¿Es buena idea que mi hijo tenga TikTok?

Los niños comparten sus creativos bailes, bromas y 0currencias, pero afrontan riesgos

Isabel Ibáñez
ISABEL IBÁÑEZ

TikTok es una red social recomendada para mayores de 13 años donde los usuarios cuelgan vídeos propios de entre 15 y 60 segundos. Pero niños desde los 7 están participando en ella sin mucho control, utilizando la cuenta del móvil de sus padres, que en algún momento dieron el visto bueno a algo que parece inocente: los críos graban sus monerías con divertidos filtros y las comparten ahí para que las vean sus colegas. Un pasatiempo creativo. «Y todos mis amigos lo tienen». ¿Le suena?

Aunque entrando en la web de la red y visitando la sección 'Privacidad y seguridad' avanzan algunos problemas que pueden surgir: 'Qué hacer si alguien está entrando en tu cuenta sin permiso', 'Cómo reportar contenido inapropiado', 'Recursos para evitar el suicidio', 'Cómo bloquear usuarios', 'Cómo eliminar fanáticos'... Intranquilizador si hablamos de chavales entre 7 y 12 años. Porque esta plataforma de origen chino heredera de la antigua Musical.ly ha conseguido convertirse en la red social de moda y sumar a sus filas como ninguna antes un mayor número de usuarios infantiles y de menor edad.

Al margen de los evidentes peligros de comercialización con datos –no hay que olvidar que esto es un negocio como cualquier otra red–, se añaden algunos más delicados, como que los críos, y los padres, puedan creer que, al señalar el perfil como privado, los vídeos se quedan solo en el círculo de seguidores que sí tienen permiso para visionarlo. «Si publicas un vídeo– explica Javier Pastor, editor de la web sobre tecnología Xataka–, es fácil que uno de tus seguidores haga una captura de pantalla y lo comparta, aunque sea sin mala intención. Una vez hecho, ya está fuera de nuestro alcance, y puede ser utilizado para hacer daño». Hablamos del 'ciberbulling' (acoso a través de las redes) y también del denominado 'grooming', es decir, el adulto que se hace pasar por un menor para materializar sus aspiraciones pederastas. «Este es un peligro muy real con tantos niños. Si mi propia madre está recibiendo mensajes de una persona que se hace pasar por un artista que le gusta, y por más que lo sabe le cuesta creer que es un impostor, piensa qué podrían hacer creer a un niño», dice Pastor.

Compilaciones pederastas

Coincide con él David Ruipérez, periodista, autor del libro 'Mi vida por un like' y padre de dos criaturas, de 8 y 4 años: «La mayor ya me ha pedido tener móvil y TikTok. Pero tengo claro que hasta los 12 no tendrá teléfono. Otra cosa es que quiera grabar vídeos con los filtros de esta red social, y eso puede ser, pero siempre sin publicar, solo guardados en la memoria del móvil para que lo vean familiares o amigos íntimos. Porque abrirlo a más gente, aunque sean cercanos, conlleva el riesgo de que te hagan capturas y pierdas el control sobre eso. ¿Y sabes lo que pasa cuando tecleas juntas en Google las palabras TikTok y 'teens' (adolescentes)? Salen un montón de vídeos de chavales que se han grabado bailando como sus ídolos, sin ninguna intención, pero que son recopilados para uso de pederastas. ¿Te gustaría que un vídeo de tu niño acabara ahí?».

Javier Pastor tiene una hija de 10 años a la que, pese a no apetecerle la idea, ha acabado por permitirle tener TikTok, eso sí, bajo un intenso control. «Es una decisión que has de tomar y solo hay dos opciones, no dejarle o dejarle y tener cuidado, porque pese a todo es una herramienta creativa que comparte con sus amigos. Los niños tienen hoy una necesidad de sentirse más mayores estando en las redes sociales».

Puede suceder además que los chavales, envalentonados por esas ansias de 'likes' con los que obtienen «su chute de dopamina», como dice Pastor, acaben aceptando a seguidores desconocidos para tener más éxito, con el peligro que entraña. Aparte del enganche que supone estar pendiente del móvil y de los a veces peligrosos 'retos' que se proponen; hace un par de días, un niño italiano de 10 años se tiró por la ventana de un undécimo piso por seguir una de estas propuestas. Y no es la primera vez. «Yo planteo –propone Ruipérez– decirles de forma suavizada las cosas que pasan realmente, los riesgos de los retos o lo que pasa con sus admirados 'youtubers', todos sabemos que alguno tuvo que dejarlo todo por una crisis de ansiedad. Es mejor que, si vas a negarle estar en la red, te lo lleves bien argumentado, porque por las malas no funciona. Es una negociación».

Si se les permite estar en TikTok, Pastor recomienda estar encima de los vídeos que graban y con quién los comparten. Y si lo que se quiere es prohibírselo, «ayudaría, por ejemplo, que los padres del grupo de amigos se pongan de acuerdo. Así no vale eso de 'todos mis amigos lo tienen'».

Ventajas y peligros de la red TikTok para los más pequeños

A favor

1. Fomenta en cierta forma la creatividad de los niños.

2. Ellos lo ven como otra forma de estar conectados con los amigos.

En contra

1. Puede propiciar el 'ciberbulling'.

2. La red queda abierta al 'grooming', la práctica de algunos adultos de hacerse pasar por niños con fines pederastas, y aquí tenemos a críos muy pequeños que no se encuentran en otras redes sociales.

3. Propicia el gusto por el 'like', la necesidad de agradar al otro, de conseguir más 'me gustas' que nadie y llegar, incluso, a aceptar a más seguidores desconocidos, con el peligro que entraña.

4. Peligrosos retos que han acabado incluso con la muerte.

5. Puede provocar que el niño se enganche y esté todo el rato pendiente del móvil.

6. Es muy dificil controlar el contenido una vez publicado.