2018 nuestra ciudad tenía el segundo volumen más bajo de las diez grandes ciudades.

Tres años después, los 82,45 millones de euros nos situaban bastante lejos de ciudades como Palma de Mallorca (10,97 millones) o Valencia (28,7).

120 días de periodo medio de pago

El Consistorio mantiene un periodo medio de pago de 119,16 días, es decir, que cuando se presenta una factura, se tarda un promedio de cuatro meses en cobrarla. Esto rebasa el plazo máximo de 30 días que establece la normativa de la autoridad fiscal para los pagos por parte de las administraciones públicas.

No obstante, la cifra de los 119 días engloba a todas las entidades públicas municipales. Y aquí hay grandes diferencias entre unos centros gestores y otros. Así, el Museo Néstor necesita más de dos años en pagar una factura; la sociedad de gestión urbanística (Geursa), dos años; y la Agencia Local Gestora de la Energía, doce meses y medio.

En el otro lado de la balanza, la sede central del Ayuntamiento capitalino solo tarda trece días en liquidar la deuda con el proveedor; el Instituto Municipal de Deportes, once días; y el Instituto Municipal para el Empleo y la Formación, menos de ocho días.