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El espeleólogo Alfonso Urrutia habla con uno de los responsables del rescate una vez fuera de la cueva Juanjo Santamaría
Localizada en buen estado la pareja desaparecida en una cueva de Cantabria

Localizada en buen estado la pareja desaparecida en una cueva de Cantabria

Paloma Bombín y Alfonso Urrutia han sido rescatados este lunes dentro de una galería secundaria y sin salida después de más de 40 horas de búsqueda | La principal hipótesis es que se quedaron sin luz y decidieron, como manda el protocolo, esperar sin moverse

Ana del Castillo, Ana Bringas y Candela Gordovil

Santander

Lunes, 24 de junio 2024, 07:42

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Tras 40 horas de búsqueda la pareja de espeleólogos de Castilla-León perdida en Garmaciega-Sima del Sombrero en Soba ha sido localizada dentro de la cueva «en buen estado». No hay muchos detalles aún porque los coordinadores están esperando a poder hablar con los ocho rescatadores que han contactado con ellos. Personal de enlace ha salido a la boca de la cueva para comunicar la buena noticia. «Es una primera información y tenemos que ser cautos», asegura el jefe del Puesto de Mando Avanzado, Santiago López. «Pero todo apunta a que están saliendo por la boca del Sombrero, en buen estado pero no sabemos en qué estado». La espera se va a hacer larga pues pueden tardar hasta dos horas en salir al exterior y reunirse con el equipo que hay al pie de la entrada del Sombrero. Javier Allende, coordinador del dispositivo, ha explicado que Paloma Bombín y Alfonso Urrutia estaban en una de las galerías secundarias que no tiene salida. La principal hipótesis, hasta que la pareja salga y pueda confirmarlo, es que se quedaron sin luz y decidieron, como manda el protocolo, espearar sin moverse hasta que llegara el equipo de rescate.

Los equipos de rescate han buscado dentro y fuera de la cueva, según explicaba la consejera de Presidencia del Gobierno de Cantabria, Isabel Urrutia, esta mañana. Un operativo que arrancó ayer domingo y que ha movilizado, además de los equipos que recorren el interior de la cueva, drones y helicópteros ante la posibilidad de que los dos espeleólogos abandonaran la cavidad por alguna pequeña salida y se encontrasen perdidos en el monte o hubieran sufrido un accidente. Urrutia insistía esta mañana en que no se descartaba ninguna posibilidad, incluida esa salida, debido a la aparición de «indicios» que apuntan a esta idea, como ramas dobladas, por lo que no se ha cerrado ningún escenario de búsqueda. La consejera confirmaba también que los dos espeleólogos no comunicaron al 112 su entrada a la cueva, ni su recorrido, ni su hora de salida prevista, tal y como es obligatorio. «No sabemos ni el material que llevan», ha llegado a decir la portavoz del Ejecutivo regional.

La comparecencia de Urrutia llegaba después de que los equipos de emergencia del Gobierno de Cantabria que anoche entraron en la cavidad por las bocas de entrada y salida recorrieran la travesía marcada, la principal, y no localizaran a la pareja de jóvenes que debía haber salido ayer, 20 horas después de adentrarse en ella. «Nos deja un poco descolocados porque esperábamos dar con ellos en algún punto de la cueva», explicó esta mañana Javier Allende, coordinador de Emergencias.

Por esta razón, los efectivos de rescate del Gobierno de Cantabria iniciaron la revisión de tres galerías adicionales. A las 17.30 horas salió el primero de los equipos sin éxito. En el ramal que ellos habían recorrido no estaba la pareja. En unas dos o tres horas se esperaba tener noticias de las otras dos galerías, pero mientras tanto otros cuatro grupos -16 personas- se preparaba para una búsqueda «más detallada e intensiva». Pero no fue necesario. Unos aplausos pusieron sobre alerta a periodistas, familiares y técnicos en el Puesto Avanzado. Parecía que había buenas noticias. A las seis de la tarde llegó la confirmación de que estaban localizados y en «buen estado».

Domingo, la activación de la búsqueda

El Ejecutivo, que una vez que tuvo conocimiento de los hechos activó la búsqueda de los jóvenes procedentes de Castilla y León, solicitó a las nueve de la noche de este pasado domingo la ayuda de la Unidad Militar de Emergencia. De este modo, dos equipos de la UME entraron esta mañana en la cueva: uno en misión de búsqueda -con cinco efectivos- y otro en misión de comunicaciones -con dos efectivos en Garmaciega-. Así, inspeccionan zonas que se salen de la travesía clásica, por si, por error, se hubieran adentrado por un ramal no señalizado. Los equipos de rescate se enfrentan a 40 kilómetros de vías alternativas por las que los dos espeleólogos podrían haberse extraviado.

El responsable de Emergencias ha explicado que la entrada y la salida de la cueva es «difícil» y hay que salvar un desnivel de unos 400 metros trepando por cuerdas. En la parte de abajo hay un río sin corriente y de poca profundidad. El recorrido es de seis kilómetros que se pueden hacer de pie pero en los que hay zonas estrechas, con gateras aunque «no excesivamente complicadas».

Ya se conoce la identidad de la pareja. Se trata de Paloma Bombín Mosquera, vallisoletana de 38 años y profesora, y Alfonso Urrutia Heredia, un varón natural de Salamanca, de más de 40 años, y con un nivel 'alto' de espeleología. por esta razón, Allende ha considerado «difícil» la hipótesis de que se hayan desorientado porque la ruta principal «está muy bien señalizada», ha insistido. «Las propias instalaciones, un pasamano, una cuerda, te va guiando hacia donde tienes que ir. Y hay una zona en la cual puede ser un poco más complicado, pero hay un hito», e incluso en algunas zonas se han puesto reflectantes para ver el camino a seguir. Entonces, la hipótesis más plausible para el técnico es que puedan haber tenido un «traspiés» y haberse hecho daño en un tobillo o una pierna; lo que, de haber sucedido, se habría producido en una de las galerías que se están explorando actualmente, ha comentado. Dos equipos del Greim de la Guardia Civil también están en el interior de la cavidad.

Hipótesis iniciales

La Guardia Civil barajaba varias hipótesis sobre lo que les podía haber ocurrido, en la que «lo más probable» es que se trate de un «retraso alargado en el tiempo» y, por el momento, descartan «caídas o accidentes graves» ya que, de «haber tenido algún percance», ya «se habrían localizado».

El teniente y jefe del Servicio de Montaña de la Guardia Civil (GREIM), Pablo Villabrille San Pedro, explicaba en la mañana de este lunes que no descartan ninguna hipótesis, pero se decantan porque puedan estar «en buen estado». «Son experimentados, sobre todo el chico, que ya ha había hecho la travesía en una ocasión. Y si se hubiera roto alguna cuerda (por poner un ejemplo) los habrían encontrado. Lo más probable, es que se deba a un retraso que se ha retrasado en el tiempo. No barajamos la hipótesis de que estén heridos de gravedad o fallecidos».

Según explicaba, la hipótesis «más probable» es que los espeleólogos, que se introdujeron en la cavidad el pasado sábado, no encontraran la torca por la que pretendían ascender y continuaran su marcha por algún motivo, o bien porque «no dieron con las cuerdas o por el cansancio», hasta dar con una zona de bloques «pedregosa de complicado tránsito» que concluye en un sifón.

En su opinión, sería en esta zona donde podrían encontrarse ya que lo «más razonable» es que «con el cansancio y las horas de trabajo» en la cueva estableciesen ahí «un punto caliente» a la espera del equipo de rescate. El teniente ha indicado que esta cueva «no tiene grandes cavidades» pero esta actividad es «técnica» y puede llevar «entre 10 a 12 horas completarla». En este sentido, ha detallado que «cualquier grupo puede tomar una dirección equivocada y desorientarse de tal manera que no puedan ser capaces de regresar» al punto inicial y retomar la travesía donde ya la tenían consolidada en cuanto a orientación. Al respecto, ha apuntado que incluso su equipo tiene «dificultades» para orientarse dentro de estas cavidades.Otra hipótesis que baraja la Guardia Civil, «poco probable», es que los espeleólogos hayan descendido «más profundo», hasta una profundidad superior a 700 metros.

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