¿Por qué nos salen herpes en los labios?

El estrés, una exposición prolongada al sol, cambios hormonales... son algunas de las causas que desencadenan su reaparición

Carmen Barreiro
CARMEN BARREIRO

Primero notas un ligero hormigueo en el labio, después sientes como si tuvieras el corazón palpitando en la boca y a las pocas horas... ¡zas! Te miras al espejo y ahí está. Unos le llaman calentura, otros pupa, fuego... El nombre es lo de menos. Se trata de un herpes simple, una infección vírica muy frecuente –afecta a más de la mitad de la población mundial– que suele presentarse en la zona de la boca y alrededores, pero también en los genitales y cuyos síntomas son «tremendamente molestos»: vesículas, costras, picor, dolor, quemazón, incluso fiebre y malestar general.

«El virus del herpes simple (VHS) es muy contagioso y se transmite a través de la saliva, de las mucosas y por contacto directo con las propias heridas, por lo que debemos tener cuidado y extremar las precauciones para no extender todavía más la infección», advierte el doctor Alexandre Docampo, miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV). Las calenturas no tienen cura, pero «suelen desaparecer en dos o tres semanas sin dejar cicatriz». Estas son algunas de las claves para entender por qué nos salen estas lesiones tan incómodas en el momento menos oportuno.

Causas y síntomas

A grandes rasgos, el herpes simple es una infección cutánea producida por un virus. «Y dentro de los VHS encontramos dos variantes: el tipo 1, que es el causante de ocho de cada diez herpes que salen en la zona de la boca; y el tipo 2, responsable de la mayoría de las lesiones genitales. Lo que ocurre es que cada vez están más mezclados por la práctica del sexo oral», precisa el doctor Docampo, dermatólogo en la clínica viguesa Gavin Dermatólogos.

La mayoría de las personas infectadas por el VHS son totalmente asintomáticas, pero hay otras muchas que la primera vez que entran en contacto con este virus (primoinfección) no solo les sale una calentura, sino que su cuerpo reacciona de una forma más intensa con picos de fiebre, dolor de cabeza, inflamación de los ganglios linfáticos, malestar general... «En el caso de los niños menores de 5 años también pueden salirles lesiones herpéticas dentro de la boca, que suelen confundirse con aftas», puntualizan en la AEDV.

Lo que ocurre después de esa primera toma de contacto –y que además explica por qué nos salen las pupas casi siempre en el mismo sitio– es que el virus queda alojado en las terminaciones nerviosas de la zona infectada «en una especie de estado de adormecimiento, hasta que encuentra una situación propicia para volver a reactivarse», explica la doctora Pilar Gil, dermatóloga en la Clínica Universidad de Navarra (CUN).

Entre las causas que desencadenan la reaparición de los herpes simples destacan «el estrés, los traumatismos en la zona afectada, la fatiga, la exposición prolongada al sol o al viento y los cambios tanto hormonales (la menstruación, sobre todo) como en el sistema inmunitario», coinciden los expertos. Lo que todavía se desconoce es por qué el herpes se reactiva en unas personas y en otras no, sobre todo en los casos en los que el rebrote es más recurrente. Algunos estudios vinculan la gravedad e intensidad de los síntomas de la primera infección con la frecuencia en la que reaparecen las calenturas.

Lesiones

El VHS suele aparecer principalmente en los labios y alrededor de la nariz siguiendo una ramificación nerviosa y se manifiesta en forma de pequeñas ampollas dolorosas llenas de líquido, que evolucionan a costras al cabo de los días. En el caso de los herpes genitales, «lo más frecuente es que las lesiones se presenten en forma de balanitis (inflamación de la cabeza del pene), vaginitis o vulvitis (inflamación de la vagina y la vulva) muy dolorosas que se asocian a molestias urinarias», aclaran los dermatólogos.

Aunque los más frecuentes son los labiales y genitales, existe otro VHS relativamente frecuente entre las personas que hacen deporte de contacto, sobre todo luchadores y jugadores de rugby, que se conoce con el 'herpes del gladiador'. «Las lesiones suelen presentarse en el tórax, la cara, los brazos y las manos, las zonas en las que la transmisión de la infección se ve favorecida por pequeños traumatismos durante la práctica de estas modalidades deportivas».

Las heridas de origen herpético «suelen resolverse espontáneamente en un máximo de cuatro semanas sin demasiadas complicaciones», conviene el doctor Docampo.

Tratamientos

Las calenturas no tienen cura, pero existen tratamientos que pueden ayudar a controlar los brotes y mitigar la intensidad de los síntomas. En este sentido, «cuando los herpes son recurrentes –más de nueve veces al año–, dolorosos o, incluso, incapacitantes funcionan muy bien los medicamentos antivirales orales, sobre todo si se toman en las primeras 48 horas y siempre con receta médica», advierte el doctor Docampo.

En el caso de los antivirales tópicos en crema, las clásicas pomadas para las pupas, «no hay evidencia científica de que aceleren su curación. Pueden mitigar algo los síntomas (picor, quemazón...), pero poco más. Algo parecido ocurre con los parches adhesivos: no tratan la lesión, simplemente ayudan a que no se contagie con tanta facilidad. Lo importante es estos casos –añade el especialista– es mantener la herida limpia para evitar que se sobreinfecte. En general, se pueden usar antisépticos o antibióticos tópicos tipo clorhexidina o povidona iodada (Betadine)».

Complicaciones

En algunas personas, este virus puede ocasionar «problemas» en otras partes del cuerpo, como las puntas de los dedos (es habitual en niños que se chupan el dedo) o en los ojos. Si las infecciones son recurrentes pueden causar cicatrices y lesiones que podrían afectar seriamente a la vista. «Los pacientes con dermatitis atópica corren un mayor riesgo de que el herpes labial se contagie a otras partes del cuerpo», advierten los dermatólogos.

Cómo prevenirsu aparición

  • Evita los besos Aunque pueda resultar obvio, evita besar a otra gente cuando tengas un herpes. El virus se propaga con mayor facilidad cuando las ampollas pierden el líquido. En el caso de las lesiones genitales, evitar mantener relaciones sexuales y, si lo haces, utiliza preservativo.

  • Usa protector solar Una de las causas que desencadenan las calenturas en los labios son las altas temperaturas. Utiliza una barra de labios con protector solar.

  • No compartas objetos personales Evita que otras personas utilicen tus cubiertos, toallas, bálsamos labiales...

  • Extrema la higiene de las manos Es fundamental mantener las manos limpias, sobre todo si vas a tocar a bebés. Lávate con frecuencia para evitar contagios.