CARMEN CASADO

Así podemos minimizar las ojeras... incluso las 'heredadas'

Unos hábitos sencillos pueden ayudarnos a controlarlas

Solange Vázquez
SOLANGE VÁZQUEZ

Una habanera dice que «la luz que en tus ojos arde / si los abres amanece / pero cuando los cierras parece / que va muriendo la tarde». ¿Así de importante es la mirada? Desde luego, la poesía nos asegura que sí. Y, en sus antípodas, la inteligencia artificial, que ahora se aplica a casi todo, nos dice que también: sus algoritmos nos revelan que los ojos, sus proporciones y su relación con el resto del rostro son claves para determinar el grado de belleza de una persona. Por eso, cualquier defectillo que afecte a la estética de la mirada se lleva muy mal. «Y ahora con las mascarillas, como solo nos vemos los ojos, pues mucho más.Además, durante los meses en que hemos estado teletrabajando nos hemos visto en primer plano en pantalla, algo muy poco favorecedor, y esto nos ha hecho fijarnos en cosas de nuestros ojos que no nos gustan. De ahí que ahora mismo haya un auténtico 'boom' en la demanda de tratamientos y operaciones estéticas de ojos», indica José Manuel Béjar, cirujano plástico del hospital San Juan de Dios.

¡Nos horroriza vernos ese cansancio que las ojeras plasman en nuestro rostro! ¿Qué hacer? «Está claro que no es lo mismo tener ojeras porque se está atravesando una mala racha de estrés o falta de sueño o que el motivo sea debido a causas genéticas, o simplemente a la edad. Las primeras tienen un tratamiento más sencillo y las segundas..., complicado», confirma la doctora María Agustina Segurado, asesora de cosmética de firmas como Nivea. Aunque sí hay cosas que podemos hacer (y, sobre todo, no hacer) para tenerlas, al menos, bajo control.

SOS, ataque exprés

  • Lo más rápido Pásate un cubito de hielo por la cara, especialmente por la ojera.

  • Ampollas 'flash' o parches Te sacan de un apuro, porque te rellenan la zona y la alisan. «Eso sí, unas horas», apunta Béjar.

  • Ataquemos la nevera Tener pepino, bolsas de té verde o cucharillas de café fresquitas en la nevera y aplicarlas unos quince o veinte minutos sobre los ojos. El frío es un gran antiojeras, ya que activa la circulación y deshincha. Por eso es buena idea dejar el contorno de ojos en la nevera.

  • Masaje para descongestionar Es un minuto. Al levantarte, aplica tu contorno de ojos y realiza presiones leves por el área de debajo de los ojos, desde el final de la ceja hasta el lagrimal. Después, en el sentido contrario. Activa la circulación tamborileando la zona con los dedos, dibuja la zona de las cejas con los dedos estirando la parte de arriba de los ojos.En la de abajo, sin embargo, basta con unos golpecitos suaves.

Evitar la exposición al sol sin protección, tratar rápidamente las infecciones oculares y la dermatitis atópica... Estos cuidados ayudan a minimizar los problemas estéticos en el contorno de los ojos, un área constituida por 22 músculos en continuo movimiento (pestañeo, gestos, enfoque visual) que se distiende con mucha facilidad: es muy delicada y está protegida por una capa de piel muy delgada, pobre en glándulas sebáceas, colágeno y elastina. Así que hay que tratarla con mucho mimo y evitar hábitos que las realzan al máximo. Son estos:

1

Dormir mal... el origen de la mayoría

Buenas noticias: en la mayoría de las personas, la aparición de las ojeras está relacionada con la falta de sueño o el cansancio excesivo (es decir, mejoran mucho si eliminamos la causa). Cuando nos encontramos en esta situación, los vasos sanguíneos se dilatan y se hinchan. ¿Quién no ha tenido una noche corta o extenuante y se la levantado como Nosferatu? Otambién puede ser que durmamos en una posición inadecuada, ya que podemos estar presionando el rostro e impidiendo que la sangre llegue correctamente. Los expertos en estética aconsejan dormir de 7 a 9 horas y, a poder ser, boca arriba. También con la cabeza algo elevada. Muchas personas se sorprenden cuando, tras una época de vacaciones, con sueño reparador, esas ojeras que nunca se iban... ¡no están ya o se han reducido a la mínima expresión!

2

El cigarrito y la copa

Ay, esas veladas intensas que nos dejan de recuerdito un par de ojeras cósmicas. El alcohol y el tabaco contribuyen a la deshidratación de la piel y a la pérdida de colágeno, haciendo más visible la trama vascular. Además, también reducen la cantidad de oxígeno en la sangre, por lo que las ojeras son más visibles y llegan a verse a través de la piel.

3

Cuestión de vitaminas

Si tenemos unas ojeras inexplicablemente notables, debemos repasar si nuestra dieta es la adecuada, ya que la zona cercana a los ojos es muy delatora de algunas carencias. La falta de vitamina C, hierro o zinc puede traducirse en ojeras pronunciadas. «También es necesario tener un buen nivel de vitamina K, un nutriente esencial en la coagulación de la sangre, que se encuentra deforma natural en vegetales verdes como la lechuga, la col, las espinacas o el brócoli.

4

Mucha hidratación, pero no antes de dormir

Para la correcta circulación de la sangre y el buen funcionamiento del organismo hay que hidratarse bien. Si hay algún problema con la circulación, se reflejará en los vasos sanguíneos, es decir, en la ojera, que no deja de ser una hiperpigmentación (de ahí que el maquillaje sea un buen recurso para disfrazarla). Por ello, hay que hidratarse bien: no esperar a tener sed para beber e ingerir al menos dos litros diarios de agua o infusiones.Pero, ojo, nada de grandes cantidades antes de acostarnos, ya que se acumula y amaneceremos con las ojeras más acusadas.

'Boom' quirúrgico tras la pandemia

Los remedios antiojeras ayudan, incluidos los cosméticos, pero el factor genético y la edad son tan determinantes que a veces la única solución es la cirugía plástica, una blefaroplastia. «He operado a gente de 30 o 40 años, pero la mayoría son de 50 a 60», indica Béjar. Y no es nada definitivo. «Dicen que te quita diez años, pero no es cierto. Te deja el contador a cero, pero en unos años los tienes igual. Eso sí, ganas tiempo», indica. ¿Y no se puede empalmar una intervención con otra? «El posoperatorio es poco molesto, no duele..., pero la gente suele operarse una única vez, excepto los famosos, claro», apunta el cirujano.