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La madre de la menor afectada, Leticia Reguera. Cober

Denuncian de nuevo por intrusismo a Palacios, que ya había sido condenada

Tribunales ·

La propietaria de la Clínica Dental Orgaz trató, presuntamente, a una menor a la que pusieron una ortodoncia careciendo de título

Francisco José Fajardo

Las Palmas de Gran Canaria

Martes, 4 de junio 2024, 02:00

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La propietaria de la Clínica Dental Orgaz ha sido denunciada por haber -presuntamente- manipulado la boca de una menor a la que colocaron unos brackets tras pagar 1.439 euros, haciéndose pasar por dentista a pesar de carecer de título alguno. Carolina Palacios, que es como se llama esta mujer, ya fue condenada a seis meses de cárcel en junio de 2020 por la comisión de un delito de intrusismo profesional, ya que ejerció de higienista también sin titulación.

La madre de la menor afectada, Leticia Reguera, interpuso la denuncia ante la Policía Nacional, presentó una hoja de reclamaciones en la clínica y también puso los hechos en conocimiento de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias y del Colegio de Dentistas de Las Palmas.

Los presuntos hechos comenzaron el 26 de octubre de 2023, cuando la denunciante llevó a su hija a la clínica «porque tenía un diente torcido», contó a este periódico.

«Vi la oferta de ortodoncia completa en Groupon por 1.799 euros y llamé solo para preguntar, pero luego me insistieron y me hicieron otra oferta a 1.439 euros ya sin Groupon y por eso me decidí», relató.

En la primera consulta «estaba Carolina haciendo las labores de administrativa», narró, y a la niña la atendió «un chico en la sala. Todo fue muy rápido, la miró, le hizo una radiografía y yo le realicé el pago íntegro que era la condición que me puso para esta oferta», dijo la denunciante. «Me lo comentó de forma expresa, que tenía que pagar los 1.439 euros de forma íntegra y por adelantado y en ese caso entraba todo, revisiones y demás. Además de los brackets, Carolina me dijo que la niña tenía una caries y debía abonar 55 euros más y así le hicieron el tratamiento sobre la marcha».

En la siguiente cita, contó, «una chica diferente le puso a mi niña la primera parte de la ortodoncia y la segunda, otro chico que no había visto antes. Era todo muy extraño», apuntó.

A peor

En principio, el tratamiento «fue bien», pero al mes «fuimos de nuevo a revisión y me encontré a Carolina Palacios con otra compañera. Nunca me dejó entrar con la niña a la consulta a pesar de que era menor y me dijo que la iba a atender ella misma porque era ortodoncista. Le cambiaron los hierros y los elásticos, metiéndole las manos en la boca. Pero la sorpresa desagradable me la llevé cuando mi hija me contó que lo hizo con los mismos guantes que usó con el paciente que estaba a su lado. La niña se sorprendió por eso y me lo dijo nada más salir», denunció Leticia Reguera.

Con el paso de los meses, «empezó nuestra odisea ya que se le despegaban los brackets, se le salía el hierro y le hacía daño en el cachete. Era horrible. Tenía dolores al despegársele el aparato y por eso llamé a la clínica por teléfono y Carolina me dijo que no podía darme cita hasta el mes siguiente», exclamó indignada. «Ella, al parecer, contrataba un ortodoncista y me comentó que no podía hacer nada y tenía que esperar a que su compañero llegara», comentó. «Yo le pregunté si ella podía ver a mi niña ya que me había dicho que era ortodoncista, pero me respondió que no, que estaba liada hasta el siguiente mes ya que no solo trabajaba ahí sino también ejercía su supuesta profesión en otras clínicas».

Imagen de la documentación aportada por la denunciante.
Imagen de la documentación aportada por la denunciante. Cober

Ya en mayo esta madre fue con su hija a la clínica y al llegar se la encontró «llena de pacientes y todos estaban quejándose porque les hacían esperar horas. Empezamos a hablar entre nosotros y algunos me dijeron que llevaban tres años con la ortodoncia y no se la quitaban, otra me dijo que si no pagaba a Carolina 200 euros no la atendía... Me harté y les pedí la hoja de reclamaciones y al rellenarla, llamaron a Carolina para decírselo. Le comentaron que varios pacientes iban a poner algunas reclamaciones y me la pusieron al teléfono», argumentó. «Me preguntó quién era y qué problema tenía y dijo que pusiera lo que me diera la gana pero que eso no se iba a quedar así. Que yo era una gilipollas y, junto a mi pareja, éramos unos tóxicos porque le había puesto una reseña negativa en Google, un detalle que no es cierto», declaró.

«Me colgó y la secretaria la volvió a llamar después porque no tenían hojas de reclamaciones para más gente. Al contactar con ella, le dijo que me largara, que no me iban a atender a pesar de que la menor tenía un bracket roto, llevaba todo el día sin comer y aguantando unos dolores terribles», recordó. Fue en ese instante cuando una usuaria «que estaba allí me dijo que pusiera su nombre en internet y me asusté al ver que fue condenada por intrusismo. Fue justo cuando llegaron seis policías diciendo que había llamado la dueña del local alegando que había gente conflictiva. Los usuarios que estaban allí se quedaron alucinando y los agentes nos dijeron que debíamos poner una reclamación colectiva».

Al final, Leticia Reguera denunció a Carolina Palacios por intrusismo y presentó las pertinentes quejas a la Consejería de Sanidad y el Colegio de Dentistas de Las Palmas. «Quiero que se sepa lo que está haciendo esta señora», advirtió, añadiendo que «es triste y todo se agrava cuando veo que me buscó por redes sociales para acosarme mandándome mensajes», finalizó.

Carolina Palacios, dueña de la Cínica Dental Ordaz. C7

Ejerció también de higienista sin tener titulación alguna

Carolina Palacios fue condenada a seis meses de cárcel por la comisión de un delito de intrusismo profesional ya que ejerció de higienista careciendo de título en un fallo dictado por el Juzgado de lo Penal número 3 de Las Palmas de Gran Canaria. Según los hechos probados, el 17 de septiembre de 2018, Carolina Palacios «se dio de alta en el Servicio Canario de Salud como titular de la Clínica Dental Ortodoncia Orgaz», situada en la calle Juan Manuel Durán González. Desde de julio de 2018 hasta febrero de 2019, la condenada «ejerció de forma continuada y onerosa la profesión de higienista dental en la clínica referida a pesar de que era plenamente consciente de que carecía de la titulación oficial habilitante para el desempeño de tal profesión», dijo la sentencia.

De este modo, Carolina Palacios Orgaz «realizó en el periodo expresado» diversas actuaciones «para las que se precisaba la titulación de técnico superior de higiene bucodental».

Entre las mismas, detalla la sentencia que llevó a cabo una «asistencia» prestada el 4 de octubre de 2018 a un detective privado «que había acudido a la clínica investigando una supuesta actividad de intrusismo profesional, en cuya virtud la encausada le realizó una limpieza bucodental» sin estar habilitada legalmente para ello.

También quedó acreditado que llevó a cabo una asistencia a un menor de edad el 22 de enero de 2019 «consistente en una limpieza bucal a través del programa de la Seguridad Social 'Padican'».

Durante el periodo en que otra profesional sanitaria que compareció en la vista oral en calidad de testigo prestó servicios en la clínica dental Ortodoncia Orgaz «durante cuatro o cinco jornadas» de noviembre de 2018, «la misma constató que la Sra. Palacios Orgaz realizó varias limpiezas dentales».

Palacios también fue la propietaria del pub La Florida, un local de Vegueta que acumuló varios expedientes sancionadores por incumplimientos, de las medidas Covid, como de aforo y de la prohibición de entrada de menores.

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