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¿Cómo se busca trabajo hoy en día?

El contenido que compartimos 'online' es tan importante como el propio currículum

Elena Martín López
ELENA MARTÍN LÓPEZ Madrid

Atrás quedan los días en los que se iba de puerta en puerta preguntando en las empresas por una vacante y, más recientemente, incluso mandando el currículum (CV) por correo electrónico, lo ha quedado obsoleto. Desde la aprobación de la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales en 2018, las empresas están obligadas a pedir el consentimiento del candidato para incorporar su CV en un proceso de selección, lo que ha hecho proliferar las páginas de empleo corporativas.

La tecnología ha cambiado la forma de solicitar trabajo y el proceso de búsqueda del mismo está más digitalizado que nunca. Este cambio se ha producido de forma paralela a como ha evolucionado nuestra forma de comunicarnos, cada vez más influenciada por las redes sociales. «Hasta hace diez años, la búsqueda de trabajo era pasiva y la comunicación con las empresas unidireccional, es decir, te inscribías a una oferta y esperabas a recibir una respuesta a tu candidatura», expresa Víctor Candel, especialista en búsqueda y atracción de talento. No es que esto haya dejado de hacerse, pero hoy en día lo que mejor funciona es promocionarse bien en la red, una oportunidad que antes no existía. «Ahora, la comunicación es bidireccional. El candidato trabaja su marca personal y su red de contactos ('networking') activamente para ser encontrado por un reclutador o para conversar con él», añade Candel.

Esta estrategia, que puede hacerse de forma presencial (acudir a foros de empleo, a encuentros con profesionales) o virtual (redes sociales), es imprescindible. La razón es que, en el mercado laboral actual, el porcentaje de ofertas de trabajo que se hacen públicas es solo del 25%, por lo que tener una buena red de contactos es imprescindible para acceder al 75% de las ofertas ocultas.

«Tener una buena red de contactos es clave para acceder al 75% de las ofertas ocultas del mercado laboral»

Para conseguir buenos contactos online serán imprescindibles tres factores. En primer lugar, construir un perfil profesional atractivo. LinkedIn es la red social más destacada para buscar trabajo, por lo que tener una cuenta en esta plataforma es esencial. Se trata de un currículum virtual y la función de este sigue siendo la misma: ser una primera toma de contacto entre el candidato y la empresa. Aquí se debe «destacar la formación académica y la experiencia laboral, con las funciones desempeñadas en cada puesto, e incluir recomendaciones de compañeros y responsables», detalla Luis Pérez, director de Relaciones Institucionales de la compañía de recursos humanos Randstad. Pero cuidado, advierte Candel: «se trata de mostrar cuáles son nuestros conocimientos, habilidades y motivaciones, no de convertirse en 'influencer' ni de publicitarse como si fuésemos un producto en venta».

En segundo lugar, compartir información de calidad (no difundir bulos, comentarios ofensivos o fotografías fuera de lugar). «El contenido o las conductas poco apropiadas pueden hacer que seamos descartados de un proceso de selección de manera fulminante. Tener una huella digital positiva (rastro de actividades que dejamos en la red) es tan relevante como el propio currículum del candidato», señala el especialista en búsqueda y atracción de talento. Esto no significa mostrar una imagen personal irreal. «Debemos ser nosotros mismos», subraya Laura Martín, asesora de carreras profesionales de la Universidad CEU San Pablo, «pero no está de más pararse a pensar en la repercusión que puede generar una acción u opinión que compartamos y el impacto que puede tener, porque muchas empresas se van a fijar en ello».

En tercer lugar, comunicarnos activamente con otros usuarios (mejor si están relacionados de alguna forma con la empresa que nos interesa) para intercambiar intereses y que nos ayuden a crear oportunidades laborales. «Hay que apostar por la proactividad», recalca Martín. En otras palabras, ya no vale eso de enviar el currículum por correo electrónico de forma masiva y esperar a que nos contesten.

Flexibles y polivalentes

Las nuevas tecnologías también han influido la forma de hacer entrevistas, que cada vez se realizan más a distancia. El confinamiento está ayudando a que esta práctica se asiente cada vez más. «Con el estado de alarma, hemos pasado de las entrevistas presenciales a las 100% online, algo a lo que muchos candidatos no estaban habituados y donde hay que cuidar más los detalles», explica el especialista Candel. En este caso, «tenemos que tener muy en cuenta nuestro aspecto (debe ser formal y cuidado), pero también lo que nos rodea, pues todo comunica», añade Pérez. Algunos aspectos a tener en cuenta son: la conexión a internet, la iluminación (mejor si la luz incide de manera frontal sobre nuestra cara) y el fondo. Es común la imagen del político con la estantería de libros a sus espaldas, pero lo cierto es que lo ideal son los fondos limpios y poco recargados, para evitar que el entrevistador se distraiga.

«Las empresas buscan personas con habilidades digitales, flexibles y capaces de adaptarse al cambio»

VÍCTOR CANDEL

Todo esto se añade a un ejercicio previo: la preparación de la entrevista. Los expertos coinciden en que es imprescindible hacer un ejercicio de autoconocimiento e informarse sobre la cultura de la empresa: productos que ofrece, competencia, persona que nos va a entrevistar. Además, es interesante «contar con una carta de recomendación (de antiguos jefes, proveedores...) por si nos la solicitan», declara el director de Relaciones Institucionales de Randstad.

Del mismo modo, las empresas también ha cambiado el orden de preferencias de las aptitudes y competencias que se requerían de los futuros empleados. «Ahora es más importante que nunca incorporar a personas flexibles, con capacidad de trabajar en remoto, de adaptarse al cambio y con habilidades digitales», subraya Candel. Pérez destaca el liderazgo, el trabajo en equipo y la innovación; y Martín la creatividad a la hora de aportar soluciones diferentes a los problemas que se encuentren durante el desarrollo de sus tareas y la facultad autodidacta. «Seguir aprendiendo es clave en el entorno cambiante en el que vivimos»

Cómo hacer un currículum y preparar una entrevista

¿Cómo se hace un buen currículum?

Los profesionales suelen dedicar unos 20 segundos a leerlo, por lo que debemos captar rápido su atención. «La diferenciación es clave para destacar entre cientos de candidatos», dice el director de Relaciones Institucionales de Randstad. El CV debe incluir los puestos de trabajo más destacados que hayamos tenido y las funciones desempeñadas en ellos, un resumen académico y los logros conseguidos, apoyados con números y datos. «Estudiar qué es lo que demanda el empleador y adecuar nuestro CV al respecto aumentará nuestras posibilidades de éxito. Lo más práctico es utilizar una plantilla genérica y trabajar modelos específicos ajustados a cada oferta».

¿Mejor en papel o digital?

El formato digital se impone cada vez más porque «permite evaluar a los candidatos de una forma más completa», dice el especialista Víctor Candel, pero el papel es una herramienta que sigue utilizándose en algunos casos.

¿Es necesario incluir una foto?

Está comprobado que los perfiles de LinkedIn con foto reciben más visitas y transmiten más transparencia. La foto con la que nos presentemos debería ser: reciente, de hombros hacia arriba, con el rostro despejado (mirar de frente, no usar gafas); con fondo neutro y de buena calidad. Los selfies y las imágenes recortadas son mala idea. En el papel es opcional. Candel es partidario de ponerla porque «si te van a descartar por tu aspecto mejor no perder el tiempo con esa empresa», pero la asesora Martín advierte que, si buscamos empleo en el extranjero, hay países (Estados Unidos, Reino Unido) que no permiten ponerla.

¿Si no tengo experiencia laboral, qué destaco?

«Aquellas fortalezas en las que crea que va a aportar valor (trabajar en equipo, creatividad). También es muy importante el conocimiento de idiomas y la experiencia internacional», expresa Martín.

¿Cómo me preparo una entrevista de trabajo?

Dos consejos que se repiten entre los expertos son: hacer un ejercicio de autoconocimiento para saber distinguir nuestras fortalezas y debilidades y obtener toda la información posible sobre la cultura de la empresa que nos interesa. Esto nos ayudará a construir nuestro argumento y 'vendernos' de forma eficaz. La vestimenta y el lenguaje corporal también forman parte de nuestra carta de presentación. Algunos consejos: elegir ropa formal y de colores neutros, evitar mover mucho las manos o esconderlas, lo mejor es apoyarlas sobre la mesa de forma natural; practicar el contacto visual para demostrar confianza, sonreír y sentarse erguido.