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Carlos Álvarez, CEO y fundador de Servilog, posa en la sede de CANARIAS7, donde compartió la historia que hay detrás de su emprendimiento. Juan Carlos Alonso
«Empecé con 10.000 euros, un móvil, un portátil de segunda mano y un coworking como despacho»
Emprender en Canarias

«Empecé con 10.000 euros, un móvil, un portátil de segunda mano y un coworking como despacho»

Tras ser despedido en 2017, Carlos Álvarez decidió dar a su vida un giro de 180 grados abriendo un negocio en el puerto de Las Palmas

Samantha Sánchez

Las Palmas de Gran Canaria

Sábado, 15 de junio 2024, 20:15

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Dice el dicho que la perseverancia todo lo alcanza y el grancanario Carlos Álvarez, CEO y fundador de Servilog, lo sabe bien. Y es que, hace ya siete años, el graduado en Comercio Internacional encontró en un despido laboral una oportunidad para embarcarse en un proyecto empresarial propio.

Así, tras perder su puesto «de forma fulminante» en la naviera para la que había trabajado siete años, cinco de ellos desde el extranjero, decidió dar a su vida un giro de 180 grados abriendo un negocio de logística internacional, especializado en la región West África, en el Puerto de La Luz y de Las Palmas.

Era un día como otro cualquiera cuando la antigua compañía de Álvarez decidió prescindir definitivamente de sus servicios. «Me dijeron que recogiera mis cosas y que no volviera al día siguiente», afirma. El grancanario acababa de ser padre por primera vez hacía apenas cinco meses. «A eso se sumó que mi mujer llevaba un tiempo sin trabajar, fue un palo grande», explica.

La empresa ejerce su actividad en el Puerto de Las Palmas. Arcadio Súarez

El ahora empresario se quedó, de forma repentina, sin ingresos. «Fue un momento de mucha incertidumbre, pero tenía claro que no podía quedarme de brazos cruzados, que debía moverme», cuenta.

Por ello, lejos de desanimarse, quiso llevar a la práctica una idea que había estado «cocinándose en su cabeza desde hacía un tiempo» y a la que no había podido hacer caso hasta que perdió, a la fuerza, su trabajo: montar su propia empresa en el Puerto de La Luz. «Tras pensarlo mucho, me dije a mí mismo, ¿por qué no intentarlo? Al final me atreví y, siete años después, puedo decir que salió bien», dice.

Los inicios de Servilog

El grancanario tenía la formación, la experiencia y las ganas para poner en marcha su aventura empresarial, a la que más tarde bautizó como Servilog, de modo que descartó buscar empleo en otras empresas del sector, «que quizá hubiera sido la opción más fácil». Así, valiéndose de los 10.000 euros de la indemnización que recibió por el despido y de la ayuda que le ofrecieron algunos viejos conocidos, se lanzó a emprender.

«Empecé con un móvil, un portátil de segunda mano que tenía en casa y un coworking como despacho», asegura Álvarez, al que el apoyo de su familia le bastó para levantar los cimientos del negocio que hoy es su sustento y el de cuatro personas más. «Más que darle una oportunidad a mi proyecto, me la di a mí mismo», manifiesta.

«Los primeros meses me encargué de la empresa yo solo, sin cobrar nada y sin saber si iba a funcionar a largo plazo o no. Aún así confié»

De esta manera, en 2017, el proveedor de servicios logísticos internacionales, especializado en la región West África, Servilog, se instaló en Gran Canaria, aunque sus inicios no fueron fáciles. «Los primeros meses me encargué de la empresa yo solo, sin cobrar nada y sin saber si iba a funcionar a largo plazo o no. Aún así confié», afirma el empresario. Nada le hizo perder el foco. «Tener tu propio negocio exige mucho dinero y tiempo, así que es necesario no perder la paciencia», explica Álvarez.

En la actualidad, Servilog trabaja con diez países africanos, entre los que se encuentran Mauritania, Senegal, El Sahara, Marruecos, Ghana, Nigeria, Guinea-Bisáu y Costa de Marfil, entre otros, operando desde Canarias, la península ibérica y algunos territorios europeos como Portugal y Alemania. «En su primer mes de vida, la empresa consiguió enviar sólo tres contenedores y, ahora, mandamos una media de 1.000 por año. Este 2024 queremos superar esa cifra», cuenta el grancanario.

Su paso por África

Álvarez tuvo la oportunidad de vivir y trabajar seis años en África, una experiencia que recuerda «con mucho cariño». En 2009, pasó 360 días en Senegal gracias a una beca de Proexca, «apoyando y asesorando a nivel local a las empresas canarias que estaban presentes en el país o querían empezar a negociar con él».

Tiempo después, voló de nuevo al continente para ser delegado comercial de una naviera española implantada en Mauritania, donde estuvo cinco años. «Esa etapa fue como hacer un doctorado en logística internacional», asegura. De ahí que haya querido trasladar todo lo aprendido a Servilog. «Ya conocía la manera de trabajar de las empresas africanas, y también de los particulares, y sabía adaptarme a ella, así que lo aproveché», dice.

Javier Jódar, Kath Roberts, Carlos Alvarez, Paola Graziani y Fran Vega. C7

África le enseñó, entre otras cosas, que «la familia es sagrada». Un valor que el empresario trata de trasladar en el día a día a su equipo de trabajo, conformado por Javier Jódar, Kath Roberts, Paola Graziani y Fran Vega. «Ellos son el motor de Servilog y sin ellos no habría podido llegar a donde estoy hoy. Este año queremos contratar a alguien más, ya que a veces no damos abasto», afirma.

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