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Ilustración: Noelia de Alda
Guía de uso para ir sin sujetador

Guía de uso para ir sin sujetador

No hay que fijarse mucho para notar que el 'braless' es tendencia urbana. Cuándo conviene (y cuándo no) sumarse a esta moda

María de Maintenant

Sábado, 6 de julio 2024

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Hay una sensación de placer que compartimos casi todas las mujeres al llegar a casa: quitarnos el sujetador. Ahora prescindimos de él también al salir. Lo que hace años podía resultar extraño e incluso impensable, hoy triunfa en la pasarela y en la calle. Es lo que ha pasado con el movimiento 'braless' o, lo que es lo mismo, no llevar sostén. No hay que fijarse mucho para notar que es una tendencia urbana al alza, más aún en estas fechas, cuando la ropa empieza a estorbar. Hace años, sólo algunas muy animadas o celebrities como Elizabeth Hurley, Jennifer López o Gwyneth Paltrow mostraban looks sin sujetador, pero ahora mismo prescindir de él se ha popularizado –para horror de la gente más conservadora– y ha conseguido auparse al podio de lo más 'in'.

¿Cómo lo sabemos? El 'termómetro' para medir la implantación de una tendencia de moda siempre es doble: por un lado debe verse en la calle, claro, pero los gurús de la moda deben refrendarla en sus creaciones. Y así ha ocurrido con el 'braless' en la Semana de la Moda de París de este año. Olivia Wilde, por ejemplo, captó todas las miradas con un conjunto semitransparente de dos piezas. Lila Moss también optó por un 'outfit' atrevido confeccionado a punto que dejaba entrever sus pechos de manera sutil, y Elsa Hosk no se quedó atrás; llevó una blusa negra con estampado de lunares blancos que jugaba con las transparencias. Son algunos de los ejemplos que se vieron en el 'front row' del desfile de Yves Saint Laurent.

Algunos estarán pensando que lo de ir sin sujetador no se trata de algo innovador: ahí está el movimiento 'hippie' de los años 60 con su filosofía de amor libre y tetas ídem. Y el 'No Bra Day', el día de ir sin sujetador, que existe desde hace tiempo... Lo que ocurre ahora es que el 'braless' ya no es sólo la revindicación de un colectivo o cuestión de un día puntual. Viene para quedarse. Además de poner en valor la naturalidad y un estilo más desenfadado, se convierte en una forma de apostar por la comodidad. Y ahora que llega el calor, es buen momento para ir más ligeras, y, por qué no decirlo, para sentirnos libres y sin sujeciones, porque el buen tiempo también invita a relajarse.

Eso sí, cuándo, cómo, dónde y de qué forma prescindir del sostén en verano puede generar ciertas dudas. ¿Se puede ir a la oficina 'sin'? ¿A casa de los padres de tu pareja? ¿Y a una entrevista de trabajo? «Muchas veces no depende de la situación, sino de la prenda. Hay ciertos vestidos, como es el caso de los lenceros o los palabra de honor, que piden no llevar sujetador. Hay que hacer lo que exija el diseño, y, sobre todo, tiene que primar la comodidad, porque el pecho es algo íntimo y muy personal», explica Eder Aurre, diseñador vizcaíno de 30 años que tiene su propia firma de vestidos para novia e invitada. El experto en moda da una serie de nociones sobre el movimiento 'braless'. La primera es seguir el estilo de una misma. Si vas a estar incómoda sin sujetador –por una cuestión de tamaño, de bamboleo...–, mejor te lo pones. O al contrario: «Hay mujeres que llevan las prendas sin nada porque se sienten más a gusto, aunque la ropa no lo requiera. Es un tema de personalidad».

También explica que enseñar el pecho o lucir transparencias no tiene por qué estar siempre relacionado con la informalidad, con lo vulgar o como se dice ahora, con el 'chonismo'. «En la época de los 80, Yves Saint Laurent fue pionero en velar por prendas de seda en las que se viera o notara el pecho, la silueta o el pezón. Era ropa con un estilo exquisito, sensual, sofisticado y femenino, de alto standing. Muchas veces tenemos la idea de que enseñar los senos es ordinario, pero no tiene por qué ser así». Dicho esto, ahora viene el dilema… al margen de gustos y de personalidad, ¿cuándo es adecuado seguir la tendencia 'braless'? Aunque esté de moda y se haya normalizado no llevar sostén, pueden surgir ciertas dudas en determinadas situaciones. ¿Es oportuno lucir una blusa con transparencias cuando vas a un funeral? ¿Y en una reunión de trabajo? ¿Y para ir al banco a pedir un crédito? Cada cual es libre de hacer lo que quiera, por supuesto, pero cierto protocolo básico y la sensatez nos dicen cuándo es mejor usarlo y cuando se puede prescindir de él:

Cuándo sí...

Ahora que estamos en verano, se agradece lucir looks más fresquitos y ligeros, de esos que levantan el ánimo nada más salir de casa. Y, sí, la mayoría de conjuntos invitan a dejar el sujetador en el cajón. Para ir a una discoteca, tomar unas cañas con los amigos al salir del trabajo o incluso para ir a un chiringuito, se puede prescindir del sostén sin que provoque ningún quebradero de cabeza. Es decir, en situaciones de ocio y más informales. Y por la noche, a veces apetece arriesgar y disfrutar de una buena juerga con un bonito escote. En ese caso, el cuerpo nos pide pasarlo bien con los pechos sin sujetador. Por ejemplo, puede quedar muy bien una blusa transparente con una chaqueta biker o un vestido con maxi escote en la espalda.

Cuándo no...

Hay momentos que invitan a vestir de forma más discreta. Por ejemplo, el primer día de trabajo, una reunión con el jefe o una cena con los suegros. Es así, y no pasa nada. Queremos causar buena impresión y que nuestro pecho no sea el tema de conversación –hay ciertas modas o tendencias que no todo el mundo comprende y que incluso escandalizan–, por eso, lo más fácil es optar por un look sencillo, que no llame mucho la atención. ¿Qué nos ponemos entonces? Aquella ropa que nos guste y con la que nos sintamos identificadas, siempre siendo fieles a nuestro estilo y esencia. Para este tipo de ocasiones en las que se quiere ir arreglada pero sin desfasar, una blazer con una camiseta básica blanca, unos pantalones y algún complemento bonito puede ser una gran opción. Elegante, pero lo justo.

... Y cuándo te la juegas

«Tía, ¿se me nota mucho el pezón?». Es una de las frases más repetidas entre amigas cuando no queda del todo claro si es adecuado llevar los pechos sin nada. Al igual que hay ocasiones en las que nos sentimos a gusto y cómodas, hay otras en las que ni siquiera nosotras mismas sabemos si es lo correcto. Es lo que pasa cuando vamos a una reunión o evento con mucha gente que no conocemos. ¿Pensarán que soy ordinaria? ¿Es demasiado informal no llevar sujetador? ¿Y si piensan que paso de todo? ¿Hablarán de mí si se me nota el pezón? Cuando el código y el registro no está definido… hay que jugársela. Y luego, ya se verá si se acierta.

Si un sujetador te deja marcas... malo. Así se elige la prenda correcta

Más allá del estilismo y la estética, no llevar sujetador también puede tener algunos beneficios para la salud, y los expertos dan una serie de recomendaciones si se decide no usarlo. Luis María Guevara, ginecólogo de la clínica IMQ de Bilbao, explica que prescindir del sostén «puede estimular un poco más la producción de colágeno y hacer que los tejidos se mantengan con un mayor tono trófico». Eso sí, no hay evidencias científicas de que llevarlo retrase la caída de los pechos.

También desmonta el mito de que su uso está relacionado con la posibilidad de desarrollar cáncer de mama. «El sujetador en ningún caso aumenta el riesgo de padecer cáncer de senos, no hay ninguna evidencia desde el punto de vista médico. Hay otros factores que sí influyen, como es el caso de la obesidad, el tabaquismo o el sedentarismo», dice.

Aunque recomienda no usarlo durante las 24 horas del día, el experto explica que es importante ponérselo en ciertas ocasiones, como por ejemplo, para realizar deporte o en el caso de mamas muy voluminosas: «Las mujeres con pechos más grandes también pueden tener un mayor dolor de espalda y cuello. Ahí sí que hay que tener más cuidado a la hora de realizar ejercicio físico».

En ocasiones, encontrar el sujetador ideal se convierte en un auténtico quebradero de cabeza. Aros que aprietan, gomas que no se terminan de ajustar, tirantes que crean rozaduras… Cuando una mujer encuentra uno que le sienta bien y le resulta cómodo, aleluya. Pero no es tarea fácil. Sobre todo, cuando se trata de lucir vestidos o blusas muy escotadas ahora que es pleno verano. Según un estudio que realizó el Instituto Médico Estético, el 73% de las mujeres españolas lleva una talla de sujetador que no le corresponde, y tampoco sabe cuál es la adecuada.

Para hacer deporte

En este sentido, Guevara apuesta por utilizar algunos específicos en el caso del deporte. Para ejercicios de impacto, los mejores son los sujetadores de recogimiento, «porque detienen los movimientos de la mama en los tres planos. La mama se puede mover de arriba abajo, de izquierda a derecha, de derecha a izquierda e incluso desde dentro hacia fuera. Ese sostén especial lleva un sistema que detiene el movimiento en todos los planos».

Para salir a correr de una forma más relajada, recomienda los sostenes por comprensión, es decir, los que limitan los movimientos al sujetar la mama contra el pecho. Y para ejercicios como yoga o pilates, los de comodidad. Eso sí, Guevara enfatiza en la idea de que un sostén «nunca tiene que apretar ni presentar marcas en la piel al final del día. También es muy importante que no tengan costuras ni aros y que esté hecho de tejidos suaves y transpirables».

Alternativas

Copas adhesivas

  • La mejor opción para las que buscan una sujeción mínima y natural. Las más comunes son las de silicona, y están diseñadas para adherirse a la piel.

Pezoneras

  • Para las que quieran prescindir del sujetador sin marcar sus pezones, se convierten en la opción más acertada. Son parches para evitar que sobresalgan.

Cinta adhesiva

  • Es parecida al esparadrapo convencional, pero ojo. En este caso, se recomienda no utilizar en el caso de las mujeres que tengan pieles atópicas o psoriasis.

Sujetador sin tirantes

  • Es ideal para vestidos o prendas de palabra de honor. Al no llevar tirantes, tiene gran sujeción en la parte trasera.

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