La movilidad laboral no despega en España

Un 30% de los parados nunca ha cambiado de residencia en busca de otro trabajo y apenas un 2,4% de los trabajadores se ha trasladado en el último año

LUCÍA PALACIOS | LIDIA CARVAJAL

A los españoles no les gusta cambiar de residencia ni siquiera por motivos laborales. Incluso aunque no tengan trabajo. Y menos desde la pandemia. De hecho, apenas un 4% de los desempleados, poco más de 127.000 de los más de 3,1 millones de parados que había registrados en el primer trimestre de 2022, cambiaron de municipio de residencia en el último año, mientras que más de 2,5 millones, casi un 80% del total, llevan sin moverse de lugar al menos cinco años, según la Estadística de Movilidad Laboral y Geográfica publicada este viernes por el INE.

Cabe resaltar, no obstante, que se trata de un porcentaje superior al año pasado, cuando solo un 3,5% de los parados se trasladó de residencia en busca de un empleo; se cortó de forma brusca la tendencia ascendente que se había experimentado en el año anterior. La pandemia estaba detrás de este parón, pero ahora, una vez que se ha eliminado cualquier tipo de restricción, tampoco se ha vuelto a los niveles previos a la crisis sanitaria: en 2020 se habían alcanzado máximos del 4,7%.

Es más, casi tres de cada diez personas que estaban en paro no han cambiado de municipio de residencia desde que su nacimiento. Concretamente, más de 900.000, el 28,9% del total.

Pero aún se desploma más el porcentaje de ocupados que se trasladaron de residencia a otro municipio: en el último año solo un 2,4% (menos de medio millón de los más de 20 millones de afiliados), e incluso la mayoría de ellos lo hizo dentro de la misma provincia. Pese a que también se ha elevado mínimamente (solo tres décimas), la movilidad laboral en España no termina de despegar e incluso retrocede: marca el dato más bajo de los últimos años, a excepción del ejercicio 2021, marcado por el impacto de la covid.

Así, más de 16,7 millones de ocupados (el 83,5%) llevan al menos un lustro viviendo en el mismo municipio. De hecho, prácticamente tres de cada diez no ha cambiado nunca de lugar de residencia desde que nació. Y la inmensa mayoría de los que sí han dado el paso de trasladarse a otro lugar elige uno cerca de sus orígenes: el 40,8% ha cambiado de municipio dentro de la misma provincia, el 4,1% procedía de otra provincia pero de la misma comunidad autónoma, mientras que el 13,5% de otra comunidad y el 11,9% de otro país.

Lógicamente, la movilidad es mayor entre los jóvenes: 231.300 trabajadores menores de 35 años (un 4,8% del total) se han trasladado de municipio en el último año, mientras que apenas lo ha hecho un 0,9% de los mayores de 55 años.

La estabilidad en el empleo es la clave, a la vista de que quienes tienen un contrato temporal son más proclives al cambio: un 3,4% se ha mudado en el último año frente al 2,2% de los que están fijos. De igual manera, la movilidad está relacionada con la antigüedad: apenas se han movido los que llevan más de seis años en su empresa (1,3%), mientras que se cuadruplica (5,2%) entre los que llevaban menos de un año en su empleo actual.

A su vez, el nivel de movilidad se eleva ostensiblemente entre los ocupados extranjeros: el 5,9% cambió de lugar de residencia en los últimos doce meses, frente al 1,9% de los españoles. Y lo mismo ocurre con los parados inmigrantes: un 9,8% se ha mudado a otro municipio en el último año, mientras solo un 2,5% de los desempleados españoles.

No parece ser una variable determinante el nivel de formación en la movilidad, puesto que hay pocas diferencias. Concretamente, ha cambiado de residencia en el último año un 2,7% de los ocupados con estudios superiores, un 2,1% en de los que tienen estudios secundarios de segunda etapa y el 2,2% de los que, como mucho, tienen estudios secundarios de primera etapa.

Brecha regional

Donde sí que se produce una fuerte brecha es entre regiones, hasta el punto de que la tasa de movilidad de ocupados de la comunidad autónoma con mejor dato, Madrid (3,6%), casi triplica a la que ostenta el peor, Extremadura (1,3%).

Concretamente, un 3,6% de los trabajadores de Madrid cambiaron de residencia hace menos de un año, a la que siguen Baleares (3,4%) y Cataluña (2,6). Solo estas tres autonomías están por encima de la media, mientras que a la cola se sitúan Extremadura (1,3%), Aragón (1,4%) y País Vasco (1,4%).

Por otro lado, aquellas regiones en las que los parados tienen mayor movilidad son Baleares (67,5%), Canarias (73,4%) y Madrid (74,1%).

Temas

INE