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La Bodega Insular de Gran Canaria acoge el Ciclo Formativo de Grado Superior de Vitivinicultura. C7
El ciclo del vino descorcha un grito de alarma

Gran Canaria

El ciclo del vino descorcha un grito de alarma

La formación superior en vitivinicultura que solo se imparte en el IES Vega de San Mateo necesita alumnos para evitar que el Gobierno de Canarias elimine su oferta

David Ojeda

Las Palmas de Gran Canaria

Domingo, 30 de junio 2024, 22:58

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Gran Canaria está haciendo un esfuerzo por convertirse en una isla de vinos que podría perder impulso ante el grito de alarma que se emite desde el IES Vega de San Mateo, único centro en la isla que ofrece el Ciclo Formativo de Grado Superior en Vitivinicultura. Este ciclo especializado, con una tasa de empleabilidad absoluta, padece una baja inscripción para los estándares del Gobierno de Canarias que podría propiciar su cierre y la pérdida de un recurso único que tiene en la Bodega Insular su base de operaciones.

Este oferta educativa superior nació en 2021 de la mano de la intención del Cabildo de Gran Canaria de potenciar un sector que trata de crecer y plantar cara a la excelencia de los caldos foráneos. Desde el centro educativo defienden el éxito de la idea, de la que están saliendo en estos momentos los titulados de su segunda generación. Todos en la rampa de salida para una relación laboral vinculada a la formación recibida en la Vega.

¿Qué está fallando entonces? La respuesta la ofrece Dolores García, directora del instituto. «Creo que no estamos teniendo la matrícula esperada, tal y como creíamos, porque la gente no sabe que Gran Canaria tiene este ciclo, del que solo hay otro centro en Lanzarote y otro en Tacoronte», refiere.

Su intención como responsable educativa del centro es dimensionar en la sociedad de la isla los factores que comprende que hacen necesario este ciclo en el tejido formativo y laboral de Gran Canaria. «Tenemos contacto con las bodegas más grandes y pequeñas de la isla, en varias de las cuales ya hay alumnado egresado trabajando. El ciclo trabaja la elaboración del vino y otros destilados desde todas sus fases. Las prácticas en empresa son en septiembre, coincidiendo con la recogida y elaboración de los vinos. El alumnado, junto con el profesorado elaboran vinos, vermuts y vinagres en la bodega, y hacen prácticas continuamente en viñedos a lo largo del curso», manifiesta.

García defiende que el Ciclo Formativo de Grado Superior en Vitivinicultura es una apuesta docente de primer nivel. Por situarlo en ese espacio, recalca que todo el profesorado que participa está especialmente preparado para esta docencia ya que son todos titulados como enólogos.

La cultura del vino en Gran Canaria se abre paso en los últimos años con un crecimiento exponencial del espacio y las personas implicadas. Según los últimos datos referidos por el Cabildo de Gran Canaria las hectáreas dedicadas al cultivo de la vid se incrementaron en quince en 2022 y aumentaron otras diez en la cosecha de 2023. En la actualidad hay 43 bodegas inscritas en la DOP Vinos de Gran Canaria, en la que hay registrados casi 300 viticultores que se dedican al cultivo tradicional de la uva y la producción del vino a lo largo de 190 hectáreas.

Ese mensaje que emana de la propaganda del Cabildo es recogido por Dolores García y el IES Vega de San Mateo, que entienden que sin la colaboración del gobierno de la isla sería muy difícil la existencia de esta oferta formativa. «El Cabildo está apostando fuerte por la mejora y tecnificación del sector primario, y el sector vinícola en la isla está mejorando, pero este ciclo es esencial para seguir en esa dirección. Nuestra apuesta va hacia el hermanamiento con nuestro ciclo de informática y el de forestales y hacia la impartición de certificados profesionales», refiere la profesional docente, que además añade que esta propuesta educativa viene reforzada por asignaturas más troncales «como inglés que permita hacer visitas guiadas por las bodegas».

Una alumna realiza prácticas durante el ciclo. C7

Para los responsables del IES Vega de San Mateo es capital mantener con vida este ciclo, que hace tres años modernizó las formas de preparar al alumnado de cara a la incorporación laboral inminente. Además, su integración en el mundo del vino insular queda acreditada con los eventos en los que ha han participado, algunos liderados por ellos como las catas que se han realizado en la Bodega Insular de Gran Canaria, que tras años de abandono y desuso ha conseguido reactivarse, entre otras cosas, gracias a la aparición de este ciclo en la oferta educativa de 2021.

Trayectoria

El Ciclo Formativo de Grado Superior en Vitivinicultura nació gracias a un convenio entre el Consejo Regulador, la Consejería de Sector Primario del Cabildo de Gran Canaria y la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias. Y es esta última la pata del acuerdo que debe mantener con vida la presencia del ciclo en el catálogo de formaciones de la comunidad autónoma.

En el IES Vega de San Mateo apuestan por la continuidad de esta formación, completamente convencidos de que su arraigo tendrá un calado relevante en el contexto laboral de las islas. Y se amparan en la experiencia de estos años. «Es notable que en los últimos años ha mejorado mucho la calidad de los vinos en la isla y eso, evidentemente, se ha dado por la cualificación y tecnificación del sector. Hace unos años esos todos esos técnicos venían de fuera porque en Canarias no teníamos este tipo de enseñanza. Y ahora esta formación superior que damos en San Mateo está dando respuesta a la necesidad del sector, que se da especialmente en esta zona», señala Dolores García.

Es por ello que además de esta oferta en breve se lanzarán anexos educativos que estarán relacionados con este proyecto. «Ahora tenemos centrados los esfuerzos, junto al Cabildo, en lanzar adelante un proyecto junto al departamento de industrias alimentarias para poder ofertar otro tipos de enseñanzas más pequeñas que este ciclo pero relacionados con él. Que darían certificados o matrículas profesionales», subraya la directora.

Por último, desde las medianías de la isla llega un ruego con visión de futuro. «No pueden cargarse un ciclo que no existe en ningún otro sitio, porque hay demanda. Aunque no sea para llenar las ratios».

El ciclo superior del vino descorcha su botella más amarga, la de la incertidumbre sobre la continuidad de un proyecto joven que empieza a traer al paladar el sabor de la diversificación económica.

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