Hoteles temáticos... Más imaginación que estrellas

Hay establecimientos hoteleros para fans de las aventuras de Tintín, para apasionados de los juguetes...

Gerardo Elorriaga
GERARDO ELORRIAGA

Un servicio de wifi que no caiga cada cinco minutos nos puede hacer felices cuando llegamos exhaustos a la habitación de nuestro hotel. A menudo, solemos ser tan indulgentes con estos establecimientos vacacionales que gozamos de la mayor dicha cuando encontramos suficientes perchas en el armario correspondiente y prácticamente alcanzamos el éxtasis si descubrimos un secador de pelo en el baño. Pero hay lugares que, además de proveernos de internet, jabones y sobrecillos de café, nos ofrecen una experiencia diferente, la posibilidad de sumergirnos en una atmósfera peculiar. La acumulación de estrellas proporciona el lujo, mientras que la imaginación crea entornos peculiares, puestas en escena singulares más allá de la recepción. Hemos recogido un puñado de estos singulares proyectos hosteleros.

Calatorao (Zaragoza)

El Tintín maño

Tintín, el capitán Haddock y Milou viven entre Zaragoza y Madrid, en un lugar hermoso y tranquilo, a tan sólo tres kilómetros de la autovía que une ambas ciudades. No están solos en el corazón de Aragón. Con ellos se relajan Asterix y Obelix , Lucky Luke y el Corto Maltés, entre otros personajes de historieta. '26 Labrador.es' es un espacio a mayor gloria del cómic europeo donde el visitante puede remontarse a su adolescencia plagada de tebeos. Se trata de un hotel, pero también de un museo excepcional con 26 vitrinas dedicadas a objetos relacionados con el investigador del flequillo rojo, una biblioteca con cientos de álbumes y decoración acorde con esta pasión de Juan Sanz, su promotor. ¿Y el nombre? Porque labrador es una palabra internacional y el paraje se halla a 26 millas de la capital del Ebro, a 2,6 millas del pueblo más cercano y 26 es un número de connotaciones mágicas. Obvio, también Tintín lo habría deducido.

Ibi (Alicante)

Hotel del Juguete

Ibi se antoja el paraíso terrenal si no tienes más de doce años. Este pueblo se hizo un nombre por su concentración de fábricas de juguetes y heladerías artesanales, combinación ciertamente atractiva. No es de extrañar que posea un museo dedicado a la fiesta y un curioso hotel cuyas habitaciones están decoradas con motivos de Lego, las muñecas Barriguitas, Playmobil, Mr. Potato o el mundo de Playstation. Las familias, habituales usuarias del Hotel del Juguete, reciben un arsenal de juegos tras acreditarse y el confeso objetivo del establecimiento es que padres e hijos participen conjuntamente de esta convivencia en la que caben talleres de maquillaje o competiciones de Monopoly. Además, cada Rey Mago cuenta con su propia habitación. Echemos el reloj hacia atrás y recuperemos un gozoso día de Reyes, después de madrugar y abrir la puerta del salón.

Benalup-Casas Viejas (Cádiz)

Utopía

El tiempo se ha congelado en la Sierra de Cádiz. Allí, entre el inmisericorde viento de Tarifa y el bosque de alcornoques más extenso de Europa, aún se oye la voz profunda de Louis Amstrong, la bailarina Josephine Baker sigue triunfando en los sofisticados nights clubs de la capital francesa y la vibrante noche de Berlín aún no ha sufrido la acometida nazi. El Hotel Utopía despliega su encanto art decó para envolvernos como si fuéramos asiduos de los mejores garitos de los años treinta. Las habitaciones están consagradas a hitos como el cabaret o el jazz, la música, los zepelines o la exótica Tánger. Los responsables aseguran que los visitantes no sólo quieren gozar de la estancia, sino también que les cuenten un fascinante relato y, sobre todo, disfrutar de la música. Mary de Chambao y Mikel Erentxun, entre otros, han tomado parte en sus conciertos de pequeño formato. Curiosamente, Hotel Utopía se ubica en el escenario de la insurrección anarquista española. Pero esa es otra historia.

El hogar de Vilma y Pedro Picapiedra. Málaga

Hotel Los Caracoles

No hay una, sino varias Málagas, todo depende, de la altura de miras, literalmente. Mientras que el turismo cosmopolita suele observar a ras de costa, disfruta de los 'chill out' de media tarde al borde de la piscina o surca el Mediterráneo, hay otro, generalmente nacional, con vista de águila, que prefiere disfrutar del vértigo de la sierra pespunteada por pequeños pueblos. El Hotel Los Caracoles proporciona la posibilidad de contemplar la abrupta cordillera de Almijara desde casas encaladas con curiosa forma de concha. El lugar recóndito y las espectaculares vistas desde la terraza nos hacen olvidar que estamos en plena Costa del Sol, y la imaginación puede echar a volar. Quizás nos sintamos en el hogar ovalado de Vilma y Pedro Picapiedra o, tal vez, como protagonista de una película de ciencia ficción de serie B. El encanto incluye la cercana población de Frigiliana, donde convivieron cristianos, moriscos y judíos, con calles empinadas y casas de puertas azules, similares a las de la tunecina Sidi Bou Said.

Un bandolero de vacaciones. Alfaz del Pi (Alicante)

Magic Robin Hood Resort

Quizás los más románticos sueñen con pernoctar en el bosque de Sherwood, pero difícilmente recrearán el ambiente de fechorías generosas de Robin Hood. Sus robles milenarios sufren la contaminación generada por multitudinarias visitas guiadas y las cercanas prospecciones de hidrocarburos. El Magic Robin Hood Resort no está en el corazón de la vieja Inglaterra, sino en el Levante español, mucho más soleado. El hotel recrea aquel ambiente medieval o, al menos, el que todos conocemos, el del apuesto y acrobático Errol Flynn según el diseño de Hollywood. El resultado es una puesta en escena espectacular, todo un parque de atracciones donde cualquiera puede descansar o agotarse sin salir al exterior. Hay cabañas para alojarse y justas a las que asistir como público enfervorizado, pero también tirolinas y un impresionante complejo acuático. Nunca fue tan agradable ser un salteador.

Un paseo por la sabana. Benidorm (Alicante)

Magic Natura Animal, Natura Waterpark Resort

Esto es África, aunque no hayamos cruzado el Estrecho. Algunos hoteles pretenden la evasión completa, que el usuario penetre no en un hotel al uso, sino que disfrute de una realidad paralela sin necesidad de grandes desplazamientos, generalmente en familia y convirtiendo las vacaciones en una suerte de experiencia temática. Este hotel proporciona la ilusión de vivir en un campamento en la sabana y poder contemplar a los grandes animales salvajes gracias al acceso gratuito al zoo Terra Natura. La tendencia, en auge, gana adeptos entre aquellos que quieren contemplar la fauna en condiciones de semilibertad, como en el caso similar del Hotel Selwo Lodge, de Estepona, que también permite la ilusión de vivir al aire libre, participar en un safari y llevar a cabo actividades como el tiro al arco o el paso de puentes colgantes.