FELIP ARIZA

Aprenda a hacer bien el currículum

Introduzca palabras clave y ponga una foto profesional. No te dará el puesto, pero te abrirá la primera puerta

Carmen Barreiro
CARMEN BARREIRO

¿Acaba de perder su trabajo y desconoce cómo hacer un nuevo currículum? O quizás quiere cambiar de compañía, pero se ha quedado tan obsoleto en esto de las nuevas tecnologías que no sabe ni por dónde empezar su perfil profesional. O puede que después de varios años fuera del mercado laboral, le apatezca volver y no le quede otra que rehacer aquel viejo documento de cinco folios aparcado en el escritorio de su ordenador en el que solo le faltaba poner que día se le cayó su primer diente. Sea cual sea su situación personal, recuerde que en la mayoría de las empresas en las que aspira a trabajar le van a pedir que entregue un currículum. Por eso es muy importante dedicarle tiempo y hacerlo bien. «En un proceso de selección tradicional, es esencial para poder pasar a la siguiente fase. No nos va a dar el puesto, pero sí puede eliminarnos y es una verdadera lástima que un buen candidato quede descartado porque su currículum no es adecuado», explica Ibon Olazabal, director general de la consultoría de recursos humanos Walt by Evolus. De hecho, los expertos en procesos de selección de personal lamentan que el «punto débil» de muchos –«demasiados»– aspirantes sea precisamente la elaboración de su perfil profesional. «Existen guías, pero muchas veces llevan a presentaciones despersonalizadas, con excesivos puntos e información que no refleja al candidato. Hay que tener muy en cuenta que el seleccionador tiene un tiempo limitado para hacer un primer filtrado del aspirante y que la herramienta es el currículum, por lo que debe ser fácil, accesible, orientado al puesto y que refleje lo máximo posible los resultados y aportaciones del candidato. Se trata de ver rápido y claro lo que hace a esa persona apta para el puesto», añade Olazabal.

Una opinión que comparte Gina Aran, directora ejecutiva de la consultoría de recursos humanos Inginium y profesora de Habilidades Directivas en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). «Hoy en día no nos fijamos tanto en los años de experiencia como en las habilidades que ha aprendido o practicado esa persona a lo largo de su trayectoria profesional. Buscamos compentencias en función del puesto: capacidad de trabajo en equipo, capacidad analítica, de comunicación...», resume la también profesora asociada en la ESADE Business School.

En cualquier caso, saber hacer un buen currículum es fundamental para superar con éxito la primera criba. Ah, y no te olvides de buscarte en internet para ver lo que sale sobre tí. Recuerda que en las últimas fases del proceso de selección, el 85% de los reclutadores 'googlea' al candidato. Estas son algunas de claves.

Imagen

Los que llevan foto se recuerdan mejor

Aunque no es obligatorio, los expertos en Recursos Humanos recomiendan poner una foto, entre otras cosas «porque el entrevistador recuerda más fácilmente una cara que un nombre», señala Gina Aran, por cuya empresa pasan cientos de currículum cada semana. Eso sí, debe ser una imagen cuidada y profesional. No vale cualquier fotografía. Y mejor de cara que de cuerpo entero. «Puedes poner esa misma foto en tus redes sociales y en tus perfiles profesionales para crear así una imagen de marca», coinciden los reclutadores.

Datos personales y titulación

No cuentes tu vida. Vete al grano y enlaza tu perfil digital

Un error muy frecuente es abrumar al seleccionador con infinidad de datos que no sirven para nada. Nombre, apellidos, correo electrónico y teléfono de contacto. Ya está. También es interesante y resulta muy práctico incluir un enlace a tus perfiles digitales (web, blog, redes sociales profesionales...). «Si no tienes tu casita digital, crea una», recomienda Aran.

En cuanto a la titulación, no hay que volverse loco y remontarse hasta los años de la guardería. Basta con acreditar la formación que exige el puesto al que optas. «Solo se debe poner el colegio si eres muy joven y buscas tu primer puesto de trabajo y por edad no te ha dado tiempo a tener más formación», precisa Aran. También puedes incluir justo debajo de tus datos personales un 'título' que te defina como profesional. En este caso, es recomendable usar lo que los reclutadores llaman 'keywords' o palabras clave. Por ejemplo, si trabajas en el sector del Marketing puedes definirte como 'community manager, especialista en SEO'. «Cuando llevas muchos procesos, lo primero que realizamos es una lectura en diagonal buscando 'keywords' relacionadas con el puesto. Una vez visto el currículum y detectadas esas palabras clave, es importante que datos esenciales como el nombre o el contacto estén claros. También es fundamental evitar disonancias como correos electrónicos no profesionales o, por supuesto, con faltas de ortografía», añade el director general de la consultario Walt by Evolus. Una recomendación: busca las palabras claves que se usan en el sector al que aspiras e introdúcelas en tu perfil.

Para acreditar el conocimiento de algún idioma, mejor recurre a términos oficiales tipo B1, C2... en lugar de 'nivel intermedio' o 'básico'. Y, sobre todo, no mientas. Las habilidades tipo conocimientos tecnológicos etc. puedes dejarlos para el final.

Experiencia laboral

Además del puesto, explica muy brevemente tus logros

Si ya has trabajado en el sector al que aspiras, puedes poner la experiencia profesional antes incluso que la formación, porque las empresas van a valorar más esos años de trabajo que cualquier curso. Un aspecto muy importante que se debe tener en cuenta es que debes adaptar el currículum en función del puesto al que aspiras. Empieza siempre por orden cronológico inverso (del contrato más reciente al más antiguo) y destaca de alguna manera los trabajos relacionados con la vacante que deseas cubrir. Ahí debes poner el puesto que desempeñabas, la empresa, el periodo en el que estuviste trabajando y una breve descripción de tus funciones. «Es bueno que en tu experiencia laboral pongas también los logros. Por ejemplo, 'como directora de ventas en la zona norte de tal compañía tuvimos el reto de aumentar las ventas tanto y para ello fue necesario...'», explica Gina Aran. «Un curriculum es un resumen orientado, estructurado y tiene que resaltar cuestiones clave. No debe agotarlo todo. Debe dejar algo a la imaginación, a la entrevista», añade Ibon Olazabal.

Diseño

Cuida todos los detalles y huye de la 'comic sans'

Conviene que tengas versiones diferentes del currículum en función del tipo de puesto al que te interese presentarte. El documento entra por lo ojos, así que cuida su diseño. «Eso no significa que sea recargado. Tiene que ser visualmente atractivo, pero no excesivo. Hoy en día hay mil recursos y plantillas que puedes usar, pero recuerda que el diseño deber estar al servicio de los datos y no al revés. Huye de tipografías infantiles como la 'comic' sans' o muy recargadas», resume la directiva de Inginium. Tampoco abuses de los colores. Si el puesto al que aspiras es más creativo entonces puedes ser algo más 'original'.

Nuevos formatos

Atrévete con un vídeocurrículum

Las nuevas maneras de entender la comunicación han cambiado, por eso es interesante valorar otras formas de presentar nuestra candidatura a un puesto de trabajo. Una de ellas son los videocurriculums, una especie de vídeo promocional de nosotros mismos donde contamos «nuestras aptitudes, actitudes y logros profesionales». Eso sí, si vas a enviar este tipo de presentación a las empresas asegúrate de hacerlo bien.

Currículum ciego para no ser discriminad@ por género, edad o país de origen

Los aspirantes a un puesto de trabajo que entiendan que pueden ser discriminados por razones de imagen, género, edad o procedencia tienen la opción de elaborar lo que se conoce como curriculum ciego o 'blind CV'. La clave está en no incluir ningún dato personal para que el responsable del proceso de selección valore al candidato únicamente por su capacidad profesional y experiencia. El Ministerio de Servicios Sociales e Igualdad llevó a cabo en julio de 2017 un programa piloto con un grupo de 78 empresas –entre las que se encontraban Ikea, Endesa, IBM y Ferrovial– para la implementación de este tipo de curriculum en sus procesos de selección de personal. Los candidatos únicamentetenían que poner sus iniciales y apellidos. Seis meses después de su puesta en marcha, el resultado de una de las empresas participantes fue muy revelador: la contratación de mujeres había aumentado un 24%.