La actriz grancanaria posa en las instalaciones de CANARIAS7. / Arcadio Suárez

Iris Díaz: «He aprendido a redefinir el éxito»

La actriz grancanaria participa en la segunda temporada de la serie 'Hierro', que se estrena en breve en Movistar+

Ingrid Ortiz Viera
INGRID ORTIZ VIERA Las Palmas de Gran Canaria

Interior, día. Alguno se sentirá identificado: estamos en la habitación de una «niña muy fan» en los noventa, con ejemplares de revistas de cine apiladas en la mesa de noche y las paredes cubiertas de póster de la 'Superpop'. Una pequeña Iris Díaz ve por enésima vez 'Hola, ¿estás sola?', repitiendo para sí los diálogos de una cinta que fomentó su curiosidad por la interpretación. El largometraje era el debut de Icíar Bollaín como directora y ponía en pantalla una historia de amistad entre dos chicas, Silke y Candela Peña. La misma actriz con la que, veinticinco años después, aquella niña compartiría días de rodaje (probablemente en el sitio menos pensado) para la serie 'Hierro'.

La segunda temporada del éxito de Movistar+ llega en 2021 con una gran expectación. La jueza Montes se enfrenta en esta entrega a un litigio judicial por la custodia de dos niñas, a raíz de la separación de sus padres, y se exploran nuevos personajes y zonas de la isla.

La grancanaria Iris Díaz interpreta a Cruz, otra mujer de poder que trabajará muy cerca del caso, aunque por el momento se lamenta de no poder revelar demasiado de su personaje salvo que es independiente, empática y capaz de liderar un equipo. «Mi personaje ha sido todo un regalo», confiesa la actriz. «Los hermanos Coira han conseguido romper con algunos clichés en beneficio de un verdadero discurso de feminismo y sororidad. Siempre había vivido con ese tabú de que a partir de los cuarenta se acababan los papeles interesantes y pasabas a ser la esposa o madre del protagonista, pero resulta que no ha sido así». Precisamente, desde esa madurez que solo da la experiencia, la canaria aborda con ilusión esta nueva etapa y analiza una trayectoria de altibajos, una industria local que continúa apostando por su talento y un año en el que ya se dibujan algunos proyectos emocionantes para la actriz.

Viaje de ida y vuelta

Dedicarse al arte, en general, no es fácil, pero si a la inestabilidad del sector se le suman la ausencia de formación específica y de un mercado propio acusado por la insularidad, la tarea resulta hasta homérica. Por eso en 2001 Iris Díaz quiso probar suerte en Madrid y se embarcó en busca del éxito profesional. Su primera experiencia televisiva llegó con 'El Comisario', en la que también daba vida a una policía isleña, y entonces declaraba para la Revista C7 que quería ir «despacito y con calma» ante las oportunidades que se le presentaran. Luego vendrían otros papeles en 'Amar es para siempre' o 'El Príncipe', donde cultivaría su habilidad para los acentos con su interpretación de una captadora árabe, sin dejar pasar su participación en varios cortometrajes y obras de teatro.

Pero, en medio de lo que la canaria denomina «luces en el camino», también probó muchos de los sinsabores de la profesión, que la llevaron a trabajar de camarera, limpiando un piso de lujo, de telefonista o en los turnos nocturnos de las bandejas de un aeropuerto, entre otros. «He podido tener cuarenta trabajos. He llegado a hacer un photocall por la mañana y ponerme el mandil por la noche para servir copas, o compaginar hasta tres empleos porque no tenía mucha estabilidad. Una locura», confiesa. «Todo el rato pensaba en dejarlo, sobre todo cuando pasaba mucho tiempo en que no salía nada y llegaba rendida a casa, pero cuando entiendes que esto es lo que te gusta y que el oficio es así, estás bien».

En busca de emprender una nueva etapa, Díaz regresa muy cambiada para instalarse de nuevo en el archipiélago, con una mirada más abierta, pero también con miedo al rechazo. Un temor que no solo no se ha cumplido sino que ha terminado convirtiéndose en una gran acogida por el carisma y el talante canario que tanto echaba de menos. Poco después, recibiría la llamada de 'Hierro' y al día siguiente volvería a poner rumbo a Madrid para las reuniones con el equipo, solo que esta vez sí que tenía el billete de vuelta. «Hubo un momento de montarme en la ola del subidón y luego digerirlo un poco, porque deseaba muchísimo que pasase y en apenas dos semanas empezábamos a rodar», recuerda.

La actriz siente que está cerrando un ciclo al reconectar con sus raíces y retomar el contacto con compañeros que bien se quedaron, bien emprendieron ese viaje mucho antes. «En aquella época, Canarias quedaba como el lugar al que volver de vacaciones. Desde mi punto de vista, lo que ha ocurrido ahora es un cambio radical y creo que a la industria audiovisual en concreto le esperan unos años muy buenos, porque han descubierto que aquí hay mucho talento, que tenemos un paraíso con condiciones climáticas que favorecen los rodajes en cualquier momento del año a nivel internacional y encima tenemos una escuela de actores donde se están formando un montón de profesionales». La actriz también reflexiona sobre el impacto de la globalización en la estructura y los valores que rodean al sector, ya que asegura que se han roto muchos tabúes. «Hoy puedes hacer un infantil por la mañana y un drama por la noche y nadie cree que sea raro», indica.

«No sería feliz si me dedicara a cualquier otro trabajo»

«Además, parece que ahora que otros nos empiezan a valorar, nos lo empezamos a creer un poquito». Eso de lo que la actriz habla es lo que llaman 'el complejo canario', que no se circunscribe a ningún sector específico y que parece que poco a poco se empieza a superar. Entonces, ¿qué más hace falta? Díaz no duda en apoyar una de las principales reivindicaciones que realiza el sector cultural de las islas: generar industria propia, puesto que Canarias posee la suficiente riqueza cultural como para convertirse en un mercado autónomo igual de potente que el gallego o el balear. «Es necesario contar esas historias que les interesan no sólo a sus ciudadanos, sino a quienes vienen de fuera. En todo este tiempo, y en especial con el equipo de 'Hierro', me he dado cuenta de una cosa: podemos tener complejo, pero en el momento en que se nos exige siempre hemos estado a la altura».

Confinada en El Hierro

La pandemia paralizó toda actividad en el mundo durante meses, incluyendo más de 300 rodajes en España, y pilló a la serie de los hermanos Coira en apenas su tercera semana de grabación en El Hierro. Abandonaron todo el material y mandaron a casa al equipo, aunque muchos decidieron pasar allí la cuarentena, incluidas sus protagonistas.

Afortunadamente, el bajo índice de contagios en la isla facilitó que fueran de los primeros en retomar la producción. Así lo recuerda Díaz: «Regresamos al trabajo con unas condiciones muy concretas y encima con las emociones a flor de piel porque, de repente, éramos 100 personas confinadas en un hotel y hubo de todo. Recuerdo cuando el productor ejecutivo se asomó al balcón para darnos el resultado de las PCR y gritó '¡Todos negativo!'... Aquello fue una fiesta. Abrimos botellas de champán y los médicos nos denominaron unidad familiar. A partir de entonces partíamos de la premisa de que no nos podíamos relacionar con nadie de la isla, no sólo para no traer la covid al rodaje sino también para respetar a los habitantes de allí».

Vídeo. Vea el making of de la sesión de fotos.

Otro de los momentos que atesora con más cariño fue el reencuentro con el también actor grancanario Ciro Miró, un gran amigo. Ambos marcharon a la capital del país en busca de un sueño, coincidieron en 'El Comisario' y pasaron juntos una de esas etapas alejados de la interpretación. «Él curraba en un bar y yo iba a visitarle mucho, y cuando nos vimos fue una sorpresa. Entonces se nos vino a la mente una imagen muy clara: sentados en una terraza en Madrid, después de haber hecho una jornada de diez horas cada uno como camareros, me decía 'Te imaginas que llega una persona del futuro y nos dice Chicos, tranquilos. Una palabra: 'Hierro'....Y míranos aquí».

Con o sin pandemia, vivir en El Hierro no es fácil si no se está acostumbrado a su gente y sus tiempos. En los días no laborables hay poco que hacer y esa experiencia inmersiva en la que no existían fronteras entre el plató y el hogar le sirvió al elenco para reinventarse, comprender mejor a los personajes y absorber la idiosincracia del lugar. Para la actriz, además, supuso descubrir una isla que no había visitado nunca y trabajar nuevamente en su acento. Confiesa divertida que, en las primeras grabaciones, el director le señalaba que su acento, neutralizado durante tanto tiempo por las exigencias de la profesión, no era lo suficientemente canario.

Qué es el éxito

Poco queda de aquella joven que se fue con el sueño de convertirse en una estrella. A sus 40 años y ante la expectativa de lo que intuye que sucederá con el estreno de la temporada, Iris Díaz se prepara para otro de esos momentos de «luz» efímeros. «Ahora pertenezco al elenco de una gran producción, pero mañana estoy haciendo una cosa mucho más pequeñita y voy a ser igual de feliz», asegura la actriz, que revalúa el significado de la palabra 'éxito', mucho más cercano a la autorealización que a la fama. «Tuve la crisis de los 20, de los 30, de los 35, y solo ahora tengo la madurez de entender que en esta profesión hay épocas de bonanza y de vacas flacas, pero que no sería feliz si me dedicara a cualquier otro trabajo con un horario de ocho a cuatro. Para mí el éxito no son los focos, es dedicarte a lo que te gusta», insiste. Lo importante, reflexiona a pesar de ser consciente del tópico, es vivir el momento. «Ha sido el gran titular del 2020 para todo ser humano. Mañana te cierran las puertas y se acabó tu fantasía, así que creo que es la manera más saludable de convivir con un oficio como este».

Mi personaje en 'Hierro' es todo un regalo

Es por eso que confiesa que no cambiaría nada de ese largo viaje en el que ha trabajado en otros sectores, se ha peleado con una ciudad como Madrid, que ofrece y exige por igual, y en el que ha derramado lágrimas hasta quedarse dormida, porque todas esas experiencias la han convertido en quien es. «Si tuviera que dar un consejo a cualquiera que esté empezando siempre sería 've, vuela y regresa', porque salir de aquí te enriquece a nivel personal, y volver a casa con ese conocimiento hará que las islas crezcan también».

«Cuidado con lo que sueñas, porque se cumple», repite Iris Díaz como un mantra durante esta entrevista. Y tiene razón: aquella niña fan de Candela Peña, que ahora comparte su misma pantalla en televisión, tiene por fin la oportunidad de confesarle su admiración. ¿Qué más se le puede pedir al 2021?

Emprender es una actitud

Díaz siempre ha sido muy inquieta y su educación multidisciplinar, fomentada por una familia dinde hay 18 maestros, la llevaron a emprender en diversos proyectos. El último apenas está empezando, con marca 100% canaria: su productora La inesperada se gestó hace unos meses en una tarde de cervezas junto a David García, Mingo Ávila y Jennifer Artiles, que se encontraban, como ella, tratando de dar un cambio a su vida.«He emprendido un montón, pero esta vez me está resultando muy fácil porque tengo un equipo cojonudo, con un gran bagaje y un objetivo claro», apunta la actriz.

En enero comienzan con una serie en formato corto con capítulos de 12 minutos ('¿Y qué pasó?'), pero en el horizonte también se dibujan otras producciones audiovisuales y de teatro que afrontan con la mayor ilusión.