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La radiografía de un 2023 de récord

La radiografía de un 2023 de récord

Es el año más caluroso desde que hay registros, aunque en España es el segundo más cálido. Descubre si tu provincia superó sus datos históricos

Martes, 9 de enero 2024, 12:08

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Mes a mes, los datos climáticos han ido apuntando lo que hace semanas era conocido: «2023 es el año más caluroso desde que hay registros». Este martes lo ha confirmado el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S), pero las alertas llegaron ya en noviembre e, incluso, en octubre.

Temperatura media mundial anual (grados C) en relación con el nivel de referencia de 1850-1900

Conjuntos de datos normalizados para que todos tengan el mismo promedio de 1991-2020

En conjunto, 2023 entra en los registros históricos como el mes más cálido en todo el planeta con una media de 14,98 grados, una décima más que 2016. «No es una sorpresa para nadie, porque lamentablemente todo indicaba ya a que a que lo sería, pero desde luego sí que es una tendencia muy preocupante», apunta Andreu Escrivà, ambientólogo y doctor en Ciencias Ambientales de la Universidad de Valencia. «No solo estamos hablando del año más cálido jamás registrado sino que 2023 será además el primero en el que todos los días superaron en 1 grado el periodo preindustrial», apunta Samantha Burgess, directora adjunta del Servicio de Cambio Climático de Copernicus.

Tras el Acuerdo de París, la comunidad científica toma como base el promedio 1850-1900, antes de la era industrial, para calcular la anomalía de temperaturas y no sobrepasar los 1,5 grados pactados en la COP21. Según los datos de Copernicus, el pasado año se ha quedado a 0,02 grados de la frontera. «Aunque otras instituciones ya lo dan por hecho», destaca Nerea Bilbao, investigadora del Basque Centre for Climate Change (B3C).

Evolución de la temperatura media mundial anual (grados C) en relación con el nivel de referencia de 1850-1900

Conjuntos de datos normalizados para que todos tengan el mismo promedio de 1991-2020

Aunque la media global del pasado ejercicio no alcanza la frontera parisina, cerca del 50% de los días de 2023 borran la línea roja de los 1,5 grados y «en dos días de noviembre la temperatura mundial subió por primera vez por encima de los 2 grados», explica el Servicio de Cambio Climático de Copernicus.

La mayoría de los modelos de emisiones del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas muestran que el mundo podría superar los 1,5 grados durante la década de 2030. El pasado noviembre, la Oficina Meteorológica de Reino Unido alertó de que previsiblemente se sobrepase este límite en varias ocasiones a lo largo de los próximos ejercicios. «Es probable que en uno de los periodos de doce meses hasta enero o febrero de 2024 se superen», advierte el equipo de cambio climático de Copernicus. En muchos puntos de la geografía española, la línea roja se ha cruzado este 2023.

Variación de la temperatura anual media en 2023 respecto del periodo 1981-2012

«Esto no significa un incumplimiento del Acuerdo de París, pero sienta un precedente funesto», alerta el informe de Copernicus hecho público este martes. «Lo más preocupante es la tendencia», aclara a este periódico Andreu Escrivà.

Tendencia preocupante

En los últimos meses e, incluso, años, los boletines e informes climáticos de la Organización Meteorológica Mundial, del Servicio de Cambio Climático de Copernicus o de la NASA incorporan asiduamente adjetivos como «históricos», «récord» o incluyen fórmulas como «desde que hay registros». El año pasado, más de 116 días borraron los registros máximos de temperatura media de la superficie del planeta.

El último verano boreal fue el más cálido, sucediendo al de 2022; los meses de julio y agosto fueron los más calurosos desde que hay registros y desde junio a diciembre se anotaron cifras nunca antes registradas. «No son casos aislados», detalla Escrivà. «Es una tendencia muy bien definida, que estamos observando con claridad desde hace prácticamente un siglo y desde luego, de forma absolutamente innegable, indudable, incontestable desde principios de los años 80», advierte.

Los gráficos de franjas de calentamiento del científico británico Ed Hawkins así lo colorean en España.

Variación de la temperatura media anual en España por estaciones

Respecto de los valores normales para el periodo de referencia 1981-2010 (ordenado por la mayor variación en 2023)

En España, según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), 2023 es el segundo año más cálido desde que hay registros solo superado por los números de 2023. No obstante, los pasados 12 meses han sido extremadamente calurosos con hasta 42 episodios de días cálidos frente a ningún frío, y 1,3 grados por encima de la media normal.

Relación entre la variación media de la temperatura y la altura de la estación

Respecto de los valores normales para el periodo de referencia 1981-2010

De esta forma, 2023 entrará en los cuatro años más cálidos en España, que también se han registrado en 2017, 2020 y 2022. En Europa, el año pasado se sitúa como el segundo más caluroso con 1,02 grados por encima de la media de 1991-2020 y tan solo 0,1 grados más fresco que 2020, el más cálido registrado.

«Esto demuestra que por mucho que el año que viene pueda no ser tan cálido como este, esto no significa que se pare la tendencia, sino más bien al contrario», explica Escrivà.

Causas del récord

Un factor determinante de las inusuales temperaturas del aire experimentadas a lo largo de 2023 fueron las altas temperaturas sin precedentes en la superficie de los océanos. Las temperaturas media mundial de la superficie del mar para el periodo comprendido entre abril y diciembre fueron las más altas para esa época del año del conjunto de datos del ERA5, según datos de Copernicus. «No podemos olvidar el calentamiento global antropogénico», apunta Manuel Vargas, científico del Instituto Español de Oceanografía (IEO). «Aunque, sí, El Niño ha influido también», avanza.

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La Oscilación del Sur, así también se llama a este fenómeno, es un patrón de variabilidad climática que hace que las temperaturas del océano en el Pacífico tropical central y oriental oscilen entre condiciones más frías (La Niña) y más cálidas (El Niño) que la media. «Estos fenómenos del ENOS influyen en la temperatura y los patrones meteorológicos de todo el planeta», destaca el Servicio de Cambio Climático de Copernicus en su informe anual.

«Con las emisiones de gases de efecto invernadero al ritmo actual estaríamos en un crecimiento de las temperaturas muy acusado y al final del S.XXI podríamos estar en una situación realmente muy grave»

Manuel Vargas

Científico del Instituto Español de Oceanografía (IEO)

Tras concluir La Niña a principios de 2023 y comenzar a desarrollarse las condiciones de El Niño, la OMM declaró el comienzo de El Niño en julio, y las condiciones siguieron reforzándose durante el resto del año. Sin embargo, El Niño no explica por sí solo todo el aumento de las temperaturas en la superficie de los océanos a escala global en 2023. «Lo que hace El Niño es calentar más de lo que se hubiera calentado el planeta solo por la acción humana», señala Andreu Escrivà.

De hecho, gran parte del consenso científico -recuerda Nerea Bilbao- afirma la existencia de un lapso temporal entre la aparición del fenómeno El Niño y su impacto. «Lo que estamos viviendo son los primeros efectos», apostilla. «Lo que está claro es que los seres humanos estamos detrás de todo este cambio en el clima», denuncia el doctor en Ciencias Ambientales por la Universidad de Valencia. Y una de las causas son los gases de efecto invernadero. «Con las emisiones de gases de efecto invernadero al ritmo actual estaríamos en un crecimiento de las temperaturas muy acusado y al final del S.XXI podríamos estar en una situación realmente muy grave», alerta Vargas.

Concentración de CO2 y metano en la atmósfera

En partículas por millón (ppm)

Las concentraciones de gases de efecto invernadero en 2023 alcanzaron los niveles más elevados jamás registrados en la atmósfera, según el Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS). Las concentraciones de dióxido de carbono fueron 2,4 ppm más elevadas que en 2022, mientras que las de metano se incrementaron en 11 ppb. Para 2023, la estimación anual de la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera es de 419 ppm y de 1.902 ppb la del metano. La tasa de incremento del CO2 fue similar a la observada en los últimos años. La tasa de incremento del metano sigue siendo elevada, pero ha disminuido en comparación con los últimos tres años.

Las concentraciones de gases de efecto invernadero en 2023 alcanzaron los niveles más elevados jamás registrados en la atmósfera, según el Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS). Las concentraciones de dióxido de carbono fueron 2,4 ppm más elevadas que en 2022, mientras que las de metano se incrementaron en 11 ppb. Para 2023, la estimación anual de la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera es de 419 ppm y de 1.902 ppb la del metano. La tasa de incremento del CO2 fue similar a la observada en los últimos años. La tasa de incremento del metano sigue siendo elevada, pero ha disminuido en comparación con los últimos tres años.

Sin embargo, no es la única causa. «Hay otras que son interesantes y están en estudio», comenta Nerea Bilbao. «Hay mayor actividad solar y las erupciones volcánicas también tienen su impacto, aunque es verdad que es mucho más limitado que la emisión de gases de efecto invernadero», añade.

El calentamiento nos hiela

Aunque la confirmación del año más cálido de la historia llega en un episodio de temperaturas frías en muchas zonas del planeta, «son medias globales que reflejan la media espacial global», apunta Bilbao. «Que haya calentamiento no quiere decir que no haga frío nunca más y que no nieve», destaca Escrivà. «El cambio climático lo que hace es desajustar el sistema climático y subir las temperaturas medias», añade.

Variación anual de la temperatura mínima, por estaciones

Respecto de los valores normales para el periodo de referencia 1981-2010

El calentamiento global provoca que, en medio de una escalada global de temperaturas medias, «se irán produciendo cada vez más eventos atmosféricos extremos y más intensos, como huracanes, inundaciones, olas de calor, grandes incendios forestales», revelan los científicos del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

«Que siga nevando no significa nada, sino más bien al contrario, es perfectamente coherente con todo el escenario del cambio climático»

Andreu Escrivà

Ambientólogo y doctor en Ciencias Ambientales por la Universidad de Valencia

No obstante, no es el único cambio, ya que parece haber una relación entre el calentamiento global y las olas de frío en el hemisferio norte.

La oscilación del Ártico y las diferencias en el clima invernal

El vórtice polar ártico es una banda de fuertes vientos del oeste que se forma en la estratosfera entre unos 15 y 50 kilómetros por encima del Polo

Vórtice polar estable

Cuando el vórtice es estable, la corriente de chorro polar (el aire frío a entre 8 y 15 km de la superficie) queda contenido en el Ártico y en latitudes medias hay más aire cálido de lo habitual

Cada dos años, el vórtice polar ártico se debilita drásticamente (puede partirse en dos) y el chorro polar lo imita y se vuelve más débil u ondulado, llegando el aire

frío a latitudes medias

Vórtice polar perturbado

El aire cálido se desplaza al norte

El aire frío se desplaza hacia el sur

La presión del aire y los vientos sobre el Ártico cambian entre estas dos fases (lo que se llama ‘Oscilación del Ártico’) y provocan diferencias en el clima invernal

Fuente: NOOA/Greenpeace

El vórtice polar ártico es una banda de fuertes vientos del oeste que se forma en la estratosfera entre unos 15 y 50 kilómetros por encima del Polo

Vórtice polar estable

Cuando el vórtice es estable, la corriente de chorro polar (el aire frío a entre 8 y 15 km de la superficie) queda contenido en el Ártico y en latitudes medias hay más aire cálido de lo habitual

Cada dos años, el vórtice polar ártico se debilita drásticamente (puede partirse en dos) y el chorro polar lo imita y se vuelve más débil u ondulado, llegando el aire

frío a latitudes medias

Vórtice polar perturbado

El aire cálido se desplaza al norte

El aire frío se desplaza hacia el sur

La presión del aire y los vientos sobre el Ártico cambian entre estas dos fases (lo que se llama ‘Oscilación del Ártico’) y provocan diferencias en el clima invernal

Fuente: NOOA/Greenpeace

Cada dos años, el vórtice polar ártico se debilita drásticamente (puede partirse en dos) y el chorro polar lo imita y se vuelve más débil u ondulado, llegando el aire

frío a latitudes medias

El vórtice polar ártico es una banda de fuertes vientos del oeste que se forma en la estratosfera entre unos 15 y 50 kilómetros por encima del Polo

Vórtice polar estable

Vórtice polar perturbado

El aire cálido se desplaza al norte

El aire frío se desplaza hacia el sur

Cuando el vórtice es estable, la corriente de chorro polar (el aire frío a entre 8 y 15 km de la superficie) queda contenido en el Ártico y en latitudes medias hay más aire cálido de lo habitual

La presión del aire y los vientos sobre el Ártico cambian entre estas dos fases (lo que se llama ‘Oscilación del Ártico’) y provocan diferencias en el clima invernal

Fuente: NOOA/Greenpeace

El vórtice polar ártico es una banda de fuertes vientos del oeste que se forma en la estratosfera entre unos 15 y 50 kilómetros por encima del Polo

Cada dos años, el vórtice polar ártico se debilita drásticamente (puede partirse en dos) y el chorro polar lo imita y se vuelve más débil u ondulado, llegando el aire

frío a latitudes medias

Vórtice polar estable

Vórtice polar perturbado

Cuando el vórtice es estable, la corriente de chorro polar (el

aire frío a entre 8 y 15 km de la superficie) queda contenido en el Ártico y en latitudes medias hay más aire cálido de lo habitual

El aire cálido se desplaza al norte

El aire frío se desplaza hacia el sur

La presión del aire y los vientos sobre el Ártico cambian entre estas dos fases (lo que se llama ‘Oscilación del Ártico’) y provocan diferencias en el clima invernal

Fuente: NOOA/Greenpeace

El calentamiento del Ártico (cuatro veces más rápido que el resto del mundo) debilita y desacelera el vórtice polar ártico y la «corriente en chorro», una corriente de aire a la altura de la estratosfera (15-50 km de altitud), que mantiene separadas las corrientes de aire polares de las templadas. El calentamiento del Ártico está reduciendo la diferencia entre las temperaturas frías del norte y las cálidas del sur, lo que da lugar a una corriente en chorro más débil y ondulante, que empuja el aire muy frío hacia el sur. Esas corrientes más onduladas hacen que lleguen más lenguas de frío hacia los trópicos en invierno, pero también olas de calor más largas y severas en verano. «Que siga nevando no significa nada, sino más bien al contrario, es perfectamente coherente con todo el escenario del cambio climático. Las temperaturas medias, tanto mundiales como de España, han subido y siguen subiendo», explica Escrivà. «Basta con salir al campo y ver la floración de los cultivos, de las plantas, la migración de las aves, los insectos o cuando están maduros determinados cultivos, pues uno uno esto lo ve y no hay que ser muy perspicaz para darse cuenta de que los ciclos naturales se están alterando», señala.

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